Enseñanzas de los Presidentes
Capítulo 6: La identidad divina


“Capítulo 6: La identidad divina”, Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: Russell M. Nelson, 2023

“Capítulo 6”, Enseñanzas: Russell M. Nelson

Una joven de pie en el exterior de un templo

Capítulo 6

La identidad divina

Primero y más importante, son hijos de Dios, hijos del convenio y discípulos de Jesucristo. Conforme asuman estas verdades, nuestro Padre Celestial los ayudará a alcanzar la meta final de vivir eternamente en Su santa presencia.

De la vida de Russell M. Nelson

El 20 de mayo de 2018, el presidente Russell M. Nelson y la hermana Wendy Nelson llegaron sin previo aviso a una conferencia de estaca en Syracuse, Utah, en EE. UU. Cuando el presidente Nelson se puso de pie para hablar, hizo varios comentarios introductorios y luego invitó a todos los niños de la Primaria a ponerse de pie. “Todavía no puedo ver los que están atrás”, dijo, “así que levanten las manos y muévanlas para que pueda verlos bien”.

Después de dar las gracias a los niños, se dirigió a sus padres: “Por favor, ayúdenlos a entender lo que realmente significa cuando cantan ‘Soy un hijo de Dios’. La mayoría de la gente en el mundo no tiene ni idea de lo que eso significa realmente”.

Un mes antes, en Harare, Zimbabue, el presidente Nelson hizo una súplica similar: “Ustedes, padres y maestros, tienen la preciada responsabilidad de enseñar a estos niños. No podría tener un deseo más entrañable que el de que les enseñaran lo que realmente significa cuando dicen y cantan ‘Soy un hijo de Dios’”.

En 2018 y 2019, el presidente Nelson comunicó este mensaje específico a los Santos de los Últimos Días de todo el mundo: en Las Vegas, Nevada, EE. UU.; Bangalore, India; Hong Kong, China; Laie, Hawái, EE. UU.; Toronto, Canadá; Vancouver, Canadá; Lima, Perú; Auckland, Nueva Zelanda; Tahití, Polinesia Francesa; Orlando, Florida, EE. UU.; y São Paulo, Brasil. Habló de la necesidad de “entender quiénes somos realmente” y testificó: “Hay una partícula de divinidad en cada uno de nosotros”.

Enseñanzas de Russell M. Nelson

Conozcan la verdad de quiénes son

Conozcan la verdad de quiénes son. Creo que si el Señor estuviera hablándoles directamente […], la primera cosa que se aseguraría de que entendieran es cuál es su verdadera identidad. Mis queridos amigos, ustedes son literalmente hijos procreados como espíritus de Dios. Ustedes han cantado esta verdad desde que aprendieron las palabras del himno “Soy un hijo de Dios” [Himnos, nro. 196]. Pero ¿ha quedado esa verdad eterna grabada en sus corazones? ¿Los ha rescatado esa verdad cuando han tenido que enfrentarse a la tentación?

Temo que hayan oído tan a menudo esta verdad que les suene más como un eslogan que como una verdad eterna; y, sin embargo, la manera en la que piensan sobre quiénes son realmente ustedes afecta a casi toda decisión que tomarán. […]

Si alguna etiqueta reemplaza a aquello que los define de una manera más importante, los resultados pueden asfixiarlos espiritualmente.

Por ejemplo, si yo tuviera que clasificar por orden de importancia aquellas descripciones que podrían definirme, diría: primero, soy hijo de Dios —un hijo varón de Dios—; después soy hijo del convenio; y, a continuación, discípulo de Jesucristo y miembro devoto de Su Iglesia restaurada.

Luego vendrían los títulos que me honran como esposo y padre, y luego Apóstol del Señor Jesucristo.

Todas las demás etiquetas que se me han dado […] quedarían más abajo en la lista.

Apliquemos ahora esta pregunta a ustedes. ¿Quiénes son ustedes?

Primero y más importante, son hijos de Dios.

Segundo, como miembros de la Iglesia, son hijos del convenio; y tercero, son discípulos de Jesucristo. […]

Por supuesto, hay muchas etiquetas que pueden resultar importantes para ustedes. Por favor, no me malinterpreten, no estoy diciendo que otras maneras de designarnos e identificarnos no tengan significado. Lo que estoy diciendo sencillamente es que ningún identificador debería desplazar, reemplazar o tener prioridad por sobre estas tres denominaciones perdurables: “hijo de Dios”, “hijo del convenio” y “discípulo de Jesucristo”

Cualquier otra forma de identificarnos que no sea compatible con estas tres designaciones básicas tarde o temprano los defraudará. Otras etiquetas los decepcionarán con el tiempo porque no tienen el poder de llevarlos a la vida eterna en el reino celestial de Dios.

Los identificadores que pone el mundo nunca les darán una visión de quiénes pueden llegar a ser en última instancia. Nunca reafirmarán su ADN divino ni su potencial divino e ilimitado.

Dado que existe un gran Plan de Salvación diseñado por el Padre Celestial, ¿no resulta razonable pensar que también ustedes tienen un destino eterno?

No se confundan al respecto: su potencial es divino. Si lo buscan con diligencia, Dios les dará destellos de quiénes pueden llegar a ser

Entonces, ¿quiénes son ustedes? Primero y más importante, son hijos de Dios, hijos del convenio y discípulos de Jesucristo. Conforme asuman estas verdades, nuestro Padre Celestial los ayudará a alcanzar la meta final de vivir eternamente en Su santa presencia.

El pueblo de 4 Nefi mostró una señal de unidad digna de nuestra atención: “No había ladrones, ni asesinos, ni lamanitas, ni ninguna especie de -itas, sino que eran uno, hijos de Cristo y herederos del reino de Dios” (4 Nefi 1:17).

Las etiquetas que habían dividido a las personas durante cientos de años se retiraron ante una identidad más perdurable y ennoblecedora. Se veían a sí mismos —y a todos los demás— de acuerdo con su relación con el Padre Celestial y Jesucristo.

La diversidad y las diferencias pueden ser buenas y significativas para nosotros, pero nuestras identidades más importantes son aquellas relacionadas con nuestro origen y propósito divinos.

Pregunta para el estudio

Piensen en algunas de las etiquetas que utilizan para identificarse. ¿Cuán compatibles son con las “tres designaciones básicas” que menciona el presidente Nelson?

Ustedes son un hijo o una hija de Dios con un potencial ilimitado y divino

Con todo lo que están haciendo ahora, nunca olviden quiénes son. Ustedes son un hijo o una hija de Dios con un potencial ilimitado y divino. Su espíritu vino a la tierra en un cuerpo físico. Juntos, su espíritu y su cuerpo son un alma viviente capaz de experimentar la vida terrenal de maneras que no serían posibles de otro modo (véase Doctrina y Convenios 88:15). Su tarea es dejar que su verdadera identidad como hijo o hija de Dios moldee las decisiones que tomen ahora y por la eternidad.

“El espíritu del hombre [es] a semejanza de su persona” [Doctrina y Convenios 77:2]. Jesús lo explicó así cuando el hermano de Jared vio el cuerpo premortal del Señor:

“¿Ves que eres creado a mi propia imagen? Sí, en el principio todos los hombres fueron creados a mi propia imagen. […]

“Este cuerpo que ves ahora es el cuerpo de mi espíritu; y he creado al hombre a semejanza del cuerpo de mi espíritu; y así como me aparezco a ti en el espíritu, apareceré a mi pueblo en la carne” [Éter 3:15–16]. […]

El espíritu y el cuerpo, al juntarse, se convierten en un alma viviente de valor divino. En verdad, somos hijos de Dios física y espiritualmente. […]

¿Quiénes somos? Somos hijos de Dios. Nuestro potencial no tiene límites; nuestra herencia es sagrada.

14:27

Su espíritu es un ser eterno. El Señor le dijo a Su profeta Abraham: “Fuiste escogido antes de nacer” [Abraham 3:23]. El Señor dijo algo similar en cuanto a Jeremías y muchas otras personas. Incluso lo dijo de ustedes [véase Doctrina y Convenios 138:55–56].

Su Padre Celestial los ha conocido por mucho tiempo. Ustedes, como Sus hijos o hijas, fueron escogidos por Él para venir a la tierra precisamente en esta época, para ser líderes en Su gran obra sobre la tierra [véase Alma 13:2–3]. Se los escogió, no por sus características corporales, sino por sus atributos espirituales, tales como la valentía, la intrepidez, la integridad de corazón, la sed de la verdad, el hambre de sabiduría y el deseo de servir a los demás.

Preguntas para el estudio

¿Cuáles de los atributos espirituales que menciona el presidente Nelson ven en ustedes mismos? ¿Por qué son valiosos esos atributos en la “gran obra [de Dios] sobre la tierra”?

Ustedes son hijos del convenio

Si el Señor les estuviera hablando esta noche, los exhortaría a comprender su identidad, a saber quiénes son realmente. Así lo hizo cuando habló al pueblo de la antigua América. Tras presentarse, informó a Sus oyentes en cuanto a la identidad de ellos:

“Y he aquí, vosotros sois los hijos de los profetas; y sois de la casa de Israel; y sois del convenio que el Padre concertó con vuestros padres, diciendo a Abraham: Y en tu posteridad serán benditas todas las familias de la tierra” [3 Nefi 20:25; cursiva agregada].

[Debemos] comprender la expresión “hijos del convenio”. ¿A qué convenio se refería el Salvador? Al “convenio que hizo con Abraham” [3 Nefi 20:27]. El Señor añadió: “Me acordaré del convenio que he hecho con mi pueblo; y he hecho convenio con ellos de que los recogería en mi propio y debido tiempo” [3 Nefi 20:29; cursiva agregada] […].

Nosotros también somos hijos del convenio. Como los de antaño, hemos recibido el santo sacerdocio y el Evangelio sempiterno. Abraham, Isaac y Jacob son nuestros antepasados y nosotros somos de Israel. Tenemos derecho a recibir el Evangelio, las bendiciones del sacerdocio y la vida eterna. Las naciones de la tierra serán bendecidas mediante nuestros esfuerzos y mediante la labor de nuestra posteridad.

Ustedes son uno de los espíritus nobles y grandes de Dios, reservado para venir a la tierra en esta época. En la vida preterrenal se los asignó para ayudar a preparar al mundo para la gran congregación de almas que precederá a la Segunda Venida del Señor. Descienden de un pueblo del convenio; son herederos de la promesa de que toda la tierra será bendecida por la simiente de Abraham y de que el convenio que Dios hizo con él se cumplirá por medio de su linaje en estos, los últimos días [véanse 1 Nefi 15:18; 3 Nefi 20:25].

Los hijos del convenio tienen el derecho de recibir Su doctrina y de conocer el Plan de Salvación; y ejercen ese derecho al hacer convenios de importancia sagrada. […] Guardan el convenio mediante la obediencia a [los] mandamientos [de Dios].

Preguntas para el estudio

¿Qué bendiciones están a su alcance como hijos del convenio? ¿Qué pueden hacer para compartir esas bendiciones?

Ustedes son discípulos de Jesucristo

Como hijos e hijas de Dios, somos investidos con una primogenitura divina y de linaje real. Tenemos el potencial de heredar todo lo que el Padre tiene. Me resulta difícil comprender lo que realmente significa esa promesa trascendente, pero sí sé que el don de la vida eterna bien vale el precio de dedicar nuestra vida terrenal a seguir a Jesucristo.

Con esto en mente, quisiera sugerir seis pasos para ayudarnos a pasar de ser miembros de la Iglesia del Señor a convertirnos en verdaderos discípulos de Jesucristo.

Primero, aumenten su capacidad para recibir revelación. […] El Padre Celestial es extremadamente generoso. Él desea ayudarlos en todo: en sus familias, llamamientos, trabajo, angustias e inquietudes. Así que pidan y luego vivan para recibir revelación. […]

Segundo, para ser un mejor discípulo de Jesucristo, llenen su vida de verdad. […] Busquen la verdad aprendiendo las leyes de Dios. Él es la fuente de toda verdad, Su estudio del Evangelio los ayudará a discernir la verdad del error.

Una tercera manera de aumentar su discipulado consiste en negarse a permitir que la oposición a la verdad debilite su testimonio. La oposición a lo que creen puede resultar desconcertante, pero no tiene por qué serlo. De hecho, la oposición puede fortalecer su testimonio. […] Nuestro Padre y Su Hijo Amado no los habrían enviado a la tierra en esta época si no hubieran sabido que ustedes tenían la fortaleza, la sabiduría y la perspicacia para poder discernir lo que es correcto y lo que no lo es. […]

Una cuarta manera de llegar a ser un discípulo más diligente es servir y adorar en el templo en la medida de lo posible. […] En esta época de intenso engaño y maldad, no hay nada que nos proteja más que pasar tiempo con frecuencia en el templo. Eso los llenará de paz y los ayudará a recibir más revelación personal.

Una quinta manera de aumentar su devoción a Jesucristo y al Padre Celestial es darse cuenta de cuán esenciales son para el recogimiento de Israel. […] ¿Orarán en cuanto a las cosas sencillas que pueden hacer para ayudar a recoger al Israel disperso? Cada vez que hacen algo para ayudar a alguien a encontrar la senda de los convenios o a permanecer en ella, están ayudando a recoger a Israel.

¡Mi sexta recomendación para un discipulado dedicado es esperar tener gozo! Nuestro Padre Celestial diseñó esta probación terrenal para que, a pesar de los desafíos que enfrentemos, podamos experimentar gozo. […]

Hoy les testifico que el gozo proviene de seguir a Jesucristo. Solo Él puede guiarnos de regreso a la presencia del Padre, donde experimentaremos una plenitud de gozo sin fin.

Pregunta para el estudio

Al evaluar las seis recomendaciones del presidente Nelson, ¿en cuáles se sienten inspirados a centrarse a fin de profundizar su discipulado?

Nuestro potencial como hijos de Dios es llegar a ser como Él

En [las Escrituras] se encuentra la promesa de que, si somos fieles en todas las cosas, llegaremos a ser como Dios. Juan, el Apóstol amado, escribió:

“S[o]mos llamados hijos [e hijas] de Dios. […]

“Cuando él aparezca, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

“Y todo aquel que tiene esta esperanza en él se purifica, así como él es puro” [1 Juan 3:1–3] […].

“Como hijos engendrados de Padres Celestiales, estamos investidos con el potencial de llegar a ser como Ellos, de la misma forma que a los hijos terrenales les es posible llegar a ser como sus padres terrenales.

Conozcan la verdad de lo que Dios el Padre Celestial y Su Hijo Jesucristo les han ofrecido. En resumen, ¡les han ofrecido todo!

El plan del Padre Celestial para Sus hijos nos permite vivir donde y como Él vive y, finalmente, llegar a ser cada vez más semejantes a Él. Su plan pone a nuestra disposición las más ricas bendiciones de toda la eternidad, incluyendo el potencial de llegar a ser “coherederos con Cristo” [Romanos 8:17].

Preguntas para el estudio

¿Qué significa para ustedes ser herederos de Dios y “coherederos con Cristo”? ¿Cómo influye esa verdad en la forma en que tratan a otros hijos de Dios?

Invitaciones y promesas

No olviden nunca quiénes son y lo que Dios les ha ofrecido

Con todo lo que están haciendo ahora, nunca olviden quiénes son. Ustedes son un hijo o una hija de Dios con un potencial ilimitado y divino. Su espíritu vino a la tierra en un cuerpo físico. Juntos, su espíritu y su cuerpo son un alma viviente capaz de experimentar la vida terrenal de maneras que no serían posibles de otro modo (véase Doctrina y Convenios 88:15). Su tarea es dejar que su verdadera identidad como hijo o hija de Dios moldee las decisiones que tomen ahora y por la eternidad.

Conozcan la verdad de lo que Dios el Padre Celestial y Su Hijo Jesucristo les han ofrecido. En resumen, ¡les han ofrecido todo!

El plan del Padre Celestial para Sus hijos nos permite vivir donde y como Él vive y, finalmente, llegar a ser cada vez más semejantes a Él. Su plan pone a nuestra disposición las más ricas bendiciones de toda la eternidad, incluyendo el potencial de llegar a ser “coherederos con Cristo” [Romanos 8:17].

Pasen de ser miembros de la Iglesia a convertirse en discípulos de Cristo

Como hijos e hijas de Dios, somos investidos con una primogenitura divina y de linaje real. Tenemos el potencial de heredar todo lo que el Padre tiene. Me resulta difícil comprender lo que realmente significa esa promesa trascendente, pero sí sé que el don de la vida eterna bien vale el precio de dedicar nuestra vida terrenal a seguir a Jesucristo.

Con esto en mente, quisiera sugerir seis pasos para ayudarnos a pasar de ser miembros de la Iglesia del Señor a convertirnos en verdaderos discípulos de Jesucristo.

Primero, aumenten su capacidad para recibir revelación. […]

Segundo, para ser un mejor discípulo de Jesucristo, llenen su vida de verdad. […]

Una tercera manera de aumentar su discipulado es negarse a permitir que la oposición a la verdad debilite su testimonio. […]

Una cuarta manera de llegar a ser un discípulo más diligente es servir y adorar en el templo en la medida de lo posible. […]

Una quinta manera de aumentar su devoción a Jesucristo y al Padre Celestial es darse cuenta de cuán esenciales son para el recogimiento de Israel. […]

¡Mi sexta recomendación para un discipulado dedicado es esperar tener gozo! Nuestro Padre Celestial diseñó esta probación terrenal para que, a pesar de los desafíos que enfrentemos, podamos experimentar gozo.

Videos

All Are Children of God, Made from the Same Pattern [Todos son hijos de Dios y están hechos siguiendo el mismo modelo]

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La más grande creación de Dios

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Un mensaje del presidente Russell M. Nelson para los niños

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Día mundial de testimonios: Todo lo puedo en Cristo

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