Preparación para el templo: Lección 201
Jesucristo está en el centro de toda la adoración en el templo
“Y yo habitaré entre ellos”
Ve a “El estudio de las Escrituras” a fin de prepararte espiritualmente para aprender.
La fórmula para calcular el centro de un círculo es (x−h)2+(y−k)2=r2, donde (h, k) son las coordenadas del centro y es el radio. Esta fórmula se puede utilizar en la construcción, la ingeniería, el diseño, las matemáticas y la cartografía.
Esta ecuación muestra que todos los puntos en el límite del círculo están a la misma distancia del centro (h, k). Esta distancia mantiene el círculo perfectamente equilibrado alrededor de su centro. Del mismo modo, las palabras “la Casa del Señor” en cada templo nos recuerdan que, en el templo, todo se centra en Jesucristo.
A lo largo de la lección, escribe las impresiones que recibas del Espíritu que aumenten tu deseo de estar en el templo.
Objetivo de la lección: Ayudarte a sentir un mayor deseo de acercarte más a Jesucristo en Su casa.
Aprende cómo
La Casa del Señor
Mira el video “Templos mormones” (1:40) o lee las siguientes descripciones.
El tabernáculo fue la primera Casa del Señor, o sea, templo, que se menciona en el Antiguo Testamento (en torno al año 1300 a. C.). Era una estructura portátil que usaban los israelitas mientras viajaban por el desierto.
El templo de Salomón fue una casa permanente del Señor que se edificó en Jerusalén (en torno al año 1000 a. C.). Este templo fue destruido y reconstruido más tarde (en torno al año 500 a. C.). En el Antiguo Testamento, cada vez que el Señor mandó a Su pueblo que le edificara una casa, compartió promesas similares.
Lee los siguientes pasajes de las Escrituras. Marca lo que el Señor prometió a Su pueblo del convenio si le edificaban una casa.
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Éxodo 25:8 (Moisés y el tabernáculo)
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1 Reyes 6:12–13 (El templo de Salomón)
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Hageo 2:7 (Zorobabel reconstruye el templo)
Una de las muchas promesas que hizo el Señor es que si Sus hijos edificaban Su casa, Él “habitar[ía] entre ellos” (Éxodo 25:8). La frase “habita[r] entre ellos” podría referirse a la experiencia de sentir la presencia del Señor, o de recibir Su poder en el templo y en nuestra vida cotidiana al hacer convenios con Él y guardarlos, como también al adorarlo y servirle en Su santa casa. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días continúa construyendo templos donde el Señor pueda habitar.
Al hablar sobre el templo, el élder Allen D. Haynie, de los Setenta, enseñó:
[Jesucristo] es la razón por la que vamos al templo. Él es a quien nuestro Padre Celestial desea que encontremos en el templo. Él es la esencia de cada símbolo, cada ordenanza, cada convenio y cada bendición anhelada en el templo. Buscar a Jesús en el templo nos permite entender por qué estamos en el templo y por qué debemos regresar (“Encontrarnos con Jesús en la Casa del Señor”, devocional en la Universidad Brigham Young, 10 de octubre de 2023, pág. 7; speeches.byu.edu).
¿De qué manera el saber que el templo es la Casa del Señor podría influir en lo que sientes en cuanto a asistir allí?
Las bendiciones de adorar al Señor en Su casa
Una manera de ver evidencias de que el templo es un lugar donde podemos sentir la presencia y el poder del Señor es por medio de las bendiciones que Él da cuando vas allí. Esas bendiciones pueden ayudarte a sentir Su amor.
El presidente Russell M. Nelson enseñó cómo el visitar la Casa del Señor puede acercarte más a Jesucristo. Haz una lista en tu cuaderno de las bendiciones que Él ha prometido:
Quienes sirvan y adoren en la Casa del Señor […] pueden esperar recibir respuestas a la oración, revelación personal, mayor fe, fortaleza, consuelo, aumento de conocimiento y de poder.
El tiempo que pasen en el templo los ayudará a pensar de manera celestial y a captar la visión de quiénes son realmente, quiénes pueden llegar a ser y la clase de vida que pueden tener para siempre. La adoración periódica en el templo ampliará la manera en que se ven a sí mismos y cómo forman parte del magnífico plan de Dios. Yo se lo prometo […].
Mis queridos hermanos y hermanas, esta es mi promesa: Nada los ayudará más a aferrarse a la barra de hierro que adorar en el templo con la regularidad que sus circunstancias lo permitan. Nada los protegerá más cuando hagan frente a los vapores de tinieblas del mundo. Nada reforzará más su testimonio del Señor Jesucristo y de Su Expiación, y nada los ayudará más a entender el magnífico plan de Dios. Nada calmará más su espíritu en los momentos de dolor. Nada abrirá más los cielos. ¡Nada! (véase “Regocíjense en el don de las llaves del sacerdocio”, Liahona, mayo de 2024, págs. 121, 122).
adoración en el templo, bendiciones del templo
Realiza los siguientes ejercicios en tu diario:
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Piensa y anota cualquier otra bendición que puedas recibir al asistir a la Casa del Señor.
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Escoge dos bendiciones y explica cómo te han ayudado a sentir el amor de Dios en tu vida.
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Anota lo que puedes hacer a fin de prepararte para ir al templo y sentirte más cerca del Señor.
Comparte tus pensamientos
Objetivo de la lección: Ayudarte a sentir un mayor deseo de acercarte más a Jesucristo en Su casa.
Comparte una o más de las opciones siguientes con tu maestro o clase:
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Una o dos de las bendiciones que encontraste. Incluye cómo te han ayudado a sentirte más cerca del Señor.
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Algo específico que hiciste para lograr el objetivo de esta lección.
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Algunas preguntas que tengas de esta lección. ¿Cómo buscarás las respuestas a tus preguntas?