Malaquías: Lección 158
Malaquías 3
Pagar el diezmo abre las ventanas de los cielos
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Desde la antigüedad, el Padre Celestial ha bendecido a Sus hijos por su disposición a obedecer la ley del diezmo. Las palabras del Señor recibidas por medio del profeta Malaquías nos ayudan a saber cómo nos bendecirá por nuestra obediencia a Su ley. Esta lección puede ayudarte a sentir el deseo de obedecer la ley del diezmo del Señor.
Estudiar las Escrituras
El élder Valeri V. Cordón, de los Setenta, compartió el siguiente relato:
Después de […] una guerra civil en Centroamérica, el negocio de mi padre quebró y pasó de tener unos 200 empleados de tiempo completo a menos de cinco costureras que trabajaban en [nuestro] garaje […]. Durante aquellos tiempos difíciles, oí a mis padres hablar sobre si debían pagar el diezmo o comprar alimentos para sus niños (“El idioma del Evangelio”, Liahona, mayo de 2017, pág. 56).
Tal como aprendió el élder Cordón, pagar el diezmo a veces puede ser difícil.
Mientras estudias la ley del diezmo del Señor, el Espíritu Santo puede ayudarte a comprender las bendiciones que hay disponibles para ti y fortalecer tu deseo de seguir esta ley.
Aunque el pueblo de la época de Malaquías seguía ofreciendo sacrificios a Jehová, lo deshonraron al ofrecerle “pan inmundo” y animales ciegos, cojos y enfermos (véase Malaquías 1:7–8, 13) como sacrificios que se suponía simbolizaban a Jesucristo. Jehová reprendió a los sacerdotes, que se habían “apartado del camino [de Jehová]” y habían “hecho tropezar a muchos” (Malaquías 2:8) por motivo de sus malos ejemplos. En Malaquías 3, Jehová enseñó una manera en la que podemos ofrecerle un sacrificio voluntario.
Lee Malaquías 3:7–12 y marca con un color lo que Jehová le pidió al pueblo que hiciera. Marca con otro color las promesas que Él ofreció al pueblo si obedecían.
Malaquías 3:8–10 es un pasaje del Dominio de la doctrina. Considera etiquetar los pasajes del Dominio de la doctrina con el tema sobre el que enseñan para que puedas encontrarlos fácilmente más adelante. Memoriza la referencia y la frase clave del pasaje “Las bendiciones de pagar el diezmo”. Podrías imaginar a tres niños de ocho años llamados Malaquías dando una décima parte de su dinero para recibir las bendiciones.
El élder Cordón explicó cómo su padre demostró que las promesas del Señor eran verdaderas.
El domingo seguí a mi padre para ver qué iba a hacer. Después de las reuniones de la Iglesia lo vi tomar un sobre y poner el diezmo en él. Aquello solo fue una parte de la lección. La pregunta que yo seguía haciéndome era qué íbamos a comer.
El lunes por la mañana temprano, unas personas llamaron a nuestra puerta. Cuando la abrí, preguntaron por mi padre. Lo llamé y cuando él llegó, los visitantes le hablaron de un pedido urgente de ropa que había que coser rápidamente. Le dijeron que el pedido era tan urgente que le pagarían por adelantado. Ese día aprendí los principios de pagar el diezmo y las bendiciones que esto trae (“El idioma del Evangelio”, Liahona, mayo de 2017, pág. 56).
Revisa las siguientes opciones de estudio. Completa una o más de una.
Opción A
¿Cómo puedo edificar mi fe para pagar el diezmo?
En Malaquías 3:10, Jehová invitó al pueblo a “proba[r]” Sus promesas sobre el diezmo al hacer una ofrenda. Si tienes dificultades para tener la fe para pagar el diezmo, acepta la invitación del Señor.
El presidente Nelson enseñó:
El pago del diezmo requiere fe, y también edifica la fe en Dios y en Su Hijo Amado (“¡Piensen de manera celestial!”, Liahona, noviembre de 2023, pág. 119).
Mira dos o más de los siguientes videos y busca cómo otras personas han confirmado las promesas del Señor sobre el diezmo.
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Élder Yoon Hwan Choi “¿Desean ser felices?”, desde 1:52 hasta 3:12.
10:21 -
Élder David A. Bednar “Las ventanas de los cielos”, desde 0:39 hasta 2:21.
16:56 -
Presidente Dallin H. Oaks, de la Primera Presidencia, “El diezmo”, desde 3:51 hasta 4:44.
17:24
Las historias sobre el pago del diezmo que edifican la fe no son solo para las Autoridades Generales. Si conoces a alguien que pague el diezmo, podrías pedirle que te diga por qué lo hace.
Basándote en lo que has aprendido, registra lo que le dirías a alguien que pregunte: “¿Por qué alguien daría el diez por ciento de su dinero como diezmo?”.
Opción B
¿Por qué no siempre tengo éxito económico cuando pago el diezmo?
Ser pagador de un diezmo íntegro no garantiza estar libre de dificultades económicas. A veces puede ser difícil reconocer las bendiciones espirituales de pagar el diezmo.
Lee Malaquías 3:13–15 y marca las frases que muestren la manera en que las personas cuestionaban si los diezmos y las ofrendas valían la pena el sacrificio.
El élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó:
Con frecuencia, al enseñar y testificar acerca de la ley del diezmo, hacemos hincapié en las bendiciones temporales inmediatas, dramáticas y fácilmente reconocibles que recibimos; y con seguridad se reciben esas bendiciones. Sin embargo, algunas de las muchas bendiciones que recibimos al obedecer este mandamiento son significativas, pero sutiles. Esas bendiciones se pueden discernir solo si estamos espiritualmente atentos y somos perceptivos (véase 1 Corintios 2:14) (“Las ventanas de los cielos”, Liahona, noviembre de 2013, págs. 17–18).
Luego, el élder Bednar habló de algunas de las bendiciones “significativas pero sutiles” del diezmo. Considera estudiar su discurso “Las ventanas de los cielos” para ver ejemplos.
Aunque las bendiciones del diezmo pueden ser sutiles, el élder Bednar prometió que podemos reconocerlas si estamos “espiritualmente atentos y somos perceptivos”.
Lee Malaquías 3:16–18 y marca las frases que muestren la manera en que el Señor reconoce nuestros sacrificios y nos bendecirá.
Resume lo que aprendiste acerca de las promesas del Señor en una nota junto al versículo 18.
Comparte tus pensamientos
Objetivo de la lección: Ayudarte a sentir un mayor deseo de obedecer la ley del diezmo del Señor.
Comparte una o más de las opciones siguientes con tu maestro o clase:
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Tu respuesta a alguien que no entiende las bendiciones de pagar el diezmo.
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La nota que escribiste junto al versículo 18.
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Algo específico que hiciste para lograr el objetivo de esta lección.
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Algunas preguntas que tengas sobre esta lección. ¿Cómo intentarás encontrar las respuestas a tus preguntas?