Ezequiel 1–3; 33–34; 36–37; 47: Lección 140
Ezequiel 37
La Biblia y el Libro de Mormón testifican de Jesucristo
Visita “El estudio de las Escrituras” a fin de prepararte espiritualmente para aprender.
A Ezequiel se le permitió ver el futuro, incluso cómo Dios ayudaría a la casa de Israel a regresar a Jesucristo en los últimos días. Una herramienta que Él usaría son las Escrituras. Esta lección puede ayudarte a comprender las maneras en que la Biblia y el Libro de Mormón trabajan juntos como testigos de Jesucristo y Su Evangelio.
Estudiar las Escrituras
Imagina que ves una publicación en las redes sociales en la que aparece la pregunta: “¿Por qué necesitas el Libro de Mormón si crees en la Biblia?”. ¿Cuánta confianza tienes en tu capacidad para responder esa pregunta?
Al final de la lección tendrás la oportunidad de practicar cómo responder a esta pregunta.
En la época de Ezequiel, la casa de Israel había sido conquistada y dispersada. El Señor le mostró a Ezequiel el futuro recogimiento de Israel. En esas visiones, le explicó cómo Su palabra en las Escrituras ayudaría a recoger a Israel. A medida que estudies Ezequiel 37 hoy, invita al Espíritu a ayudarte a reconocer las maneras en que la Biblia y el Libro de Mormón testifican de Jesucristo y Su Evangelio.
Lee Ezequiel 37:1–6. Marca lo que el Señor desea que sepa la casa de Israel.
Como parte de la redención de Su pueblo, el Salvador prometió llevarlos a la tierra de Israel (véase el versículo 12). La visión de Ezequiel puede representar el deseo de Jehová de recoger a Su pueblo y la futura resurrección de Israel.
Lee Ezequiel 37:15–20 y busca la promesa de Jehová en cuanto a las Escrituras en los últimos días.
El presidente Boyd K. Packer (1924–2015), del Cuórum de los Doce Apóstoles, explicó:
Los palos, por supuesto, son registros o libros. En el Israel antiguo, los registros se escribían sobre tablas de madera o en papiros enrollados sobre palos […].
El palo o registro de Judá —el Antiguo y el Nuevo Testamento— y el palo o registro de Efraín —el Libro de Mormón, que es otro testamento de Jesucristo— están ahora entrelazados de tal manera que el estudiar uno nos insta a estudiar el otro; el aprender de uno aclara el conocimiento del otro (“Las Escrituras”, Liahona, enero de 1983, págs. 98, 101).
Ezequiel 37:15–17 es un pasaje del Dominio de la doctrina. Considera etiquetar los pasajes del Dominio de la doctrina con el tema sobre el que enseñan para que puedas encontrarlos fácilmente más adelante. Memoriza la referencia y la frase clave del pasaje: “La Biblia y el Libro de Mormón ‘serán uno solo en tu mano’”. Una manera de memorizar la frase es haciendo movimientos con las manos. Podrías levantar una mano mientras dices: “La Biblia”. Levanta la otra mano mientras dices: “Y el Libro de Mormón”. Luego, junta ambas manos mientras dices: “Serán uno solo en tu mano”.
El presidente Russell M. Nelson enseñó:
Tanto la Biblia como el Libro de Mormón son testigos de Jesucristo; enseñan que Él es el Hijo de Dios, que vivió una vida ejemplar, que expió por toda la humanidad, que murió en la cruz y se levantó de nuevo como el Señor resucitado. En ellas se enseña que Él es el Salvador del mundo.
Los testigos de las Escrituras se corroboran el uno al otro. Este concepto se explicó hace mucho tiempo cuando un profeta escribió que el Libro de Mormón se había escrito “con el fin de que creáis [en la Biblia]; y si creéis en [la Biblia], también creeréis en [el Libro de Mormón]” [Mormón 7:9] (“Testigos de las Escrituras”, Liahona, noviembre de 2007, pág. 43).
Escribe una nota junto a Ezequiel 37:15–20 que resuma lo que aprendiste del presidente Packer y del presidente Nelson. También podrías vincular sus citas con el versículo 15.
Revisa las siguientes opciones de estudio. Completa una o más de una.
Opción A
¿Cómo puedo ayudar a los demás a ver que tanto la Biblia como el Libro de Mormón testifican de Jesucristo?
The Prophet Ezekiel [El profeta Ezequiel], por Lyle Beddes
Estudia dos o más de los siguientes temas del Evangelio. Etiqueta los pasajes de las Escrituras que estudies con el tema sobre el que hablan.
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Tema del Evangelio |
Escrituras complementarias |
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Tema del Evangelio La Expiación de Jesucristo | Escrituras complementarias Biblia: Isaías 53:3–5 Libro de Mormón: Alma 7:11–13 |
Tema del Evangelio La resurrección de todos gracias a Jesucristo | Escrituras complementarias Biblia: 1 Corintios 15:20–22 Libro de Mormón: Alma 11:42–45 |
Tema del Evangelio El Salvador promete recoger y redimir a Su pueblo | Escrituras complementarias Biblia: Ezequiel 37:21–23, 26–27 Libro de Mormón: 1 Nefi 10:14 |
Tema del Evangelio Los atributos de Jesucristo | Escrituras complementarias Biblia: Isaías 63:7 Libro de Mormón: Mosíah 4:11 |
Si está disponible, mira el video “What Is the Book of Mormon?” [¿Qué es el Libro de Mormón?] (0:57).
Crea una publicación para las redes sociales que responda a la pregunta que se encuentra al comienzo de la lección: “¿Por qué necesitas el Libro de Mormón si crees en la Biblia?”. Incluye algunos ejemplos de cómo la Biblia y el Libro de Mormón testifican de Jesucristo.
Opción B
¿Por qué necesitamos tanto la Biblia como el Libro de Mormón?
En la imagen siguiente, observa cómo puedes hacer muchas líneas que atraviesan un punto. Cuando tienes dos puntos, puedes trazar solo una línea que pase por ambos.
¿De qué manera los puntos podrían representar a la Biblia y al Libro de Mormón?
Mientras prestaba servicio en la Presidencia de los Setenta, el élder Tad R. Callister enseñó:
¿Se han preguntado alguna vez por qué hay tantas iglesias cristianas en el mundo hoy cuando extraen sus doctrinas esencialmente de la misma Biblia? Es porque interpretan la Biblia de manera diferente. Si la interpretaran de la misma manera, sería la misma iglesia. Esa situación no es lo que el Señor desea; el apóstol Pablo declaró que hay “un Señor, una fe, un bautismo” (Efesios 4:5). A fin de lograr esa unidad, el Señor estableció la ley divina de los testigos. Pablo enseñó lo siguiente: “Por boca de dos o de tres testigos se establecerá toda palabra” (2 Corintios 13:1).
La Biblia es un testigo de Jesucristo; el Libro de Mormón es otro (“El Libro de Mormón: Un libro proveniente de Dios”, Liahona, noviembre de 2011, pág. 75).
Basándote en lo que aprendiste de Ezequiel 37 y del élder Callister, escribe en tu cuaderno por qué necesitamos tanto la Biblia como el Libro de Mormón.
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Objetivo de la lección: Ayudarte a comprender las maneras en que la Biblia y el Libro de Mormón trabajan juntos como testigos de Jesucristo y Su Evangelio.
Comparte una o más de las opciones siguientes con tu maestro o clase:
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Lo que anotaste acerca de cómo la Biblia y el Libro de Mormón testifican de Jesucristo.
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Tu publicación para las redes sociales sobre la Biblia y el Libro de Mormón.
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Algo específico que hiciste para lograr el objetivo de esta lección.
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Algunas preguntas que tengas sobre esta lección. ¿Cómo intentarás encontrar las respuestas a tus preguntas?