Isaías 40–49: Lección 119
Isaías 40–43
Dios consuela a Su pueblo
Visita “El estudio de las Escrituras” a fin de prepararte espiritualmente para aprender.
Puede ser difícil experimentar cosas desagradables, especialmente si te sientes solo. Saber que Dios está ahí para ti marca una gran diferencia. Es por eso que Dios le dijo al antiguo Israel: “No temas, porque yo estoy contigo” (Isaías 41:10). Esta lección puede ayudarte a sentir el consuelo de Dios.
Estudiar las Escrituras
Piensa en las cinco cosas que más temes y en cinco cosas que te dan consuelo. Ahora imagina una balanza en la que el miedo está de un lado y el consuelo del otro. En general, ¿en qué lugar de esta balanza situarías tus sentimientos sobre tu vida en este momento? ¿Dónde situarías tus sentimientos sobre el futuro?
El élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, compartió lo siguiente:
El temor no es nuevo. Los discípulos de Jesucristo, en el mar de Galilea, temieron al “viento, y […] las olas” en la oscuridad de la noche (Marcos 4:37). Como Sus discípulos hoy en día, nosotros también tenemos temores […].
Nuestros adultos solteros temen contraer compromisos tales como casarse. Los jóvenes casados […] pueden temer traer hijos a un mundo cada vez más inicuo. Los misioneros temen muchas cosas, especialmente hablar con desconocidos. Las viudas temen seguir adelante solas. Los adolescentes temen no ser aceptados; los alumnos de escuela primaria temen el primer día de escuela; los alumnos universitarios temen recibir el resultado de un examen. Tememos el fracaso, el rechazo, la desilusión y lo desconocido. Tememos los huracanes, los terremotos y los incendios que asolan la tierra y nuestra vida. Tememos no ser elegidos y, por el contrario, tememos ser elegidos. Tememos no ser lo suficientemente buenos; tememos que el Señor no tenga bendiciones para nosotros. Tememos el cambio y nuestro temor puede convertirse en terror. ¿He incluido casi a todos? (“No os turbéis”, Liahona, noviembre de 2018, pág. 18).
Así como nosotros tenemos nuestros propios temores, los israelitas afrontaron circunstancias que también les causaron temor. Isaías profetizó la destrucción y el cautiverio que le sobrevendrían a Israel y Judá. A partir de Isaías 40, Dios inspiró a Isaías para que escribiera a los judíos que en un futuro lejano vivirían en cautiverio. ¿Cuáles podrían ser algunos de los temores o preocupaciones a los que podría enfrentarse una persona en cautiverio?
Lee Isaías 40:1–2. Busca el mensaje que Dios le indicó a Isaías que diera a Su pueblo del convenio. Luego, haz una nota junto a esos versículos de las características o atributos de Dios sobre los que aprendiste.
A medida que estudies, busca lo que Dios enseña que puede ayudarte a experimentar más de Su consuelo. Si lees o escuchas algo que crees que podría brindarte consuelo, esos pensamientos podrían ser el Espíritu Santo comunicándose contigo. Si lo deseas, anota esas reflexiones en tu cuaderno.
Revisa las siguientes opciones de estudio. Completa una o más de una.
Opción A
¿Cómo consuela Dios a Su pueblo?
A fin de ayudar a consolar a Su pueblo del convenio, Dios inspiró a Isaías a enseñar muchas cosas acerca de Él en Isaías 40–43.
Estudia dos o más de los siguientes grupos de versículos. Luego, utilizando los tres pasos que aparecen a continuación, crea un mensaje breve que podría consolar a alguien que siente temor. Piensa en compartir tu mensaje con alguien que pueda necesitarlo.
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Elige palabras o frases del pasaje que podrían ayudar a alguien a sentirse consolado por Dios. Resúmelas en una declaración de verdad sencilla.
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Busca un pasaje de las Escrituras, un himno o una cita de un líder de la Iglesia que respalde las enseñanzas de ese pasaje.
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Utiliza una experiencia personal o un ejemplo moderno que ilustre cómo el conocer esta verdad sobre Dios puede brindar consuelo.
Opción B
¿Cómo te puede fortalecer Dios?
Lee Isaías 41:10–14 para conocer las palabras de consuelo de Dios a Su pueblo del convenio. Ten en cuenta que la palabra gusano en el versículo 14 puede significar manso y humilde. ¿Qué palabras o frases crees que podrían ser reconfortantes? ¿Por qué?
Escribe una nota junto a Isaías 41:10–14 con la verdad siguiente: No tenemos que temer, porque Dios estará con Su pueblo del convenio y lo fortalecerá.
Para ayudarte a entender esta verdad, lee o escucha el himno “Qué firmes cimientos” (Himnos, nro. 40). Busca palabras o frases que te resulten reconfortantes. También podrías vincular Isaías 41:10 con la tercera estrofa de este himno. ¿Cómo puede ayudarnos a no temer el saber que Dios estará con nosotros y nos fortalecerá?
El élder Neil L. Andersen, del Cuórum de los Doce Apóstoles, habló de la manera en que nuestra relación con el Señor puede ayudarnos a no temer:
Incluso ante las crecientes influencias mundanas que nos rodean, no tenemos por qué temer; el Señor nunca abandonará a Su pueblo del convenio. Existe un poder compensatorio de dones espirituales y guía divina para los justos. Sin embargo, esta bendición adicional de poder espiritual no recae sobre nosotros simplemente porque formemos parte de esta generación; llega cuando fortalecemos nuestra fe en el Señor Jesucristo y guardamos Sus mandamientos, cuando llegamos a conocerlo y a amarlo (Neil L. Andersen, “Allegarnos más al Salvador”, Liahona, noviembre de 2022, pág. 74).
Responde la siguiente pregunta en tu cuaderno:
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¿En qué ocasiones has sentido que Dios estaba contigo o que te fortaleció?
Comparte tus pensamientos
Objetivo de la lección: Ayudarte a sentir el consuelo de Dios.
Comparte una o más de las opciones siguientes con tu maestro o clase:
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El pasaje de las Escrituras que estudiaste y tu breve mensaje.
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Tu respuesta sobre el momento en que has sentido a Dios contigo o fortaleciéndote.
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Algo específico que hiciste para lograr el objetivo de esta lección.
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Algunas preguntas que tengas sobre esta lección. ¿Cómo intentarás encontrar las respuestas a tus preguntas?