Isaías 1–12: Lección 115
Isaías 5
“¡Ay de los que a lo malo llaman bueno, y a lo bueno, malo!”
Visita “El estudio de las Escrituras” a fin de prepararte espiritualmente para aprender.
En el mundo actual puede ser un desafío determinar qué es bueno y qué es malo. Hay muchas ideas y prácticas destructivas que parecen buenas. Sin embargo, la advertencia del Señor a Israel de no llamar “a lo malo bueno, y a lo bueno, malo” (Isaías 5:20) sigue vigente. Esta lección puede ayudarte a discernir lo bueno de lo malo.
Estudiar las Escrituras
El élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, utilizó una metáfora para explicar la importancia de ver las cosas como realmente son:
Su pelaje, de color amarillento a blanco grisáceo con manchas negras, actúa como un hermoso disfraz que los hace casi invisibles mientras acechan a sus presas en las praderas africanas.
De manera similar, las ideas y acciones espiritualmente peligrosas a menudo pueden parecer atractivas, deseables o placenteras. Por lo tanto, en nuestro mundo actual, cada uno de nosotros debe ser consciente del mal engañoso que pretende ser bueno (“Continuamente prontos para orar”, Liahona, noviembre de 2019, págs. 32–33).
Puede ser difícil reconocer estas ideas y acciones engañosas, sobre todo cuando tal vez estemos influenciados por ellas. Satanás a menudo trata de manipular la forma en que vemos ideas importantes como la doctrina de la familia, la Palabra de Sabiduría y la ley de castidad. Afortunadamente, el Señor envía profetas para advertir a Su pueblo de los astutos métodos de Satanás.
Isaías recalcó repetidamente el peligro de no reconocer el engaño. Utilizó la palabra “ay” para describir la miseria que sentiremos si seguimos las mentiras de Satanás. Échale un vistazo a Isaías 5:8–23. Marca las seis veces que el Señor usó la palabra “ay”.
Lee Isaías 5:20. Anota la verdad siguiente junto al versículo 20: Si a lo malo llamamos bueno, y a lo bueno, malo, con el tiempo experimentaremos pesar y sufrimiento. Al reconocer los métodos de Satanás, puedes evitar ideas y acciones espiritualmente peligrosas.
Isaías 5:20 es un pasaje del Dominio de la doctrina. Considera etiquetar los pasajes del Dominio de la doctrina con el tema sobre el que enseñan para que puedas encontrarlos fácilmente más adelante. Memoriza la referencia y la frase clave del pasaje: “Ay de los que a lo malo llaman bueno, y a lo bueno, malo”. Para ayudarte a memorizar, podrías ordenar la frase clave de las Escrituras: “bueno que los Ay malo a, lo de bueno a llaman lo y malo”.
Revisa las siguientes opciones de estudio. Completa una o más de una.
Opción A
¿Cómo puede ayudarme Jesucristo a reconocer la verdad y evitar el mal?
Lee Juan 14:6. Medita en lo que crees que quiere decir Jesús cuando dice que Él es la verdad.
El Padre Celestial y Jesucristo te han dado herramientas para ayudarte a reconocer ideas y acciones engañosas. Lee los versículos siguientes y marca la herramienta que mencionan. Etiqueta los pasajes con “evitar el engaño”.
Escoge una idea o acción que sea mala pero que pretenda ser buena, o una que sea buena pero que se presente o se le llame mala. Por ejemplo, podrías considerar algunos de los mensajes engañosos de Satanás relacionados con la familia, la Palabra de Sabiduría o la ley de castidad. Estudia la guía Para la fortaleza de la juventud. Busca las enseñanzas de Jesucristo y Sus profetas que puedan ayudarte a elegir seguir a Jesús en lugar de seguir a los mensajes engañosos de Satanás. Anota en tu cuaderno la forma en que las enseñanzas del Salvador corrigen las ideas falsas.
Opción B
¿Cómo puedo saber si una fuente es confiable?
El presidente Dallin H. Oaks, de la Primera Presidencia, enseñó:
Vivimos en una época de información ampliamente expandida y diseminada, pero no toda esa información es verdadera. Debemos ser prudentes al buscar la verdad y elegir fuentes para realizar esa búsqueda (“La verdad y el plan”, Liahona, noviembre de 2018, pág. 25).
Si está disponible, mira “In Search of Truth [En busca de la verdad]” (3:03). Busca ideas adicionales sobre cómo encontrar la verdad.
Resalta las preguntas siguientes y etiquétalas como “fuentes confiables” o cópialas en tu cuaderno. La próxima vez que veas una fuente dudosa, consulta tus fuentes de confianza para determinar si es válida.
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¿Cuáles son las calificaciones, las intenciones y los posibles sesgos del autor?
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¿Qué grado de conexión tiene el autor con los acontecimientos que describe?
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¿Ignora el autor las pruebas disponibles de forma intencional con el fin de engañar?
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¿Se presentan las enseñanzas y los acontecimientos que se abordan en esta fuente en el contexto adecuado de su época, lugar y circunstancias?
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¿Están las enseñanzas y los acontecimientos respaldados por fuentes adicionales fiables?
Piensa en la siguiente situación hipotética:
Al buscar en internet acerca de los comienzos de la historia de la Iglesia, encuentras un diario que se llama “The Journey West” [El viaje al oeste]. Alguien en línea afirma que el diario fue escrito por uno de sus antepasados, quien describió los desafíos, los milagros y los momentos espirituales que enfrentaron durante su viaje a través de las llanuras.
Escribe en tu cuaderno cómo podrías utilizar las cinco preguntas anteriores para ayudarte a calificar la fiabilidad de la fuente.
Comparte tus pensamientos
Objetivo de la lección: Ayudarte a discernir lo bueno de lo malo.
Comparte una o más de las opciones siguientes con tu maestro o clase:
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Las verdades que encontraste al estudiar la guía Para la Fortaleza de la Juventud .
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Algo que aprendiste de Isaías que puede ayudarte a discernir mejor lo bueno de lo malo.
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Algo específico que hiciste para lograr el objetivo de esta lección.
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Algunas preguntas que tengas sobre esta lección. ¿Cómo intentarás encontrar las respuestas a tus preguntas?