Seminario
Lección 69: 1 Samuel 1: “Jehová me dio lo que le pedí”


Ana con su hijo Samuel cuando era bebé

For This Child I Prayed [Por este niño oraba], por Elspeth Young

Rut 1–4; 1 Samuel 1–3: Lección 69

1 Samuel 1

“Jehová me dio lo que le pedí”

Visita “El estudio de las Escrituras” a fin de prepararte espiritualmente para aprender.

¿Te has encontrado suplicando al Padre Celestial una bendición que parece requerir tu paciencia y fe? Ana, una israelita justa, anhelaba tener un hijo. Aunque sus nobles deseos no se cumplían al pasar “cada año” (1 Samuel 1:7), ella continuó actuando con fe y suplicando al Padre Celestial esa bendición. Esta lección puede ayudarte a comprender que el Padre Celestial escucha tus humildes oraciones y te bendice.

Estudiar las Escrituras

Ana orando

ícono de búsqueda Para comenzar tu estudio de 1 Samuel 1, busca una canción que enseñe en cuanto al poder de orar al Padre Celestial. Podrías utilizar la función de búsqueda en la sección Música de la Biblioteca del Evangelio. O bien, podrías utilizar el índice de temas del himnario. Algunos buenos ejemplos son “Oración de un niño” (Canciones para los niños, pág. 6) y “¿Pensaste orar?” (Himnos, nro. 81). Mientras cantas o lees la canción, piensa en las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles son algunas de las maneras en las que nuestro Padre Celestial contesta las oraciones?

  • ¿Qué puedo hacer para que mis oraciones al Padre Celestial sean más significativas?

En la tierra de Efraín, un israelita justo llamado Elcana vivía con sus dos esposas, Penina y Ana (los matrimonios plurales no eran inusuales en esa época y eran aceptables para el Señor).

ícono de marcar Lee 1 Samuel 1:1–7. Marca los desafíos que afrontaba Ana. La adversaria o rival de Ana en el versículo 6 era Penina. Si estuvieras teniendo dificultades personales como Ana, ¿qué pensarías o sentirías?

ícono de marcar Lee 1 Samuel 1:9–20 y 2:1–2 para saber lo que hizo Ana como respuesta a sus desafíos. Marca las palabras o frases de 1 Samuel 1:9–20 que demuestran que las oraciones de Ana eran humildes y significativas. Además, marca en los versículos 17–18 las palabras o frases que muestren el consuelo que le dio Jehová a Ana mientras esperaba ser bendecida con un hijo. También podrías ver el video “Hannah’s Faith [La fe de Ana]” (3:08) y seguir la lectura en tu ejemplar de las Escrituras.

3:8

ícono de cuadernoAnota en tu cuaderno tus reflexiones sobre las preguntas siguientes:

  • ¿Cómo podría el relato de Ana ayudar a alguien a creer que el Padre Celestial escucha sus oraciones y lo bendice?

  • ¿Qué has aprendido o experimentado anteriormente que te haya ayudado a saber que el Padre Celestial contesta las oraciones?

Revisa las siguientes opciones de estudio. Completa una o más de una.

Opción A

¿Cómo podría el Padre Celestial responder a mis oraciones?

Mira “#Escúchalo – Cómo lo escucho: Élder D. Todd Christofferson” (2:25) mientras piensas en cómo Dios contesta las oraciones.

2:25

El Padre Celestial nos contesta cuando nos conectamos con Él por medio de la oración. Él nos responde de muchas maneras.

ícono de etiqueta Piensa en las personas sobre quienes has estudiado en el Antiguo Testamento. Busca versículos que muestren la manera en que un amoroso Padre Celestial contestó sus oraciones. Algunos ejemplos podrían incluir a Adán y Eva (véase Moisés 5:4, 9–12), Abraham y Sara (véanse Génesis 15:2–6; 17:19), o Moisés (véase Éxodo 17:1–6). Etiqueta los versículos que encuentres como “respuestas a oraciones” o con otro nombre que te resulte útil.

ícono de cuadernoHaz una lista en tu cuaderno de las maneras en las que el Padre Celestial podría contestar las oraciones. Cuando hayas terminado, responde las preguntas siguientes:

  • ¿Cómo podría el relato de Ana ayudar a alguien a entender algunas de las maneras en las que el Padre Celestial contesta sus oraciones?

  • ¿De qué manera tú o alguien a quien conozcas han experimentado las bendiciones del Padre Celestial después de orar con humildad?

Opción B

¿Qué puedo hacer para que mis oraciones sean más significativas?

Jesús orando

Podemos tomar medidas para que nuestras oraciones sean más significativas.

Lee Mateo 6:9–13. Busca lo que puedes aprender de Jesús acerca de las oraciones significativas.

ícono de etiqueta Utiliza herramientas para el estudio de las Escrituras como la Guía para el Estudio de las Escrituras y la Biblioteca del Evangelio para encontrar algunos pasajes de las Escrituras que muestren ejemplos de oraciones significativas. Algunos ejemplos podrían incluir a Enós (véase Enós 1:2–10), Alma (véase Alma 5:45–46) o el hermano de Jared (véase Éter 3:2–5). Etiqueta los ejemplos que encuentres como “oración significativa” u otro nombre que sea útil para ti.

Mira el video “¿En verdad estás ahí?” (3:46) mientras piensas en lo que hace que tus propias oraciones sean significativas.

3:45

ícono de cuadernoHaz una lista en tu cuaderno de las cosas que puedes hacer para que tus oraciones sean más significativas. Luego, responde las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo podría el relato de Ana ayudar a alguien a intentar que sus oraciones sean más humildes y significativas?

  • ¿Cuáles son algunas de las cosas que has hecho para que tus oraciones al Padre Celestial sean más humildes y significativas?

Considera orar ahora para pedir ayuda y guía sobre cómo hacer que tus oraciones sean más significativas.

Comparte tus pensamientos

Objetivo de la lección: Ayudarte a comprender que el Padre Celestial escuchará tus humildes oraciones y te bendecirá.

Comparte una o más de las opciones siguientes con tu maestro o clase:

  • La lista que hiciste de las maneras en las que el Padre Celestial podría contestar las oraciones.

  • La lista de cosas que puedes hacer a fin de que tus oraciones sean más significativas.

  • Algo específico que hiciste para lograr el objetivo de esta lección.

  • Algunas preguntas que tengas sobre esta lección. ¿Cómo intentarás encontrar las respuestas a tus preguntas?