Éxodo 1–6: Lección 39
Éxodo 2–4
“Yo estaré en tu boca”
Visita “El estudio de las Escrituras” a fin de prepararte espiritualmente para aprender.
Cuando afrontamos dificultades, el Señor nos guía con amor por medio de Sus profetas. Bajo el reinado de Faraón, los hijos de Israel experimentaron dificultades al estar en cautiverio y clamaron al Señor, quien escuchó sus clamores y llamó a Moisés como profeta para ayudarlos. Esta lección puede ayudarte a confiar en los profetas vivientes del Señor y a seguirlos.
Estudiar las Escrituras
En las Escrituras se cita o menciona a menudo al profeta Moisés. Nefi exhortó a sus hermanos a ser “fuertes como Moisés” (1 Nefi 4:2). El Señor preparó y llamó a Moisés como profeta para ayudar a liberar a los israelitas.
El élder Allen D. Haynie, de los Setenta, explicó lo siguiente:
Un profeta es alguien a quien Dios personalmente ha preparado, llamado, corregido, inspirado, reprendido, santificado y sostenido (“Un profeta viviente para los últimos días”, Liahona, mayo de 2023, pág. 25).
Moisés fue preparado por el Señor para ser profeta. Lee los pasajes siguientes para saber cómo lo preparó el Señor. Podrías pensar en las experiencias que tuvo Moisés, a quién llegó a conocer y cómo el Señor instruyó a Moisés para que estuviera preparado para ayudar a liberar a los israelitas. Marca lo que te llame la atención.
Contexto. La Traducción de José Smith de Éxodo 3:2 cambia la frase “ángel de Jehová” por “presencia de Jehová”. Fue Jesucristo [Jehová] en Su estado preterrenal quien visitó a Moisés y habló con él.
Piensa en cómo esas cosas ayudaron a Moisés a prepararse para ayudar a liberar a los hijos de Israel de Faraón.
Revisa las siguientes opciones de estudio. Completa una o más de una. Luego, completa la sección ¿Y ahora qué? al final de la lección.
Opción A
¿Cómo me conectan las palabras de los profetas con Jesucristo?
Incluso después de aprender acerca de Dios y Sus promesas, Moisés tenía inquietudes en cuanto a su llamamiento. Lee Éxodo 4:10–15 y observa la respuesta de Jehová a las preocupaciones de Moisés. Marca lo que encuentres.
En Éxodo 4:15, el Señor prometió que le daría a Moisés Sus palabras. Eso nos ayuda a ver que el Señor habla Sus palabras por medio de Sus profetas.
Lee Doctrina y Convenios 1:37–38. El Señor enseña nuevamente que Él habla por medio de Sus profetas. Relaciona estos versículos con Éxodo 4:15.
El élder Neil L. Andersen, del Cuórum de los Doce Apóstoles, dijo lo siguiente:
Un profeta no se interpone entre ustedes y el Salvador; más bien, permanece a su lado y señala el camino hacia el Salvador (“El profeta de Dios”, Liahona, mayo de 2018, pág. 27).
Medita en la manera en que el saber esto acerca de los profetas te ayuda a confiar en su guía.
Opción B
¿Cómo puedo fortalecer mi testimonio de que el Señor guía a Sus profetas?
Lee Éxodo 3:14. Marca lo que el Señor le pidió a Moisés que le dijera al pueblo.
Uno de los títulos de Jesucristo es “YO SOY” (Éxodo 3:14), que proviene de la misma raíz de la palabra Jehová. Esto se traduce como “Él es” o “Él existe” (Guía para el Estudio de las Escrituras, “Jehová”). Una de las funciones de los profetas es testificar que Cristo existe y que nos ama. ¿Por qué sería significativo saber que el Señor realmente existe y que siempre está presente?
El presidente Russell M. Nelson declaró lo siguiente:
El Señor Jesucristo, cuya Iglesia esta es, nombra a profetas y Apóstoles para comunicar Su amor y enseñar Sus leyes […].
Pregúntenle a su Padre Celestial si realmente somos los apóstoles y profetas del Señor. Pregúntenle si hemos recibido revelación sobre este y otros asuntos (“The Love and Laws of God”, devocional en la Universidad Brigham Young, 17 de septiembre de 2019, págs. 3, 5, speeches.byu.edu).
Reflexiona sobre tu propio testimonio del profeta del Señor.
¿Y ahora qué?
Lee Éxodo 4:30–31 y busca cómo respondió el pueblo a las palabras que dijo el Señor por medio de Su profeta.
El presidente M. Russell Ballard (1928–2023), del Cuórum de los Doce Apóstoles, declaró lo siguiente:
Cuando escuchamos el consejo del Señor expresado por medio de las palabras del Presidente de la Iglesia, nuestra respuesta debe ser positiva y pronta (“Recibiréis su palabra”, Liahona, julio de 2001, pág. 80).
Escudriña los mensajes actuales de los profetas y apóstoles (publicaciones en las redes sociales, discursos de la conferencia general, etc.). Encuentra enseñanzas importantes para ti y compártelas con un ser querido. Explica cómo te inspiran a confiar en el profeta viviente del Señor y a seguirlo.
Anota en tu cuaderno las maneras en que seguirás escuchando y aplicando la palabra del Señor por medio de Sus profetas. Si resultara útil, utiliza las ideas siguientes:
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Poner en práctica un consejo profético específico de un discurso reciente de la conferencia general.
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Estudiar las palabras de los profetas con más frecuencia; por ejemplo, escuchar un discurso de la conferencia general cada mañana mientras te preparas para ir a la escuela.
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Crear un plan para estudiar los discursos de la conferencia general más reciente de cada uno de los miembros de la Primera Presidencia y del Cuórum de los Doce Apóstoles. (Si tienes acceso digital, podrías utilizar la función Planes de estudio de la aplicación Biblioteca del Evangelio).
Como parte de tu plan, anota los obstáculos que crees que podrías afrontar y cómo podrías superar cada uno de ellos.
Comparte tus pensamientos
Objetivo de la lección: Ayudarte a confiar en los profetas vivientes del Señor y seguirlos.
Comparte una o más de los opciones siguientes con tu maestro o clase:
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Tu plan para escuchar y poner en práctica en tu vida las palabras que el Señor comunica por medio de Sus profetas.
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La frase o enseñanza que encontraste de los profetas y apóstoles. Explica cómo te inspiran a seguir al profeta.
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Algo específico que hiciste para lograr el objetivo de esta lección.
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Algunas preguntas que tengas de esta lección. ¿Cómo intentarás encontrar las respuestas a tus preguntas?