Ilustración de Jacob y Esaú en un abrazo, por Robert T. Barrett
Génesis 24–33: Lección 32
Génesis 29–33
“Que Dios prevalezca”
Visita “El estudio de las Escrituras” a fin de prepararte espiritualmente para aprender.
¿Cómo es el incluir a Dios en tu vida? Al igual que tú, el profeta Jacob afrontó desafíos difíciles. Él es un ejemplo de cómo permitió la influencia de Dios en su vida. Hizo esfuerzos significativos para casarse dentro del convenio. Jacob buscó bendiciones divinas en sus labores diarias. Siguió la guía de Dios para enmendar las relaciones familiares. Por medio de sus desafíos, Jacob aprendió humildad, perseverancia y el poder de las promesas divinas. Esta lección puede ayudarte a aumentar tu disposición a dejar que Dios prevalezca en tu vida.
Estudiar las Escrituras
Utilizando una escala del 1 al 5, considera dónde te colocarías.
-
5: Dios es la influencia más grande en mi vida.
-
4: Hay algunas cosas que influyen en mí, pero Dios está entre las más importantes.
-
3: Muchas cosas influyen en mí; Dios es una de ellas.
-
2: A veces Dios tiene influencia en mí.
-
1: En este momento, Dios no tiene influencia en mi vida.
Lee las siguientes preguntas inspiradas del presidente Russell M. Nelson y medita sobre tu lugar en la escala.
¿Estás dispuesto a dejar que Dios prevalezca en tu vida? ¿Estás dispuesto a permitir que Dios sea la influencia más importante en tu vida? ¿Permitirás que Sus palabras, Sus mandamientos y Sus convenios influyan en lo que haces cada día? ¿Permitirás que Su voz tenga prioridad sobre cualquier otra? ¿Estás dispuesto a permitir que todo lo que Él necesite que hagas tenga prioridad sobre cualquier otra ambición? ¿Estás dispuesto a que tu voluntad sea absorbida en la de Él? (“Que Dios prevalezca”, Liahona, noviembre de 2020, pág. 94).
Jacob, el profeta del Antiguo Testamento, nos muestra cómo puede ser dejar que Dios prevalezca en nuestra vida. Durante una época difícil de su vida, su nombre se cambió a Israel, que significa “que Dios prevalezca” (véase Génesis 32:28).
Junto a “Israel” en Génesis 32:38, haz una nota que indique que uno de los significados del nombre Israel es “que Dios prevalezca”.
El padre de Jacob, Isaac, le indicó que buscara a alguien que estuviera dispuesto a hacer convenios con Dios y guardarlos. Las cosas no salieron como Jacob lo había planeado.
Lee Génesis 29:21–28 para ver lo que sucedió luego. Es útil saber que el Señor aceptó los matrimonios plurales que Él mandó (véase Doctrina y Convenios 132:34, 37).
Jacob, Lea y Raquel afrontaron graves dificultades. Sin embargo, al guardar sus convenios con Dios, su familia llegó a ser numerosa y próspera, con doce hijos cuya posteridad llegaría a ser las doce tribus de Israel.
Dejar que Dios prevalezca en nuestra vida influirá en nuestra elección de las personas con las que salimos y nos casarnos.
A medida que sigas estudiando, busca ejemplos del siguiente principio: Si estamos dispuestos a dejar que Dios prevalezca en nuestra vida, Él nos bendecirá en todas las cosas. Busca la guía del Espíritu Santo al considerar lo que significa dejar que Dios prevalezca.
Revisa las siguientes opciones de estudio. Completa una o más de una.
Opción A
¿Cuáles son las bendiciones de dejar que Dios prevalezca en mi vida?
Lee Mosíah 2:41 para ver una promesa que el Señor hizo por medio del rey Benjamín en el Libro de Mormón para aquellos que permiten que Dios prevalezca en su vida.
Jacob fue un ejemplo de esa promesa. Trabajó para cuidar los rebaños de su suegro Labán. El Señor bendijo a los rebaños para que prosperaran y se multiplicaran bajo su cuidado (véase Génesis 30:30). Después de años de servir a Labán, Jacob quería resolver pacíficamente sus diferencias y separar a su familia de su suegro.
Lee Génesis 30:27 para ver lo que dijo Labán acerca de Jacob.
Como pago por sus años de trabajo, Jacob pidió el ganado, las ovejas y los cabritos menos valiosos, confiando en que el Señor lo ayudaría a hacerlos crecer y multiplicarse. Labán estuvo de acuerdo. Bajo el cuidado de Jacob, todo lo que Labán le dio prosperó (véase Génesis 30:37–43).
Responde en tu cuaderno la pregunta siguiente:
-
Al esforzarte por seguir y obedecer al Señor, ¿cómo te ha bendecido Él, tanto temporal como espiritualmente?
-
¿Cuáles son algunas maneras en que podemos permitir que el Señor prevalezca en nuestra vida cotidiana (escuela, trabajo, etc.)?
Opción B
¿Cómo puedo dejar que Dios prevalezca en mis relaciones?
Otra manera en que podemos permitir que Dios prevalezca en nuestra vida es en nuestra relación con amigos y familiares. Piensa en lo que a veces puede dificultar tus relaciones familiares.
Cuando Jacob dejó su tierra natal, su hermano Esaú quería matarlo (véase Génesis 27:41). Veinte años después, el Señor mandó a Jacob y a su numerosa familia que regresaran a casa (véase Génesis 31:3).
Al enterarse de que Jacob vendría, Esaú salió a su encuentro con 400 hombres. Jacob estaba preocupado (véase Génesis 32:3–7).
Lee Génesis 32:9–12, 24–30 para saber lo que Jacob hizo para buscar la ayuda del Señor. Considera marcar la frase “No te dejaré, si no me bendices” en Génesis 32:26.
Aunque no sabemos exactamente lo que sucedió, sí sabemos que Jacob luchó durante toda la noche para obtener una bendición que finalmente recibió.
Al ver a Jacob, Esaú corrió a su encuentro y lo abrazó (véase Génesis 33:1–4).
Responde en tu cuaderno la pregunta siguiente:
-
¿Qué aprendiste del ejemplo de Jacob o acerca del Señor que podría ayudarte?
-
¿Cómo puede ayudarte la experiencia de Esaú y Jacob con tus relaciones familiares?
Comparte tus pensamientos
Objetivo de la lección: Ayudarte a aumentar tu disposición a dejar que Dios prevalezca en tu vida.
Comparte una o más de los opciones siguientes con tu maestro o clase:
-
Lo que aprendiste de Jacob acerca de dejar que Dios prevalezca en tu vida.
-
La forma en que la historia de Esaú y Jacob puede ayudarte a permitir que Dios prevalezca en tus relaciones.
-
Algo específico que hiciste para lograr el objetivo de esta lección.
-
Algunas preguntas que tengas de esta lección. ¿Cómo intentarás encontrar las respuestas a tus preguntas?