Sarah and Isaac [Sara e Isaac], por Scott Snow
Génesis 18–23: Lección 25
Génesis 15–18; 21
“Hizo Jehová […] como había hablado”
Visita “El estudio de las Escrituras” a fin de prepararte espiritualmente para aprender.
Las promesas se hacen cuando se quiere mostrar que se tiene un fuerte compromiso con algo. Lamentablemente, las personas no siempre cumplen las promesas que se hacen unas a otras. Sin embargo, cuando el Padre Celestial hace una promesa, la cumple. Esta lección puede ayudarte a aumentar tu confianza en que el Señor cumplirá Sus promesas.
Estudiar las Escrituras
Lee las situaciones hipotéticas siguientes:
Una joven ha escogido ser honrada en sus tareas escolares, creyendo que el Señor la bendecirá, pero nota que sus calificaciones son peores que las de otros alumnos que hacen trampa.
Un joven recibió su bendición patriarcal, la cual declara que servirá en una misión de tiempo completo. Durante un examen de salud, los médicos descubren que tiene complicaciones físicas que no le permitirán servir.
Una joven ha puesto a prueba la promesa de Moroni al leer el Libro de Mormón y orar para saber si es verdadero, pero siente que no ha recibido una respuesta.
¿Qué preguntas podrían tener estos jóvenes acerca de Dios y Sus promesas?
Elige una de esas situaciones hipotéticas en la que te gustaría pensar a lo largo de la lección.
Las promesas del Señor a Abraham y a Sara
Abraham y Sara deseaban tener hijos (véase Abraham 1:2), pero a medida que se hacían mayores, parecía que no podrían tener hijos propios durante su vida terrenal.
Contexto: Al estudiar las Escrituras, puede ser útil comprender el contexto. El contexto son las circunstancias o antecedentes que rodean un pasaje en particular. El contexto puede aclarar los relatos o las enseñanzas de las Escrituras y brindar una comprensión más profunda.
Lee cada uno de los pasajes siguientes y el contexto que los acompaña. Marca las palabras o frases que consideres importantes y desees recordar. A medida que leas, ten en cuenta que el Señor finalmente cambió el nombre de Abram por Abraham y el de Sarai por Sara.
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Contexto: Abram tenía más de setenta y cinco años en el momento de la visión (véase Génesis 12:4). Lo más parecido que tenía Abram a un hijo era un niño que había nacido en su casa y era su siervo.
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Contexto: El Señor le había prometido hijos a Abram en su vejez (véase Génesis 15:4–5). Pero Sarai y Abram seguían sin poder tener hijos. El Señor mandó a Abram que se casara con Agar, sierva de Sarai. Abram tenía ochenta y seis años cuando Agar dio a luz a Ismael (véanse Génesis 16:3, 16; Doctrina y Convenios 132:34). Dado que Agar era la sierva de Sara, Ismael habría sido considerado legalmente hijo de Abraham y Sara. De esa manera, Sara pudo haber sentido que la promesa del Señor de tener posteridad se había cumplido.
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Contexto: El Señor envió a tres mensajeros a visitar a Abraham y a Sara. El Señor le había dicho previamente a Abraham que Sara, quien entonces tenía alrededor de noventa años, tendría un hijo (véase Génesis 17:16–19). Al escuchar a los mensajeros repetir esa promesa a Abraham, Sara se rio para sí misma con incredulidad (véase Génesis 18:12).
¿Cómo crees que el contexto te ayudó a entender lo que estudiaste?
Lee Génesis 21:1–6 y busca la forma en que el Señor guardó las promesas que les hizo a Abraham y a Sara. ¿Qué aprendiste sobre el Señor y Sus promesas?
Si lo deseas, anota las verdades que hayas encontrado acerca de que Dios cumple Sus promesas en una nota junto a esos versículos.
El presidente Dieter F. Uchtdorf, en ese entonces miembro de la Primera Presidencia, habló sobre una lección que aprendió en cuanto a las promesas de Dios:
Las promesas de Dios no siempre se cumplen con la velocidad o de la forma que nos gustaría, sino en el momento y a la manera de Él (“Continuemos con paciencia”, Liahona, mayo de 2010, pág. 58).
Si se encuentra disponible, mira el video “Las cosas buenas que vendrán” (4:55). O bien, piensa en experiencias personales que hayas tenido en las que hayas visto cumplirse las promesas del Señor en tu vida.
Revisa las siguientes opciones de estudio. Completa una o más de una.
Opción A
¿Cómo puedo ayudar a los demás a ver que Dios cumple Sus promesas?
Elige una de las situaciones hipotéticas del comienzo de la lección. Valiéndote del relato de Abraham y Sara y de lo que has aprendido acerca del Señor y Sus promesas, escribe un mensaje alentador para la persona de esa situación hipotética.
Opción B
¿Cómo puedo recordar que Dios cumple Sus promesas?
El Padre Celestial quiere que recuerdes que cuando obedezcas los convenios que haces con Él, Él cumplirá Sus promesas sagradas. Dedica unos minutos a escribir una carta de aliento para ti mismo. Incluye verdades que el Padre Celestial haya enseñado que te ayudarían en momentos difíciles. Podría ser bueno incluir detalles sobre Abraham y Sara u otros detalles de tu propia vida.
Comparte tus pensamientos
Objetivo de la lección: Ayudarte a aumentar tu confianza en que el Señor cumplirá Sus promesas.
Comparte una o más de los opciones siguientes con tu maestro o clase:
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El mensaje que escribiste a la persona de una de las situaciones hipotéticas. Incluye algo que hayas aprendido de las interacciones del Señor con Abraham y con otras personas.
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La carta de aliento que te escribiste a ti mismo.
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Algo específico que hiciste para lograr el objetivo de esta lección.
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Algunas preguntas que tengas de esta lección. ¿Cómo intentarás encontrar las respuestas a tus preguntas?