Seminario
Hageo: “Meditad bien sobre vuestros caminos”


“Hageo: ‘Meditad bien sobre vuestros caminos’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026

“Hageo: ‘Meditad bien sobre vuestros caminos’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario

Hageo 1–2; Zacarías 1–4; 10–14: Lección 155

Hageo

“Meditad bien sobre vuestros caminos”

A young man with his arms folded. Squares that show different symbols of activities such as music, books, pencil and paper, and a phone surround him.

En nuestras ajetreadas vidas, ¿cómo podemos dedicar tiempo al Señor y a las cosas que Él nos pide que hagamos? Podemos beneficiarnos al seguir la invitación que el Señor hizo a los judíos en cuanto a “medita[r] bien sobre [n]uestros caminos” (Hageo 1:5) respecto al tiempo que le dedicamos a Él. Esta lección puede ayudar a los alumnos a poner a Dios en primer lugar en sus vidas.

Preparación del alumno: Invite a los alumnos a hacer una lista de las cosas que hacen en un día normal. Pueden marcar aquellas que consideran más importantes y reflexionar sobre por qué las consideran importantes. Podrían traer sus listas a clase.

Posibles actividades de aprendizaje

Dar prioridad al Señor

La siguiente lección práctica se encuentra en el artículo “Cómo hacer buen uso de tu tiempo” (Liahona, julio de 2020, págs. 60–61).

Antes de la clase, llene un frasco con piedras, agregue arena hasta el tope y agite el frasco para que se asiente. Con esto se asegurará de tener suficiente arena para llenar el frasco. Luego, vuelva a separar la arena de las piedras. Lleve el frasco, la arena y las piedras a la clase. Cuando comience la clase, muestre los objetos a los alumnos y explique que el frasco representa nuestro tiempo, las piedras, nuestras prioridades y la arena, nuestras actividades diarias.

  • ¿A qué cosas dedicas tu tiempo cada día?

  • ¿Qué cosas nos pide el Señor a cada uno de nosotros que prioricemos?

    Los alumnos podrían responder a la segunda pregunta con respuestas tales como el estudio de las Escrituras, la oración, el tiempo en familia, el servicio, etc. Considere escribir sus respuestas en las piedras.

    A fin de ayudar a los alumnos a entender el valor de establecer prioridades, primero llene el frasco con arena. Luego, intente agregar las piedras, que no encajarán. Analicen cómo hacer que encajen ambas cosas. Vacíe el frasco y vuelva a intentarlo. Agregue primero las piedras, luego la arena y vaya agitando el frasco para que se asiente en los espacios vacíos.

  • ¿Qué podemos aprender de esta demostración?

  • ¿Por qué puede ser difícil dedicar tiempo al Señor y a las cosas que Él nos pide que hagamos cada día?

Al estudiar Hageo, busca inspiración del Espíritu Santo sobre cómo el Señor puede bendecir tu vida cuando le dedicas tiempo.

La reconstrucción del templo

A fin de ayudar a los alumnos a comprender el contexto de Hageo, considere relatarles el siguiente resumen.

Después de que los judíos regresaron a Jerusalén de su cautiverio en Babilonia, hicieron un gran esfuerzo por reconstruir su templo, su ciudad, sus hogares y sus vidas (véase Esdras 1:1–6). Pero después de transcurridos unos quince años, el Señor se disgustó porque no habían dado mayor prioridad a la reconstrucción del templo (véanse Esdras 4:24; Hageo 1:3–4). Envió a Su profeta Hageo para persuadir al pueblo de que diera prioridad a la construcción de la Casa del Señor.

Lee Hageo 1:2–4 y busca palabras o frases que demuestren que los judíos no estaban centrados en reconstruir el templo.

Tal vez tenga que explicar que “enmaderadas” significa cubiertas de madera. Eso podría indicar que, mientras dejaban el templo sin terminar, las personas construían casas cómodas y bien amuebladas para ellos.

  • ¿Cómo se podría relacionar esto con la lección práctica?

Lee Hageo 1:5–11 para conocer las consecuencias a las que se enfrentaron los judíos por dar prioridad a otras cosas en lugar de reconstruir el templo.

  • ¿Cuáles son algunas de las consecuencias que podríamos experimentar si no damos prioridad al Señor en nuestra vida?

    Podría invitar a los alumnos a señalar o marcar la frase que se repite en los versículos 5 y 7.

  • ¿Qué creen que quiso decir el Señor cuando invitó al pueblo a “medita[r] bien sobre [sus] caminos”? (Hageo 1:5, 7).

“Desde este día daré bendición”

Considere leer o resumir el siguiente párrafo para ayudar a los alumnos a comprender el resto del relato.

Los judíos y sus líderes obedecieron la voz del Señor. Zorobabel, el gobernador, y Josué, el sumo sacerdote, dirigieron los esfuerzos para reconstruir el templo (véase Hageo 1:12–14). El profeta Hageo también ayudó (véase Esdras 5:1–2). Mientras trabajaban, el Señor les ofreció palabras de aliento.

Escriba la siguiente verdad incompleta en la pizarra: Si ponemos a Dios en primer lugar en nuestra vida…

Considere dividir la clase en tres secciones para que cada sección lea uno de los pasajes siguientes.

Lee uno o más de los siguientes pasajes para buscar las palabras de aliento del Señor que completen la oración de la pizarra:

Hageo 2:4–5

Hageo 2:6–9

Hageo 2:18–19

Los alumnos podrían acercarse a la pizarra y escribir cómo completarían el enunciado. Los siguientes son ejemplos de lo que podrían escribir:

… Él estará con nosotros.

… Él nos dará paz.

… Él nos bendecirá espiritual y temporalmente.

A fin de encontrar otras bendiciones que podemos recibir cuando ponemos a Dios en primer lugar, los alumnos podrían leer Mosíah 2:41 y 3 Nefi 13:31–33. Luego, podría agregar a la pizarra lo que encuentren.

  • ¿Cuál de las bendiciones del Señor que hay en estos versículos deseas más? ¿Por qué?

Ayude a los alumnos a reconocer maneras en las que pueden poner a Dios en primer lugar para recibir Sus bendiciones. Si no mostró el video “El deseo sincero del alma” (3:28) cuando impartió la Lección 93: “Nehemías”, considere mostrarlo aquí desde 0:00 hasta 2:01. Este video está disponible en ChurchofJesusChrist.org. Puede invitar a los alumnos a pensar en maneras de responder a las preguntas que aparecen a continuación.

3:29

Como alternativa, podría compartir la siguiente situación hipotética. Luego, los alumnos pueden responder las preguntas correspondientes de dos en dos, en grupos pequeños o como clase.

Imagina que tienes una amiga llamada Alex que siente que no tiene tiempo para priorizar a Dios en su vida. Sus días están llenos de tareas escolares, amigos y pasatiempos, lo que la deja exhausta y sin motivación para las cosas espirituales. Ella ve la necesidad de cambiar, pero no sabe qué hacer.

  • ¿Qué consejo le darías a Alex para ayudarla a poner a Dios en primer lugar?

  • ¿Cómo podría bendecirla Dios al ponerlo a Él en primer lugar?

    Después de darles suficiente tiempo, podría mostrar el resto del video “El deseo sincero del alma”, desde 2:02 hasta 3:28, e invitar a los alumnos a prestar atención a lo que Alex hace para cambiar.

    3:29
  • ¿Qué otro consejo le darías a alguien que siente que no puede poner a Dios en primer lugar en su vida por cualquier otra razón?

  • ¿Cómo te ha bendecido Dios a ti o a otras personas a las que conoces por ponerlo a Él en primer lugar?

Elaborar un plan

Esta sección puede ayudar a los alumnos a poner en práctica lo que aprendieron. Considere la posibilidad de mostrar la cita siguiente.

Reflexiona personalmente en la siguiente invitación del élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles:

13:56
Elder David A. Bednar, Quorum of the Twelve Apostles official portrait. 2020.

Repito la admonición del Señor a Su pueblo, que expresó a través del profeta Hageo del Antiguo Testamento: “Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos” [Hageo 1:5].

Cada uno de nosotros debemos evaluar nuestras prioridades temporales y espirituales con sinceridad y con espíritu de oración a fin de identificar las cosas de nuestra vida que pudieran impedir que recibamos las abundantes bendiciones que el Padre Celestial y el Salvador están dispuestos a conferir sobre nosotros. Y, sin duda, el Espíritu Santo nos ayudará a vernos a nosotros mismos como realmente somos (“Vístete de tu poder, oh Sion”, Liahona, noviembre de 2022, pág. 94).

Responde a la invitación del Señor de “medita[r] bien sobre [tus] caminos” (Hageo 1:5, 7) reflexionando sobre tus propias prioridades. Medita si hay cosas que tengas que priorizar o eliminar de tu vida para recibir las bendiciones que el Padre Celestial y Jesucristo están dispuestos a darte.

Jar full of rocks with sand or dirt on the side

Dibuja en tu diario un frasco con piedras y escribe en ellas los compromisos que harás para dar prioridad a Dios. Dibuja arena fuera del frasco y escribe sobre ella las cosas que te gustaría eliminar. Escoge una o dos piedras y planifica qué, cuándo y cómo cumplirás esos compromisos.

Considere compartir su testimonio o sus pensamientos sobre las bendiciones que recibimos del Padre Celestial y Jesucristo cuando los ponemos a Ellos en primer lugar en nuestra vida.