“Nehemías: ‘Yo estoy ocupado en una gran obra y no puedo ir’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026
“Nehemías: ‘Yo estoy ocupado en una gran obra y no puedo ir’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario
Esdras 1; 3–7; Nehemías 2; 4–6; 8: Lección 93
Nehemías
“Yo estoy ocupado en una gran obra y no puedo ir”
Dios inspiró a Nehemías a proteger a su pueblo al reconstruir los muros que rodeaban Jerusalén. El pueblo de Nehemías tuvo que vencer constantes amenazas y distracciones para llevar a cabo esa obra. También Dios nos ha encomendado una obra importante y es posible que también enfrentemos dificultades para llevarla a cabo. El objetivo de esta lección es animar a los alumnos a permanecer centrados en la obra que el Padre Celestial les ha encomendado.
Preparación del alumno: Invite a los alumnos a venir a la clase con una lista de tres cosas en las que sienten que el Padre Celestial desea que se centren: una para esta semana, otra para los próximos años y otra para más adelante en la vida. Podría sugerir a los que ya tengan su bendición patriarcal que la lean de nuevo antes de crear su lista.
Posibles actividades de aprendizaje
Distracción
Considere comenzar la clase ayudando a los alumnos a reconocer cosas que podrían desviar su atención de hacer la obra de Dios. Para ello, podría mostrar el video “Hacer lo que más importa” (1:42), disponible en LaIglesiadeJesucristo.org, o bien leer la información del siguiente párrafo y mostrar la cita del presidente Dieter F. Uchtdorf, en aquel entonces miembro de la Primera Presidencia, que aparece a continuación.
Hace años, cuando unos pilotos se preparaban para aterrizar un avión, no se encendió una diminuta luz en la cabina. La tripulación se concentró tanto en la bombilla que no se dio cuenta de que el avión estaba descendiendo hacia un pantano. La nave se estrelló, matando a más de cien personas.
El presidente Dieter F. Uchtdorf, en aquel entonces miembro de la Primera Presidencia, enseñó una importante lección a raíz de esa tragedia:
El avión estaba en perfectas condiciones mecánicas; todo funcionaba debidamente, todo, excepto una cosa: una bombilla o un foco que se había fundido. Aquella pequeña bombilla, que costaba unos veinte centavos, dio comienzo a la cadena de acontecimientos que condujeron a la trágica muerte de más de cien personas.
Naturalmente, la bombilla que no funcionaba no causó el accidente; este se produjo porque la tripulación centró su atención en algo que por el momento parecía importante, haciéndoles perder de vista lo que tenía más importancia.
La tendencia a centrarse en lo insignificante a costa de lo profundo no solo les sucede a los pilotos, sino a todos. Todos corremos ese peligro (“Estamos haciendo una gran obra y no podemos ir”, Liahona, mayo de 2009, pág. 62).
Invite a los alumnos a hablar de cómo creen que el mensaje del presidente Uchtdorf puede aplicarse a nosotros como discípulos de Jesucristo.
Luego podría mostrar la siguiente cita y pedir a los alumnos que la lean en silencio. Anímelos a pedir al Padre Celestial que los guíe por medio del Espíritu para entender cómo se aplica ese mensaje a ellos personalmente. Podrían registrar sus impresiones en el diario de estudio.
El presidente Uchtdorf continuó:
Hagan una pausa y examinen por un momento dónde están sus pensamientos y su corazón. ¿Está centrada su atención en las cosas que son más importantes? El uso que hacen de sus momentos de tranquilidad puede darnos una idea valiosa. ¿A dónde se dirigen sus pensamientos cuando pasa la presión de las fechas de vencimiento? ¿Están sus pensamientos y su corazón centrados en lo efímero que solo tiene importancia en ese momento, o acaso están centrados en lo que es más importante? (“Estamos haciendo una gran obra y no podemos ir”, Liahona, mayo de 2009, pág. 62).
La obra de Nehemías
Explique a los alumnos que un israelita llamado Nehemías era siervo de Artajerjes, rey de Persia. Muchos israelitas habían regresado a Jerusalén años antes para reconstruir el templo. Nehemías se enteró de que estaban en peligro de ser atacados porque los muros y las puertas que protegían Jerusalén habían sido derribados.
Considere invitar a los alumnos a realizar la siguiente actividad en grupos pequeños. Anime a los grupos a no apresurarse en los pasos, sino a tomarse su tiempo y a aprender de la experiencia de Nehemías. Para ayudar a los grupos a seguir el mismo ritmo, tal vez desee mostrar cada paso de las instrucciones de uno en uno. Conceda a los grupos suficiente tiempo para completar ese paso antes de mostrar el siguiente.
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Lean Nehemías 1:1–4; 2:1–6, 11–12, 17–18 y busquen y analicen evidencias de que los deseos de Nehemías de reconstruir los muros de Jerusalén fueron inspirados por Dios.
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Escriban en una hoja de papel en blanco tres cosas en las que, por medio de Sus profetas, Dios ha pedido a los adolescentes Santos de los Últimos Días que se centren. Una manera de hacerlo es repasar brevemente los discursos de la conferencia general más reciente.
A continuación, intercambien los papeles con otro grupo y analicen lo que escribieron los miembros del otro grupo. (Nota: Quédense con el papel del otro grupo. En el paso cuatro de esta actividad le agregarán cosas).
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Lean Nehemías 2:19; 4:1, 7–8 para saber cómo reaccionaron los enemigos de los judíos a la obra que Dios les había encomendado. Analicen las maneras en que Satanás utiliza tácticas similares en la actualidad para que perdamos el enfoque en lo que Dios nos pide que hagamos.
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Junto a cada una de las tres cosas enumeradas en el papel del otro grupo, escriban una distracción o dificultad que podría hacer difícil que un adolescente se mantenga centrado en la obra que Dios le ha encomendado por medio de Sus profetas.
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Lean Nehemías 4:9, 14–20 y analicen lo que aprenden del pueblo de Nehemías en cuanto a cómo superar las distracciones y dificultades para llevar a cabo la obra que el Padre Celestial nos encomienda.
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Devuelvan los papeles al grupo originall y lean y analicen las distracciones y dificultades que el otro grupo agregó a su trabajo. Hablen del modo en que podrían superarlos y mantenerse centrados en la obra que Dios ha encomendado a los adolescentes por medio de Sus profetas.
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Resuman en una frase lo que aprendieron o sintieron acerca de hacer la obra que el Padre Celestial nos ha encomendado y escriban esa verdad en la pizarra.
Después de la actividad, anime a los voluntarios a compartir con la clase lo que aprendieron o sintieron. Podría invitar a los alumnos a señalar en la pizarra una verdad que otro grupo escribió y a compartir lo que aprendieron de ella. A medida que compartan verdades, ayúdelos a centrarse en Jesucristo haciéndoles preguntas como: “¿Qué enseñanzas o ejemplos de la vida del Salvador nos ayudan a comprender mejor esta verdad?”.
Algunos ejemplos de verdades que los grupos podrían escribir son:
Por medio de la oración, podemos recibir protección y fortaleza de Dios para llevar a cabo Su obra (Nehemías 1:4; 4:9).
Dios ayudará a Sus siervos a superar la oposición para hacer Su obra (Nehemías 4:20).
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¿Cómo puede ayudarlos lo que aprendieron en esta actividad a mantenerse centrados en la obra que Dios les ha encomendado?
Aplicación personal
Explique a los alumnos que Nehemías fue específicamente el blanco de sus enemigos, quienes intentaron muchas tácticas para impedir que hiciera la obra de Dios de reconstruir los muros de Jerusalén. Una táctica fue tratar hacer que saliera de la ciudad, donde pudieran atacarlo más fácilmente.
Invite a los alumnos a hacer la siguiente actividad en silencio. Si lo desea, concédales suficiente tiempo y anímelos a pensar en cómo creen que Dios querría que completasen estos enunciados.
Lee Nehemías 6:1–4, 15–16 y medita en lo que aprendemos de la respuesta de Nehemías a los intentos de sus enemigos de apartarlo de la obra de Dios. (Si lo deseas, marca el versículo 3 y reflexiona sobre lo que este versículo podría significar en tu vida).
Completa los siguientes enunciados basándote en tu vida. Anota tus pensamientos en tu diario de estudio o en el margen de tu ejemplar de las Escrituras, junto al versículo 3.
Creo que el Padre Celestial desea que me centre en .
Algunas posibles distracciones o dificultades que podría enfrentar son .
Algunas maneras en las que puedo permanecer centrado en la obra del Padre Celestial son .