Seminario
Amós 8: Vencer el hambre espiritual


“Amós 8: Vencer el hambre espiritual”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026

“Amós 8: Vencer el hambre espiritual”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario

Amós; Abdías; Jonás: Lección 150

Amós 8

Vencer el hambre espiritual

191st Semiannual General Conference: Russell M. Nelson

Todos hemos sentido hambre. Imagina cómo sería sufrir de hambre espiritual. El Señor enseñó a los israelitas por medio de Amós usando este simbolismo. Amós profetizó que a su pueblo ya no se le daría Su palabra porque la habían rechazado. Perder la palabra del Señor conduciría a una hambruna espiritual. Esta lección puede ayudar a los alumnos a aumentar su confianza en que el Padre Celestial y Jesucristo pueden satisfacer su hambre espiritual mediante la restauración del Evangelio.

Preparación del alumno: Invite a los alumnos a meditar sobre la forma en que sus vidas serían diferentes si no tuvieran las Escrituras o las palabras de los profetas. Los alumnos podrían acudir a clase listos para compartir lo que pensaron.

Posibles actividades de aprendizaje

Hambre espiritual

Considere comenzar la clase mostrando una imagen de un alimento o un alimento sencillo que haya llevado a clase y haciendo las preguntas siguientes.

  • ¿En qué ocasiones te has sentido particularmente hambriento?

  • ¿Cómo actuamos cuando tenemos hambre?

    Las respuestas podrían incluir sentirse irritado, tener poca energía o estar desesperado por cualquier tipo de comida.

    Escriba la frase Hambre espiritual en la pizarra.

  • ¿De qué cosas tienen hambre las personas a nivel espiritual y qué luchan por encontrar?

Considere escribir las respuestas de los alumnos en la pizarra. Es posible que los alumnos digan cosas como el amor de Dios, el propósito de su vida, conocimiento de la verdad, guía para tomar decisiones difíciles, etc.

Dedica un momento a escribir en tu diario de estudio algunas maneras en las que tú o alguien a quien conozcas podrían sentir hambre espiritual en la actualidad.

Anime a los alumnos a buscar el Espíritu Santo hoy al considerar lo que pueden hacer para recibir el sustento espiritual que ofrece Jesucristo.

Hambruna de oír la palabra del Señor

El profeta Amós profetizó sobre el hambre espiritual. Reveló las palabras del Señor al pueblo de Israel, pero ellos no quisieron escucharlas (véanse Amós 2:127:11–16).

Si cree que resultaría útil, invite a los alumnos a leer Amós 7:12–13 para entender cómo respondieron los israelitas a las palabras del Señor que recibieron por medio de Amós.

Lee Amós 8:11–12 para conocer las consecuencias de que el pueblo rechazara la palabra del Señor.

Si fuera necesario, explique que una hambruna es una escasez extrema de alimentos.

  • ¿Qué consecuencias viste?

    Si los alumnos no lo hacen, comparta verdades como las siguientes: cuando las personas rechazan a los profetas del Señor, pierden las bendiciones de Su palabra. Sin la palabra de Dios, sufrimos hambre espiritual.

  • ¿Por qué crees que una hambruna es una buena comparación para el hecho de vivir sin la palabra del Señor?

  • ¿De qué manera se ha cumplido la profecía de Amós?

Si fuera necesario, comparta con los alumnos que esos versículos se refieren a un período de tiempo conocido como apostasía. Una apostasía se produce cuando las personas o grupos de personas rechazan los principios del Evangelio y el Señor ya no les envía profetas. Uno de los cumplimientos de la profecía de Amós ocurrió después de la muerte de los apóstoles de Cristo y se conoce como la Gran Apostasía. La Gran Apostasía duró hasta que el Señor restauró Su Evangelio por medio del profeta José Smith.

Si lo desea, comparta el video “Dispensaciones: La secuencia de apostasía y restauración” (6:52) para ilustrar la importancia de la restauración del Evangelio.

6:56

Satisfacer el hambre espiritual

En Su misericordia, el Señor dejó claro a Su pueblo por medio de Sus profetas que lo salvaría de los efectos de la apostasía y lo bendeciría. El Señor profetizó por medio de Amós que recogería de nuevo a Su pueblo en un día futuro y que lo bendeciría de muchas maneras (véase Amós 9:14–15).

Lee los versículos siguientes para saber qué más reveló el Señor por medio de Sus profetas que haría en la última dispensación antes de Su Segunda Venida:

Daniel 2:44–45

Hechos 3:19–21

Efesios 1:3, 10

Doctrina y Convenios 27:13112:30128:18

Invite a los alumnos a compartir lo que aprendieron y a hacer las preguntas que tengan acerca de estos versículos. Para obtener ayuda adicional, tal vez desee dirigirlos a “Restauración del Evangelio”, en Temas y preguntas.

  • ¿Qué bendiciones han puesto el Padre Celestial y Jesucristo a disposición de un mundo espiritualmente hambriento por medio de la Restauración?

Los alumnos podrían hacer una lista que incluya las llaves y la autoridad del sacerdocio, los profetas, las revelaciones, las Escrituras, las organizaciones de la Iglesia, las ordenanzas y el don del Espíritu Santo.

Piense en cómo puede ayudar a los alumnos a ver la manera en que esas bendiciones pueden satisfacer sus necesidades y las de sus seres queridos. La siguiente podría ser una manera de hacerlo.

Invite a los alumnos a crear una situación hipotética de una persona que tenga hambre de uno de los temas que aparecen en la pizarra bajo el título Hambre espiritual. Podría pedirles que agreguen detalles para que se sientan más identificados con la situación hipotética. Podría compartir la siguiente situación sobre Marta, como ejemplo. Luego, ellos podrían trabajar juntos, individualmente o en grupos pequeños, para responder a la situación hipotética.

Situación hipotética: Marta tiene quince años y lo único que desea es encontrar un propósito para su vida. Le cuesta tener confianza en sí misma y no está segura de qué dirección debe tomar.

  • ¿Qué podrías compartir de lo que el Padre Celestial y Jesucristo han hecho como parte de la restauración del Evangelio que podría ayudar a satisfacer el hambre espiritual de Marta?

Como parte de tu respuesta, asegúrate de incluir pasajes de las Escrituras, citas de líderes de la Iglesia y, si es posible, tu propia experiencia personal.

Si a los alumnos les cuesta responder, podría pedirles que consulten la guía Para la Fortaleza de la Juventud o algunos de los pasajes del Dominio de la doctrina.

Si los alumnos están respondiendo a la situación hipotética de Marta, podría dirigirlos al encabezado de la sección “Toma decisiones inspiradas” de Para la Fortaleza de la Juventud o a Moisés 1:39: “Esta es mi obra y mi gloria: Llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre”. Podrían meditar sobre cómo el saber que el Señor se preocupa por ellos y está trabajando activamente para que regresen a Su presencia podría saciar el hambre espiritual de sentir el amor de Dios o de sentir que su vida tiene un propósito.

Cuando los alumnos hayan tenido tiempo suficiente, invítelos a hablar sobre lo que prepararon. También podrían compartir lo que hayan aprendido de la experiencia.

Reflexión personal

Para concluir, considere invitar a los alumnos a responder las preguntas siguientes en sus diarios.

  • ¿Qué has aprendido hoy que aumente tu confianza en que el Padre Celestial y Jesucristo pueden satisfacer nuestra hambre espiritual?

  • ¿Cómo te gustaría actuar sobre lo que has aprendido o sentido?