Seminario
Isaías 1: “Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos”


“Isaías 1: ‘Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026

“Isaías 1: ‘Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario

Isaías 1–12: Lección 114

Isaías 1

“Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos”

Aunque todos pecamos y necesitamos el perdón, a veces tal vez creamos que no podemos ser perdonados. El mensaje de nuestro Salvador es claro: “aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos” (Isaías 1:18). Esta lección puede ayudar a los alumnos a sentirse seguros de que el Salvador puede limpiarlos de sus pecados.

Preparación del alumno: Invite a los alumnos a leer el pasaje del Dominio de la doctrina Isaías 1:18 y a buscar las metáforas que utilizó Isaías. Anímelos a reflexionar sobre el pasaje y a prepararse para compartir lo que significa para ellos. También podrían intentar memorizar la frase clave del pasaje: “Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos” (Isaías 1:18).

Posibles actividades de aprendizaje

La mancha del pecado

Para comenzar la clase, considere mostrar la siguiente imagen o una prenda de ropa manchada.

Stain spot on the clothes, white t-shirt

Piensa en ocasiones en las que tuviste una mancha en la ropa que no salía.

  • ¿En qué sentido nuestros pecados podrían compararse con las manchas?

  • ¿Cuáles son algunas de las razones por las que las personas podrían pensar que no pueden ser limpiadas de sus pecados?

Si lo desea, muestre las siguientes instrucciones para que los alumnos puedan reflexionar sobre sus sentimientos.

Piensa con cuál de las siguientes afirmaciones te sientes más identificado; podrías preguntarte por qué te sientes así.

  • Confío en que el Salvador puede limpiarme de todos mis pecados.

  • Creo que el Salvador puede limpiarme de algunos de mis pecados, pero no de todos.

  • Creo que el Salvador puede limpiar los pecados de otras personas, pero no los míos.

  • No creo que el Salvador pueda limpiar los pecados.

Una de las muchas funciones del Espíritu Santo es dar testimonio de Jesucristo (véase 3 Nefi 28:11). Mientras estudias Isaías 1, presta atención a lo que el Padre Celestial desea que aprendas por medio del Espíritu Santo acerca de Jesucristo y Su poder para limpiar los pecados.

Una nación pecaminosa

Lee Isaías 1:2–4 para saber cuál era la condición espiritual de los israelitas.

Invite a los alumnos a dar un informe de lo que encuentren.

La siguiente explicación puede ayudar a los alumnos a aprender habilidades importantes para estudiar Isaías.

Cuando se estudian las enseñanzas de Isaías es útil comprender que él a menudo registraba las palabras del Señor en una forma poética llamada paralelismo. El paralelismo ocurre cuando un escritor expresa una idea y luego repite o contrasta esa idea utilizando palabras diferentes. Por ejemplo, busca las frases relacionadas en el versículo 2.

Podría ayudar a los alumnos a identificar las frases combinadas “Oíd, cielos” y “escucha tú, tierra” (Isaías 1:2). Ese es un ejemplo de paralelismo.

Isaías también utilizaba imágenes metafóricas para ilustrar sus enseñanzas. Por ejemplo, lee el versículo 3 para buscar las diferentes imágenes que utilizó para enseñar a los israelitas.

Podría preguntar a los alumnos qué quiso enseñar Isaías a los israelitas cuando utilizó las imágenes de un buey y un asno. Si es necesario, explique que, a diferencia del buey y del asno, los israelitas no reconocieron a su Amo.

Para resumir los versículos 5–15, podría compartir el siguiente párrafo.

El Señor advirtió a los israelitas de que sus pecados estaban teniendo efectos negativos en ellos (véase Isaías 1:5–9). También explicó que no le complacían sus actos religiosos de adoración porque los ofrecían sin sinceridad (véase Isaías 1:10–15).

Del grana al blanco

Lee Isaías 1:16–17 para saber cuáles fueron las invitaciones del Señor al pueblo.

  • ¿Qué los invitó a hacer el Señor?

Lee Isaías 1:18 y busca la promesa del Señor cuando nos arrepentimos. Observa cómo Isaías utilizó tanto el paralelismo como las imágenes metafóricas para ilustrar esta promesa.

ícono del Dominio de la doctrina Isaías 1:18 es un pasaje del Dominio de la doctrina. Podría invitar a los alumnos a marcar los pasajes del Dominio de la doctrina de forma particular para que puedan encontrarlos con facilidad.

A fin de ayudar a los alumnos a comprender mejor las metáforas que se utilizan en el versículo 18, considere mostrar las siguientes imágenes.

  • ¿Qué pueden enseñarnos las imágenes de la grana y el carmesí sobre el pecado?

La hermana Sharon Eubank, antigua miembro de la Presidencia General de la Sociedad de Socorro, explicó:

11:29
Official Portrait of Sister Sharon Eubank.  Photographed in 2017.

El tinte escarlata del Antiguo Testamento no solo era de un color muy vivo sino, además, inalterable, lo que significa que su vivo color se fijaba a la lana y no se desteñía sin importar cuántas veces se lavara. Satanás usa ese razonamiento para derrotarnos: la lana blanca teñida de escarlata nunca puede volver a ser blanca, pero Jesucristo declara: “Mis caminos [son] más altos que vuestros caminos” y el milagro de Su gracia es que, cuando nos arrepentimos de nuestros pecados, Su sangre escarlata nos hace volver a ser puros. No es lógico, pero sin embargo es cierto (“Cristo: La luz que resplandece en las tinieblas”, Liahona, mayo de 2019, pág. 75).

  • ¿Qué pueden enseñarnos las imágenes de la nieve y la lana sobre la promesa del Salvador cuando nos arrepentimos?

  • ¿Cómo resumirías los versículos 16–18 como una declaración de verdad?

Aunque los alumnos utilicen otras palabras, ayúdelos a reconocer la siguiente verdad: Si nos arrepentimos sinceramente, Jesucristo nos limpiará de nuestros pecados.

Lo que experimentó el Salvador para que podamos arrepentirnos

Los siguientes pasajes de las Escrituras pueden ayudar a los alumnos a reflexionar sobre lo que el Salvador experimentó para que puedan ser limpios de sus pecados. Considere organizar a los alumnos de dos en dos. Cada grupo podría leer los siguientes pasajes de las Escrituras y analizar juntos lo que aprendieron. Las preguntas que los acompañan pueden ser útiles. Luego, aquellos que así lo deseen podrían compartir sus respuestas con la clase.

Lee Alma 7:13–14 y Doctrina y Convenios 19:16–19 y busca lo que el Salvador experimentó para que puedas arrepentirte y ser limpiado de tus pecados.

  • ¿Qué encontraste?

  • ¿Qué aprendiste sobre el Padre Celestial y Jesucristo en estos versículos que podría ayudar a alguien a decidir arrepentirse?

    5:37

    Una manera de invitar al Espíritu Santo es dar a los alumnos oportunidades de compartir sus sentimientos, testimonios y experiencias. Para ello podría hacerles la siguiente pregunta. Considere invitarlos a responderla primero en sus diarios y luego, los que así lo deseen, pueden compartir con la clase lo que escribieron. Cuando compartan sus respuestas, recuérdeles que no deben decir nombres ni nada demasiado personal.

  • ¿Qué has sentido acerca de Jesucristo y Su capacidad para limpiarte del pecado?

Considere concluir con sus sentimientos acerca del Salvador y Su poder para limpiarnos cuando nos arrepentimos.

Memorizar

Podría ayudar a los alumnos a memorizar la referencia y la frase clave del Dominio de la doctrina durante esta lección y repasarlas en lecciones futuras. La frase clave de Isaías 1:18 es: “Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos”. En los materiales del apéndice que se encuentran bajo el encabezado “Actividades de repaso del Dominio de la doctrina” hay ideas para las actividades de memorización.