“1 Reyes 3: El Señor nos bendice para llevar a cabo Su obra”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026
“1 Reyes 3: El Señor nos bendice para llevar a cabo Su obra”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario
2 Samuel 11–12; 1 Reyes 3; 6–9; 11: Lección 78
1 Reyes 3
El Señor nos bendice para llevar a cabo Su obra
¿Alguna vez has pensado cómo las bendiciones que recibes del Padre Celestial te ayudan a llevar a cabo Su obra? Salomón fue designado por el Señor para ser el nuevo rey de Israel después de la muerte de David, su padre. Deseoso de honrar al Señor, Salomón buscó humildemente bendiciones que aumentaran su capacidad para servir al Señor y a los israelitas con rectitud. Esta lección puede ayudar a los alumnos a comprender que el Señor nos bendecirá con la capacidad para llevar a cabo Su obra.
Preparación del alumno: Invite a los alumnos a escribir algo que estén tratando de hacer para participar en la obra del Padre Celestial y de Jesucristo. Invítelos a preguntar al Padre Celestial con espíritu de oración qué bendiciones necesitan para ayudarlo a llevar a cabo Su obra.
Posibles actividades de aprendizaje
Reconocer nuestras debilidades con humildad
Para comenzar la clase, dibuje una imagen como la siguiente en la pizarra. Los alumnos pueden copiar el dibujo en sus diarios de estudio. Luego, invite a los alumnos a analizar las preguntas siguientes:
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¿De qué maneras nos ha invitado el Salvador a participar en Su obra?
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¿De qué maneras un adolescente podría sentirse incapaz de servir al Señor?
Considere invitar a los alumnos a anotar, en el espacio que hay entre las imágenes, algunas maneras en que un adolescente podría sentirse incapaz. Los alumnos podrían indicar preocupaciones, tales como ansiedad, timidez, sentirse abrumados o poco capaces. Luego, invite a los alumnos a meditar sobre las preguntas siguientes.
Piensa en algunas de las invitaciones que el Señor te ha hecho para participar en Su obra.
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¿Qué preocupaciones tienes sobre tu capacidad para llevar a cabo lo que Él te ha invitado a hacer?
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¿Cuánto confías en la capacidad del Señor para ayudarte a superar las preocupaciones que tengas?
Mientras estudias hoy, invita al Espíritu Santo a ayudarte a entender cómo el Señor te ayudará a llevar a cabo Su obra.
El rey Salomón desea reinar con rectitud
Cuente a los alumnos que cuando el rey David murió, su hijo Salomón fue escogido por el Señor para reinar como rey de Israel (véase 1 Reyes 1:11–13). Salomón amaba al Señor y deseaba ser un rey justo (véase 1 Reyes 3:3). Podría cambiar el título de la figura de palitos que está en la pizarra a Salomón y cambiar el otro lado a Ser un rey justo.
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¿Cómo se habría esperado que actuara un rey justo?
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¿Cómo se podría haber sentido Salomón al reemplazar a su padre como rey?
Considere mostrar los pasajes de las Escrituras y las preguntas siguientes. Puede dividir a los alumnos de dos en dos. Pida a un compañero que lea 1 Reyes 3:5–9 y al otro que lea 1 Reyes 3:10–14 y, luego, que compartan sus respuestas el uno con el otro.
Lee 1 Reyes 3:5–9 y busca las bendiciones que Salomón pidió al Señor.
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¿Qué te llama la atención de la petición de Salomón? ¿Qué atributos cristianos demuestra Salomón?
Lee 1 Reyes 3:10–14 y busca las bendiciones que el Señor prometió a Salomón.
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¿Cómo podrían un “corazón sabio y entendido” (versículo 12) y “tanto riquezas como gloria” (versículo 13) aumentar la capacidad de Salomón para servir al Señor con rectitud?
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¿Qué le pidió el Señor a Salomón para ser merecedor de esas bendiciones? (versículo 14).
Resume la experiencia de Salomón con el Señor en una declaración de verdad.
Los alumnos podrían indicar una verdad como la siguiente: Cuando reconocemos humildemente nuestra debilidad y buscamos la ayuda del Señor para bendecir a los demás, Él aumentará nuestra capacidad para llevar a cabo Su obra. Podría resultar útil escribir esa verdad en la pizarra e invitar a los alumnos a marcar las frases que enseñan esa verdad.
Lee la declaración siguiente del presidente Thomas S. Monson (1927–2018) y busca la promesa que se hace a todos los que están dispuestos a participar en la obra del Señor.
Algunos de ustedes tal vez sean tímidos por naturaleza o se consideren inadecuados para aceptar un llamamiento [del Señor]. Recuerden que esta no es su obra ni la mía; es la obra del Señor, y cuando estamos en la obra del Señor, tenemos derecho a recibir Su ayuda. Recuerden que Él fortalecerá nuestros hombros para que soporten la carga que se coloque sobre ellos (“Aprendamos, hagamos, seamos”, Liahona, noviembre de 2008, pág. 62).
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¿Cómo podrían ayudar las enseñanzas del presidente Monson a alguien que estuviera preocupado por su capacidad para servir al Señor?
Puede dibujar un puente que conecte cada lado del dibujo que está en la pizarra y escribir sobre él La ayuda del Señor. Invite a los alumnos a dibujar algo similar en sus diarios de estudio.
El Señor aumenta nuestra capacidad para servirle
Si lo desea, ayude a los alumnos a profundizar su comprensión de esta verdad. Para ello, puede utilizar el volante “Participar en la obra del Señor”. Podría cortar el volante por la mitad e invitar a los alumnos a elegir la sección que se enfoque en la parte de la verdad sobre la que les gustaría aprender más. Los alumnos pueden trabajar individualmente o con dos o tres personas más que hayan elegido la misma sección.
Después de la actividad de estudio, invite a los alumnos a responder a la invitación siguiente.
Busca el dibujo que hiciste al comienzo de la clase en tu diario de estudio. Con espíritu de oración, escribe una o dos debilidades que sientas que podrían estar impidiéndote servir mejor al Padre Celestial y a Jesucristo. Invita al Espíritu Santo a que te ayude a reconocer las bendiciones del Señor que podrías buscar como ayuda para vencer esas debilidades.
Demostrar comprensión
Ofrezca a los alumnos la oportunidad de compartir lo que han aprendido. Esto puede invitar al Espíritu Santo a testificar que lo que están compartiendo es verdad. La actividad siguiente es una forma de ayudarlos a hacerlo.
Imagina que una amiga te expresa su ansiedad por haber recibido un nuevo llamamiento en tu barrio o rama. De lo que estudiaste hoy, ¿qué compartirías que podría ayudar a tu amiga?
Puede invitar a algunos alumnos que así lo deseen a compartir su respuesta con la clase. Anime a los alumnos a llevar su volante a casa y hablar de lo que aprendieron con un familiar o amigo. Puede testificar del poder y la disposición del Señor de bendecirnos con lo que necesitamos para trabajar fielmente con Él en esta gran obra.