Seminario
Deuteronomio 6:1–6: Amar a Dios con todo tu corazón


“Deuteronomio 6:1–6: Amar a Dios con todo tu corazón”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026

“Deuteronomio 6:1–6: Amar a Dios con todo tu corazón”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario

Deuteronomio 6–8; 15; 18; 29–30; 34: Lección 58

Deuteronomio 6:1–6

Amar a Dios con todo tu corazón

Moisés de pie en el monte

Después de guiar a los israelitas durante cuarenta años por el desierto, Moisés compartió con ellos su último consejo antes de que el Señor mandara a Josué que los condujera a la tierra prometida. Una parte importante del mensaje profético de Moisés fue: “amarás a Jehová tu Dios con todo tu corazón” (Deuteronomio 6:5). Esta lección puede ayudar a los alumnos a entender cómo pueden demostrar su amor por Dios.

Preparación del alumno: Invite a los alumnos a pedir a uno de sus padres, tutores o líderes de la Iglesia que comparta con ellos algunas de sus formas no verbales favoritas de demostrar que aman a alguien. Podría resultar útil decirles que la lección se centrará en las formas en que podemos demostrar nuestro amor por Dios.

Posibles actividades de aprendizaje

Mostrar amor

Considere utilizar la actividad siguiente para ayudar a los alumnos a intercambiar ideas sobre diversas formas en que pueden demostrar amor.

  1. En tu diario de estudio, escribe el nombre de un familiar a quien ames.

  2. En sesenta segundos, anota bajo su nombre tantas formas únicas de demostrar tu amor por esa persona como puedas.

Pida a algunos alumnos que así lo deseen que compartan el nombre que escribieron y algunas ideas que tuvieron para demostrar amor.

Cuando hayan terminado de compartir, invítelos a leer Deuteronomio 6:5 y a comentar lo que aprendan. (Podrían comentar, con sus propias palabras, una verdad como la siguiente: Dios nos manda que lo amemos con todo nuestro corazón, alma y fuerza). Podría sugerirles que vinculen o correlacionen este versículo con el pasaje del Dominio de la doctrina Mateo 22:36–39, en el que Jesucristo recalcó su importancia.

Considere escribir Padre Celestial y Jesucristo en el centro de la pizarra y conceda a los alumnos dos minutos para acercarse a la pizarra y anotar diferentes maneras en que podemos expresar nuestro amor por Ellos.

Luego, anime a los alumnos a comentar cuáles de las ideas de sus compañeros les llaman la atención y por qué.

Medita en las preguntas siguientes.

  • ¿Cuáles son tus verdaderos sentimientos hacia el Padre Celestial y Jesucristo? ¿Por qué te sientes de esa manera?

  • ¿De qué maneras les demuestras estos sentimientos?

Mientras estudias el libro de Deuteronomio esta semana, presta atención a las impresiones del Espíritu Santo, ya que Su influencia puede profundizar tu amor por el Padre Celestial y por Jesucristo, y enseñarte maneras de expresarles ese amor.

Dios nos ama con todo Su corazón

A fin de ayudar a los alumnos a aprender del ejemplo de Dios, puede invitarlos a vincular o correlacionar Deuteronomio 6:5 con 1 Juan 4:19. Después de que lean el versículo 19, podría pedirles que compartan maneras en que Dios ha demostrado Su amor por todos o por ellos personalmente.

La cita siguiente puede ayudar a los alumnos a reflexionar sobre el ejemplo perfecto de Dios, quien nos ama con todo Su corazón. Considere la posibilidad de mostrar la cita e invitar a un alumno a leerla en voz alta. Luego, continúe mostrándola mientras los demás analizan sus respuestas a las preguntas que a continuación.

El presidente Jeffrey R. Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles, nos ayudó a comprender mejor el verdadero carácter de Dios.

19:25
Élder Jeffrey R. Holland

El primer gran mandamiento de toda la eternidad es amar a Dios con todo nuestro corazón, alma, mente y fuerza. Ese es el primer gran mandamiento; pero la primera gran verdad de toda la eternidad es que Dios nos ama con todo Su corazón, alma, mente y fuerza; ese amor es la piedra fundamental de la eternidad y debe ser la piedra fundamental de nuestra vida diaria. De hecho, solo si esa seguridad arde en nuestra alma podemos tener la confianza para seguir tratando de mejorar, seguir buscando el perdón de nuestros pecados y seguir extendiendo esa gracia a nuestro prójimo (“Jehová hará mañana maravillas entre vosotros”, Liahona, mayo de 2016, págs. 126–127).

  • ¿Qué aprendes de la cita del presidente Holland que podría motivarnos a demostrar nuestro amor por Dios?

  • ¿Qué podría hacer alguien para amar a Dios “con todas sus fuerzas” si aún no se siente con fuerzas suficientes para hacerlo?

La obediencia es una expresión de amor

A fin de dar a los alumnos un breve contexto del libro de Deuteronomio, considere mostrar la imagen de Moisés que se encuentra al comienzo de la lección mientras hace un resumen o invita a un alumno a leer en voz alta el párrafo siguiente.

Después de servir como profeta de Dios durante cuarenta años, Moisés mandó a los israelitas acampar en la frontera de la tierra prometida, donde Josué pronto los guiaría al otro lado de la frontera (véase Deuteronomio 31:23). Moisés pudo ver la tierra prometida desde la cima de una montaña antes de que el Señor lo trasladara o tomara para Sí sin que muriera (véanse Deuteronomio 34:1–6; Alma 45:18–19). El libro de Deuteronomio contiene el último consejo de Moisés al pueblo, que incluye consejos inspirados acerca de amar a Dios y obedecer Sus mandamientos.

Lee los pasajes siguientes y busca similitudes entre lo que Moisés enseñó a su pueblo y lo que Jesús enseñó a Sus discípulos en cuanto a la manera de demostrar nuestro amor por Dios.

Deuteronomio 6:1–630–16

Juan 14:15, 21–24

  • ¿Qué aprendiste en cuanto a demostrar nuestro amor por Dios?

    Si un alumno ya anotó antes en la pizarra “guardar los mandamientos” como una manera de demostrar nuestro amor por Dios, considere señalarlo. Si nadie lo hizo, puede agregarlo a la pizarra.

  • ¿Por qué crees que guardar los mandamientos es una manera significativa de demostrar al Padre Celestial y a Jesucristo que los amamos?

Amar a Dios en la vida cotidiana

Puede resultar útil para los alumnos analizar maneras realistas de expresar su amor a Dios en sus vidas.

Una manera de hacerlo es mostrarles el video “Si lo amamos” (3:57) (LaIglesiadeJesucristo.org). Invite a los alumnos a prestar atención tanto a la letra de la canción como a lo que ven que hacen los jóvenes en el video para mostrar su amor a Dios. Luego, invítelos a expresar lo que aprendieron sobre las maneras en que podemos demostrar nuestro amor por Dios.

3:57

Otra opción podría ser entregar a los alumnos, en grupos pequeños, una hoja de papel que tenga escrito uno de los lugares habituales que se mencionan a continuación.

Muestre las instrucciones y preguntas siguientes para que los grupos las completen y analicen. (Según el tiempo disponible, los grupos podrían intercambiar los papeles con otros grupos y repetir la actividad varias veces).

Selecciona una de estas situaciones: el trabajo, la escuela, Seminario, la iglesia, tu casa, la práctica deportiva, con tus amigos, las redes sociales. ¿Cómo responderías las preguntas siguientes según tu experiencia con esa situación en mente?

  • ¿Cómo has visto a alguien demostrar su amor por Dios en esa situación?

  • ¿Cuáles son algunas maneras apropiadas de expresar tu amor a Dios en esa situación?

  • ¿Hay algo que podría dificultar el expresar amor por Dios en esa situación? En caso afirmativo, ¿cómo podríamos superar esa dificultad?

Conclusión

Si lo desea, exprese su amor por el Padre Celestial y Jesucristo para concluir.

Además de su testimonio, también podría compartir la cita siguiente e invitar a los alumnos a expresar sus sentimientos por el Padre Celestial y Jesucristo en sus diarios de estudio. Anímelos a actuar de acuerdo con las impresiones que hayan recibido del Espíritu durante la lección.

El élder K. Brett Nattress, de los Setenta, hizo algunas preguntas importantes para que meditemos personalmente.

Élder K. Brett Nattress

Testifico que nuestro Padre Celestial siempre se acuerda de nosotros y que nos ama perfectamente. Mi pregunta es la siguiente: ¿Nos acordamos nosotros de Él? ¿Y lo amamos? (“¿De verdad he sido perdonado?”, Liahona, mayo de 2023, págs. 67–68).