4
Administre el dinero
-
Meditar:¿Por qué es tan difícil, y tan importante, administrar el dinero?
-
1:16
“¡Lo primero es lo primero!” (¿No tiene el video? Lea la página siguiente.)
-
Analizar:¿Qué aprendió de estos niños? ¿Por qué debemos llevar un control de nuestro dinero? ¿Por qué debemos ahorrar?
-
Leer:Declaración de Preparad todo lo que fuere necesario; Doctrina y Convenios 104:78 (a la derecha)
-
Practicar:Los siguientes son cuatro pasos que puede seguir para administrar su dinero y servir mejor a los demás. Lea los pasos. Hable en grupo acerca de la manera en que pueda hacer que esto se convierta en un hábito.
❶
Trabaje arduamente y de manera inteligente
Demuestre a su empleador que trabaja con ahínco todos los días. Demuestre el valor de su trabajo. Sea honrado.
❷
Pague diezmos y ofrendas
Cada vez que reciba dinero, primero pague el diezmo. Entonces, Dios lo bendecirá.
❸
Gaste menos de lo que gana
Establezca un presupuesto. Mantenga un registro de lo que gana y lo que gasta. Evite las deudas. Gane más. Gaste menos de lo que gana.
❹
Ahorre todos los días
Ahorre dinero todos los días para gozar de tranquilidad y libertad.
-
Comprométase:Comprométase a hacer las siguientes tareas durante la semana. Marque las casillas al completar cada tarea:
-
Practique administrar su dinero todos los días.
-
Enseñe este principio a su familia.
-
Continúe practicando los principios fundamentales anteriores.
-
Consejo para el facilitador
Pídale a alguien que comparta cómo estos principios bendicen a su familia.
¡Lo primero es lo primero!
Si no le es posible ver el video, lea el siguiente guión asignando las partes.
SITUACIÓN: Un niño y una niña vestidos con ropa de adultos actúan como sus padres.
NIÑO: ¡Ya llegué, cariño!
NIÑA: ¡Bienvenido a casa! Oh, te ves cansado
NIÑO: Tú también. Trabajas mucho, ¿verdad?
NIÑA: Pues sí, pero hay que trabajar, ¿no?
NIÑO: Hoy gané 10.
NIÑA: Oh, qué bendición. Lo primero es lo primero. Vamos a pagar el diezmo.
NIÑO: Pero ¿y si no tenemos suficiente?
NIÑA: Ahí es donde tenemos que tener fe.
NIÑO: Bueno. Entonces, ¿qué viene después?
NIÑA: Vamos a comprar la comida, el pase para el autobús y pagar el alquiler. Después, sería lindo comprar una silla. …
NIÑO: Pero no podemos. ¿Ves? No tenemos suficiente dinero.
NIÑA: Bueno, podemos pedir prestado algo.
NIÑO: Dicen que la deuda es peligrosa. No queremos tener problemas.
NIÑA: Bueno. Tiene razón. Entonces, ¿qué hacemos con esto?
NIÑO: Lo ahorraremos. Nunca sabemos qué va a pasar.
NIÑA: Parece lo correcto, pero no queda nada para divertirnos.
NIÑO: Nos tenemos el uno al otro. Y voy a tratar de ganar más.
NIÑA: Yo trataré de gastar menos.
NIÑO: De esa manera podemos ser felices y autosuficientes.
NIÑA: Ajá. No fue tan difícil. ¿Por qué los adultos lo complican tanto?
NIÑO: Oh, ya sabes. Así son los adultos.