Biblioteca
Hijos de Dios


“Hijos de Dios”, Temas y preguntas, 2025

un grupo de hombres y mujeres jóvenes riendo

Reseña

Hijos de Dios

Dios es nuestro amoroso Padre Celestial Somos literalmente Sus hijas e hijos procreados en espíritu. El apóstol Pablo enseñó: “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios” Así como muchos de nosotros nos parecemos a nuestros padres terrenales, somos creados a imagen de Dios: Él tiene un cuerpo de carne y huesos como nosotros, y fuimos hechos de modo que nos pareciéramos a Él

Debido a que todos somos hijos de Dios, cada persona que ha nacido en la tierra es nuestro hermano o hermana en espíritu. Y debido a que somos hijos e hijas de Dios proceados en espíritu, cada uno de nosotros ha heredado el potencial de desarrollar Sus cualidades divinas. Mediante la gracia de Jesucristo y de Su sacrificio expiatorio, que nos permite vencer nuestras debilidades y pecados y la muerte, podemos llegar a ser como nuestro Padre Celestial y recibir una plenitud de gozo

Cada uno de nosotros tenía su propia identidad en el cielo. Por ejemplo, sabemos que éramos hijos e hijas de padres celestiales, y que tenemos una identidad eterna como hombres y mujeres También fuimos bendecidos con distintos talentos y habilidades, y fuimos llamados a efectuar tareas específicas sobre la tierra

No podemos recordar nuestra vida preterrenal, pero vivimos allí con nuestros padres celestiales antes de venir a la tierra Nuestro Padre Celestial sabe quiénes somos y lo que hicimos antes de venir aquí. Como parte de Su Plan de Salvación para nosotros, Él nos envió a la tierra en esta época para que pudiéramos recibir un cuerpo físico, aprender a elegir al bien con nuestra propia experiencia y progresar espiritualmente.

Conforme vivamos a la altura de nuestro potencial divino como hijos de Dios, y conforme hagamos todo lo posible por seguirlo a Él y obedecer las leyes y ordenanzas del Evangelio, seremos muy bendecidos y también podremos bendecir la vida de otras personas por medio de nuestros talentos y personalidades individuales. Además, seremos bendecidos eternamente en la vida venidera cuando volvamos a vivir con Él y con nuestra familia.

Temas relacionados

Contenido relacionado