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Bendición del sacerdocio


“Bendición del sacerdocio”, Temas y preguntas, 2023

Una niña recibiendo una bendición del sacerdocio

Guía para el estudio del Evangelio

Bendición del sacerdocio

Invitar el poder del sacerdocio de Dios a nuestra vida

Sin importar nuestra edad o etapa de la vida, cada uno de nosotros sentirá a veces la necesidad urgente de que se nos recuerde el amor de Dios y de recibir guía divina. Nuestro Padre Celestial comparte Su amor, sabiduría y poder con nosotros por medio de recursos importantes. Entre las maneras en que podemos recibir guía y ayuda personales de Dios se encuentran las Escrituras, las palabras de los profetas vivientes, nuestra bendición patriarcal y la compañía del Espíritu Santo.

Otra manera en que podemos sentir que Dios nos ministra en nuestras necesidades es recibiendo una bendición del sacerdocio. Podemos solicitar una bendición especial del sacerdocio cada vez que experimentemos incertidumbre o enfermedad, o siempre que deseemos ayuda espiritual adicional. El presidente Henry B. Eyring enseñó: “El propósito de que recibamos el sacerdocio es permitirnos bendecir a las personas en representación del Señor, y hacerlo en Su nombre”. La administración de bendiciones mediante la imposición de manos ha sido un modelo que los poseedores del Sacerdocio de Melquisedec han seguido a lo largo de toda la historia (véanse Génesis 48:14–15; Hechos 8:14–17; Alma 6:1).

¿Qué es una bendición del sacerdocio?

Una bendición del sacerdocio es una ordenanza en la que un poseedor del Sacerdocio de Melquisedec que ha sido ordenado pone sus manos sobre la cabeza de una persona (véanse Números 27:18; Hebreos 6:1–2; Mormón 9:24) y pronuncia palabras de consejo, consuelo o sanación, según lo indique el Espíritu. El cumplimiento de esas bendiciones se produce de acuerdo con la voluntad de Dios y la fe que la persona tenga en Jesucristo. Por lo general, la bendición del sacerdocio es ofrecida por un familiar, un hermano ministrante o un líder local de la Iglesia, pero la puede ofrecer cualquier poseedor del Sacerdocio de Melquisedec que haya sido ordenado. Una bendición del sacerdocio dada por la imposición de manos es una forma importante en que Dios extiende Su inspiración, consuelo e incluso poder sanador en nuestra vida.

Reseña del tema: Imposición de manos, Bendición del sacerdocio

Guías para el estudio del Evangelio relacionadas: Sacerdocio de Melquisedec, Convenios y ordenanzas, Milagros

Sección 1

Los poseedores del sacerdocio siguen el ejemplo de Jesucristo cuando bendicen a los demás

Hombre ciego siendo sanado

Jesucristo ministró a los necesitados con notable poder divino (véanse, por ejemplo, Mateo 4:23–24; 3 Nefi 17:6–9). En la época del Nuevo Testamento, Él bendijo a los demás con perdón (véase Lucas 7:47–50), paz y protección (véase Marcos 4:38–39), y sanación (véase Juan 9:1–7). Además, como sabía que no estaría mucho tiempo con el pueblo, también dio a Sus doce discípulos la autoridad para bendecir a los demás (véanse Mateo 10:1, 8; Moroni 2:1–3).

Hoy en día, los poseedores dignos del Sacerdocio de Melquisedec ejercen la misma autoridad para bendecir a los demás. Mediante la imposición de manos, los poseedores del sacerdocio dan una bendición de acuerdo con los sentimientos y la inspiración que reciben del Espíritu (véase 2 Nefi 4:12). A menudo, se da una bendición del sacerdocio a petición de una persona necesitada. Se pueden dar bendiciones para brindar paz, consuelo, sanación o consejo. A veces, las bendiciones del sacerdocio pueden acompañar a una ordenanza del sacerdocio, como cuando se otorga un nombre y se bendice a los niños, durante la confirmación para recibir el don del Espíritu Santo o la ordenación al sacerdocio.

Los poseedores del Sacerdocio de Melquisedec que dan bendiciones mediante la imposición de manos actúan como representantes de Jesucristo al ministrar a los demás. Se promete el poder del sacerdocio a quienes vivan los principios de rectitud y se acerquen a Dios mediante el arrepentimiento y la obediencia a Sus mandamientos (véase Doctrina y Convenios 121:36).

Algo en qué pensar

  • Cuando un poseedor del Sacerdocio de Melquisedec da una bendición a alguien, lo hace en el nombre del Señor y con Su poder. Lea Doctrina y Convenios 36:2 y preste atención a las implicaciones de las palabras del Salvador en este versículo. Luego, lea la siguiente declaración del presidente Harold B. Lee:

    “El Señor aquí [en Doctrina y Convenios 36:2] está diciendo que cuando uno de Sus siervos autorizados pone las manos con autoridad sobre la cabeza de alguien que va a ser bendecido, es como si Él mismo estuviera poniendo Su mano junto con dicho siervo para llevar a cabo esa ordenanza. De modo que comenzamos a ver cómo manifiesta Su poder entre los hombres por medio de Sus siervos, a quienes ha confiado las llaves de autoridad”.

    ¿Cómo influye este pasaje de las Escrituras en su perspectiva sobre las bendiciones del sacerdocio? ¿Qué experiencias ha tenido con el Espíritu al recibir o dar una bendición del sacerdocio?

Actividades para aprender con otras personas

  • Aunque tendamos a relacionar las bendiciones del sacerdocio con las personas que las dan —los hombres que poseen el Sacerdocio de Melquisedec—, es esencial recordar que el poder del sacerdocio viene solo por medio de Jesucristo. Lean Doctrina y Convenios 121:36–37, 41–46 en grupo. ¿Qué aprenden de esos versículos acerca de lo que Dios espera de cualquier persona que desee un mayor poder espiritual? ¿Cómo puede cada uno de nosotros cultivar mejor esas características en nuestra vida?

  • Miren el video “Santificaos” (4:37) en grupo. Antes de comenzar a ver el video, invite a los miembros del grupo a imaginarse a sí mismos en la situación que se muestra mientras ven el video. Después de ver el video, invite a los miembros del grupo a expresar lo que pensaron. ¿Por qué el procurar ser limpios es esencial para cualquier persona que necesite el poder del cielo?

Más información

Sección 2

Bendiciones del sacerdocio para sanar a los enfermos

Un niño enfermo recibiendo una bendición del sacerdocio

Jesucristo ministró a los hijos de Dios de muchas maneras significativas mientras vivía en la tierra y demostró un amor perfecto al aliviar y sanar el sufrimiento de los enfermos y afligidos (véanse Mateo 8:16–17; Mosíah 3:5–6). Él mandó a Sus discípulos que fueran y sanaran a los enfermos (véase Mateo 10:1). El Nuevo Testamento muestra que ese modelo de imponer las manos sobre los enfermos para sanarlos se seguía en la antigua Iglesia de Jesucristo (véanse Hechos 3:1–8; 9:12, 17; 28:8; Santiago 5:14–15). Los poseedores del Sacerdocio de Melquisedec en la actualidad siguen este mismo modelo cuando ungen a los enfermos con aceite consagrado y los bendicen por la imposición de manos (véanse Doctrina y Convenios 42:43–44; 66:9).

El presidente Dallin H. Oaks nos recuerda que: “Al ejercer el poder indudable del sacerdocio de Dios, y conforme atesoremos Su promesa de que Él escuchará y contestará la oración de fe, siempre debemos recordar que la fe y el poder sanador del sacerdocio no pueden producir un resultado contrario a la voluntad de Aquel de quien es este sacerdocio. Este principio se enseña en la revelación que ordena que los élderes de la Iglesia pongan las manos sobre los enfermos. La promesa del Señor es que ‘el que tuviere fe en mí para ser sanado, y no estuviere señalado para morir, sanará’ (D. y C. 42:48; cursiva agregada)”.

Algo en qué pensar

  • ¿Cómo puede prepararse espiritualmente cuando procura una bendición de sanación para sí mismo u otras personas? Mientras piensa en esta pregunta, lea Santiago 5:15; Jacob 3:1; Alma 15:10–11; y Éter 12:12. ¿Qué significa para usted la frase “oración de fe”? ¿Qué otros principios importantes se encuentran en esos pasajes?

  • Estar dispuesto a confiar en la voluntad de Dios es un aspecto importante de toda oración o bendición del sacerdocio. Lea Mosíah 4:9. ¿De qué manera el principio que enseñó el rey Benjamín en este pasaje puede ayudarle a sentirse mejor preparado para aceptar la voluntad de Dios?

Actividad para aprender con otras personas

  • Cuando alguien está enfermo, deseamos naturalmente hacer todo lo posible por ayudar y aliviar su sufrimiento. Tanto las bendiciones del sacerdocio como la atención médica son importantes. Invite a los miembros de su grupo a leer la siguiente declaración del presidente Dallin H. Oaks:

    “Deseo hablar […] en cuanto al hecho de sanar a los enfermos mediante la ciencia médica, las oraciones de fe y las bendiciones del sacerdocio […]. Naturalmente, no esperamos hasta que se agoten todos los otros métodos antes de orar con fe o dar bendiciones del sacerdocio para sanar. En emergencias, las oraciones y bendiciones vienen primero. Con frecuencia, procuramos todos esos esfuerzos de forma simultánea”.

    ¿Por qué es importante combinar nuestras oraciones de fe y las bendiciones del sacerdocio con la búsqueda de ayuda médica?

Más información

Otros recursos sobre las bendiciones del sacerdocio

Notas

  1. Henry B. Eyring, “Bendecir en Su nombre”, Liahona, mayo de 2021, págs. 68–69.

  2. Harold B. Lee, “Be Secure in the Gospel of Jesus Christ”, Speeches of the Year, Provo, Utah: Universidad Brigham Young, 1958, pág. 6.

  3. Dallin H. Oaks, “Sanar a los enfermos”, Liahona, mayo de 2010, pág. 50.

  4. Dallin H. Oaks, “Sanar a los enfermos”, pág. 47.