“20 – 26 abril. ‘Todo lo que Jehová ha dicho haremos’: Éxodo 19–20; 24; 31–34”, Ven, sígueme — Para el hogar y la Iglesia: Antiguo Testamento 2026 (2026)
“20 – 26 abril. ‘Todo lo que Jehová ha dicho haremos’”, Ven, sígueme: Antiguo Testamento 2026
Moses and the Tablets [Moisés y las tablas], por Jerry Harston (detalle)
20 – 26 abril: “Todo lo que Jehová ha dicho haremos”
Éxodo 19–20; 24; 31–34
Aunque los hijos de Israel habían murmurado y flaqueado en el pasado, cuando Moisés leyó la ley al pie del monte Sinaí, hicieron este convenio: “Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho y obedeceremos” (Éxodo 24:7). Entonces Dios llamó a Moisés al monte, y le mandó que construyeran un tabernáculo para que “yo habit[e] entre ellos” (Éxodo 25:8).
No obstante, mientras Moisés estaba en la cima del monte aprendiendo cómo los israelitas podrían gozar de la presencia de Dios entre ellos, los israelitas, a su vez, estaban al pie del monte haciendo un ídolo de oro para adorarlo. Poco después de haber prometido “no ten[er] dioses ajenos”, “se […] aparta[ron]” de los mandamientos de Dios (Éxodo 20:3; 32:8; véase también Éxodo 24:3). Fue un sorprendente giro de los acontecimientos, pero sabemos por experiencia que, en ocasiones, la impaciencia, el temor o la duda pueden superar a la fe y al compromiso. Al procurar la presencia del Señor en nuestra vida, resulta alentador saber que Jehová no se dio por vencido con el antiguo Israel y que tampoco se dará por vencido con nosotros ni con las personas que amamos, puesto que es “misericordioso y piadoso, tardo para la ira y abundante en benignidad y verdad” (Éxodo 34:6).
Ideas para aprender en el hogar y en la Iglesia
Los del pueblo del convenio del Señor son un tesoro para Él.
El presidente Russell M. Nelson enseñó: “En el Antiguo Testamento [en inglés se usa el adjetivo ‘peculiar’ en lugar de ‘especial’], el término hebreo del cual se tradujo la palabra peculiar es segullah, que significa ‘propiedad apreciada’ o ‘tesoro’ […]. Para nosotros, el hecho de que los siervos del Señor nos describan como Su pueblo peculiar es un excelso cumplido” (véase “Los hijos del convenio”, Liahona, julio de 1995, pág. 38). ¿Cómo influyen las palabras del presidente Nelson en la forma en que entiendes Éxodo 19:3–6? ¿En qué forma te ha mostrado el Señor que te atesora?
Las experiencias sagradas requieren preparación.
El Señor dijo a Moisés que los hijos de Israel debían estar preparados antes de poder “recibir a Dios” (Éxodo 19:10–11, 17) y guardar un convenio hecho con Él (véase Éxodo 19:5). ¿Cómo te preparas para las experiencias espirituales, incluidas la Santa Cena y las ordenanzas del templo? ¿Cómo puedes ayudar a otras personas a prepararse? ¿Qué aprendes sobre la preparación en Lucas 6:12–13; Enós 1:2–6 y Alma 17:2–3?
Se cree tradicionalmente que esta montaña en Egipto es el monte Sinaí.
La obediencia a los mandamientos de Dios trae bendiciones.
Mientras los israelitas estaban reunidos al pie del monte Sinaí, oyeron la voz de Dios dar los Diez Mandamientos (véase Deuteronomio 4:12–13). Estos, por supuesto, no son los únicos mandamientos de Dios. Hay muchos otros en las Escrituras. Así que, al leer Éxodo 20:1–17, pregúntate por qué Dios hizo hincapié en esos diez en particular. A continuación se presenta una tabla de ejemplo que podrías utilizar al meditar sobre la importancia de los Diez Mandamientos en tu vida:
|
Mandamiento |
En otras palabras, el Señor me está pidiendo … |
Bendiciones que se reciben al vivir este mandamiento |
|---|---|---|
-
¿De qué manera el guardar estos Diez Mandamientos te ayuda a guardar los dos grandes mandamientos que Jesús dio en Mateo 22:34–40?
-
¿Qué cosas podrías sentirte tentado a poner por encima de Dios? ¿Qué bendiciones has recibido por poner a Dios en primer lugar?
-
¿Qué le dirían a alguien que diga que los Diez Mandamientos se dieron hace mucho tiempo y no se aplican a nosotros en la actualidad? ¿Qué ejemplos de tu vida compartirías como parte de tu respuesta? ¿Cómo podría el himno “Cuán dulce la ley de Dios” (Himnos, nro. 66) influir en la forma en que explicas los mandamientos de Dios a los demás?
-
¿De qué manera ha cumplido el Salvador la promesa de Éxodo 20:6 en tu vida?
Véanse también “El gran mandamiento: Amar al Señor”, en Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: Ezra Taft Benson, 2014, págs. 41–50; Dallin H. Oaks, “No tendrás dioses ajenos”, Liahona, noviembre de 2013, págs. 72–75; Temas y preguntas, “Mandamientos”, Biblioteca del Evangelio.
Hacer convenios muestra mi disposición a obedecer la ley de Dios.
Al leer Éxodo 24:3–8, piensa en los convenios que has hecho con Dios. Aunque el convenio de Israel incluía ritos que son diferentes de los que Dios requiere en la actualidad, es posible que notes algunas similitudes. Por ejemplo, en los versículos 4, 5 y 8 se mencionan un altar, el sacrificio de animales y sangre. ¿Qué podrían representar tales cosas y cómo se relacionan con tus convenios?
El pecado es alejarse de Dios; el arrepentimiento es volverse hacia Él y alejarse del mal.
Trata de ponerte en el lugar de los israelitas: estás en el desierto, Moisés se ha ido por cuarenta días y en tu futuro habrá una confrontación con los cananeos por la tierra prometida (véase Éxodo 32:1–8). ¿Por qué crees que los israelitas querían un ídolo de oro? ¿Qué te resulta inspirador del ruego que Moisés hace a Jehová en Éxodo 33:11–17?
Aunque el pecado de los israelitas era grave, este relato también contiene un mensaje sobre la misericordia y el perdón de Dios. ¿Qué te enseña Éxodo 34:1–10 acerca del Salvador? (Véanse Éxodo 32:30–32; Mosíah 14:4–8; 15:9; Doctrina y Convenios 45:3–5).
El día de reposo es una señal.
El presidente Russell M. Nelson explicó: “En mi juventud estudiaba las listas que otras personas habían recopilado de lo que se podía y lo que no se podía hacer en el día de reposo. No fue sino hasta más adelante que aprendí de las Escrituras que mi conducta y mi actitud en el día de reposo constituían una señal entre mi Padre Celestial y yo [véanse Éxodo 31:13; Ezequiel 20:12, 20]. Con ese entendimiento, ya no necesité más listas de lo que se podía y no se podía hacer. Cuando tenía que tomar una decisión en cuanto a si una actividad era o no era apropiada para el día de reposo, simplemente me preguntaba a mí mismo: ‘¿Qué señal quiero darle a Dios?’. Esa pregunta hizo que mis opciones respecto al día de reposo fueran bien claras” (“El día de reposo es una delicia”, Liahona, mayo de 2015, pág. 130). Medita en qué señal quieres darle a Dios con tu observancia del día de reposo.
¿Cuál era la diferencia entre los dos juegos de tablas de piedra que hizo Moisés?
Cuando Moisés descendió del monte, traía consigo la ley escrita en tablas de piedra. Tras hallar que los israelitas habían quebrantado su convenio, Moisés quebró las tablas (véanse Éxodo 31:18; 32:19). Luego, Dios mandó a Moisés que hiciera otro juego de tablas de piedra y que las llevara al monte (véase Éxodo 34:1–4). En Traducción de José Smith, Éxodo 34:1–2 (en el Apéndice de la Biblia), se aclara que el primer juego de tablas de piedra contenía las ordenanzas del “santo orden” de Dios, o sea, del Sacerdocio de Melquisedec. El segundo juego de tablas contenía “la ley de un mandamiento carnal”. Se trataba de una ley menor, que era administrada por el “sacerdocio menor” (véase Doctrina y Convenios 84:17–27), la cual tenía como propósito preparar a los israelitas para la ley mayor y para el sacerdocio mayor, a fin de que pudieran entrar en la presencia de Dios.
Para conocer más, consulta los ejemplares de este mes de las revistas Liahona y Para la Fortaleza de la Juventud.
Ideas para enseñar a los niños
Dios me da mandamientos porque desea que yo sea feliz.
-
¿Cómo podrías hacer que aprender sobre los Diez Mandamientos sea entretenido para los niños? Mientras leen juntos Éxodo 20:3–17, permite que los niños te ayuden a buscar o dibujar una imagen que represente cada uno de los Diez Mandamientos. Luego, los niños podrían turnarse para escoger una imagen y hablar sobre cómo pueden vivir ese mandamiento. A continuación, compartan el uno con el otro cómo el vivir ese mandamiento les brinda felicidad.
-
También podrían entonar juntos una canción como “Siempre obedece los mandamientos” (Canciones para los niños, págs. 68–69). Ayuda a los niños a encontrar palabras en la canción que les enseñen por qué Dios desea que guardemos Sus mandamientos.
Cuando los niños comparten experiencias espirituales, su testimonio crece. Las preguntas que hagas pueden alentar a los niños a compartir lo que sienten por el Salvador y a expresar en qué forma el vivir el Evangelio los ha bendecido (véase Enseñar a la manera del Salvador, pág. 32). Cuando lo hacen, están dando testimonio Considera cómo pueden hacerlo mientras analizan las bendiciones que se reciben al vivir los Diez Mandamientos.
El Señor desea que honre a mis padres.
-
Ayuda a los niños a aprender las palabras “Honra a tu padre y a tu madre” (Éxodo 20:12). Podrías explicar que “honrar” a alguien puede significar demostrarle respeto o brindarle felicidad. ¿Qué hizo Jesús para honrar a Su madre terrenal y a Su Padre Celestial? (Véanse Lucas 2:48–51; Juan 19:26–27). Quizás los niños podrían turnarse y representar mediante la actuación maneras en que pueden honrar a sus padres, mientras los demás adivinan lo que estén haciendo.
Honrar el día de reposo es una señal de mi amor por el Señor.
-
Es posible que los niños disfruten ver ejemplos de señales, tales como señales de tránsito o carteles en un edificio. ¿Cuáles son los propósitos de esas señales? Luego, los niños podrían buscar la palabra “señal” en Éxodo 31:13, 16–17. ¿Qué dijo el Señor que es una señal entre nosotros y Él? Cuéntale a los niños algunas de las formas en que tú y tu familia tratan de demostrar el amor que le tienen al Señor durante el día de reposo.
Ilustración de Moisés sosteniendo los Diez Mandamientos, por Sam Lawlor (detalle)
No me “aparta[ré]” de los caminos de Dios.
-
Considera utilizar “Moisés en el monte Sinaí” (en Relatos del Antiguo Testamento, págs. 77–82) para ayudar a los niños a aprender el relato que se encuentra en Éxodo 32:1–8, 19–24. ¿Por qué estaba mal que los israelitas adoraran una estatua en vez de a Dios?
2:56Moisés en el monte Sinaí
-
Podría ser entretenido crear un camino en el suelo (o buscar uno cerca de tu casa) para ilustrar estas palabras de Éxodo 32:8: “Pronto se han apartado del camino”. Mientras andan por el camino, los niños podrían hablar sobre las tentaciones que afrontamos para apartarnos de Dios. ¿Qué nos ayuda a permanecer en el camino de Dios y regresar a él si nos hemos desviado? (Véase Éxodo 34:6–7).
Para ver más ideas, consulta el ejemplar de este mes de la revista El Amigo.