“Volver los corazones a Jesucristo”, Liahona, noviembre de 2025.
Para la Fortaleza de la Juventud Recuerda
Volver los corazones a Jesucristo
Recordando al presidente Russell M. Nelson
Cuando el presidente Russell M. Nelson era joven y tenía que decidir qué carrera profesional seguir, había algo que sí sabía con certeza: quería ayudar a la gente. Con el tiempo, llegó a ser un cardiocirujano de renombre mundial y realizó muchas operaciones a corazón abierto para fortalecer corazones y prolongar vidas.
Como Apóstol y decimoséptimo Presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el presidente Nelson tocó el corazón de personas de todo el mundo al volverlas a Jesucristo por medio de sus enseñanzas, servicio y amor.
Guiado espiritualmente
El presidente Nelson vivió su vida de tal manera que fue bendecido con guía espiritual. Durante una operación, se paró junto a un paciente sin estar seguro de cómo debía proceder. Entonces sintió que el Espíritu Santo lo guiaba para completar la operación con éxito.
El presidente Nelson enseñó que la guía espiritual está al alcance de todos. Él dijo: “Si de verdad recibimos al Espíritu Santo y aprendemos a discernir y a entender Sus impresiones, seremos guiados en los asuntos grandes y pequeños”.
El presidente Nelson saluda a los jóvenes en Fiyi en mayo de 2019.
El recogimiento de Israel y la senda de los convenios
Como profeta de los últimos días, el presidente Nelson enseñó que el recogimiento de Israel es la obra más importante que se está llevando a cabo hoy en la tierra y que los jóvenes de todas partes pueden formar gran parte de él al alistarse “en el batallón de jóvenes del Señor para ayudar a recoger a Israel”.
El presidente Nelson enseñó: “Cada vez que hacen algo que ayuda a cualquiera, a ambos lados del velo, a dar un paso hacia hacer convenios con Dios y recibir sus ordenanzas esenciales del bautismo y del templo, están ayudando a recoger a Israel. Es así de sencillo”.
El presidente Nelson también enseñó que permanecer en la senda de los convenios brindará “toda bendición y privilegio espiritual que están al alcance de hombres, mujeres y niños en todas partes”.
Fe para el futuro
En un mundo caótico, el presidente Nelson siguió manteniendo una actitud positiva. “Soy optimista en cuanto al futuro”, afirmó. “Estará lleno de oportunidades para […] cada uno de nosotros”.
Esta perspectiva en la vida provenía de su fe. Él enseñó: “La fe en Jesucristo es el poder más grandioso que tenemos a nuestro alcance en esta vida”.
Cuando el presidente Nelson se convirtió en Presidente de la Iglesia, dijo: “Declaro mi devoción a Dios nuestro Padre Eterno y a Su Hijo, Jesucristo. Los conozco, los amo y me comprometo a servirles a Ellos —y a ustedes— con cada aliento de vida que me quede”.
Él cumplió plenamente esa promesa y, como consecuencia, la Iglesia —y el mundo— han sido bendecidos.