Thomas S. Monson
Thomas S. Monson fue el decimosexto Presidente de la Iglesia desde febrero de 2008 hasta su muerte, en enero de 2018. Nació en 1927, hijo de Gladys Condie Monson y G. Spencer Monson, creció en Salt Lake City, donde muchos de sus familiares vivían en la misma manzana. Durante su infancia pasó los veranos en el cañón de Provo, al sur de Salt Lake, lo que le inculcó un profundo amor por la naturaleza y las actividades al aire libre. Tras graduarse de la escuela secundaria en 1944, en medio del trasfondo de la Segunda Guerra Mundial, Thomas se enfrentó a decisiones cruciales. Preveía recibir una citación militar cuando cumpliera dieciocho años, así que, tras su primer año de estudios en la Universidad de Utah, se alistó en la Reserva Naval de los Estados Unidos. Aunque la guerra terminó poco después de su alistamiento, su servicio en las fuerzas armadas en San Diego, California, le cambió la vida. A su regreso a Salt Lake City en 1946, reanudó sus estudios y dos años más tarde obtuvo una licenciatura en Mercadotecnia1.
Thomas S. Monson con uniforme de la Marina, durante su servicio en San Diego, California, 1945.
Durante sus años universitarios y en las fuerzas armadas, Thomas conoció y salió con Frances Johnson. Se casaron en 1948. Ambos consiguieron trabajo, Thomas como director de anuncios clasificados en el periódico Deseret News y Frances como secretaria de nóminas en una tienda departamental de la cadena J. C. Penney2. Con solo veintidós años de edad y diecinueve meses de casado, Thomas recibió el llamamiento para servir como obispo del Barrio 6–7 de Salt Lake, que contaba con más de mil miembros, muchos de los cuales vivían en la pobreza o necesitaban cuidados especiales3. Su ministerio de cinco años como obispo se centró especialmente en las decenas de viudas del barrio, por las que se preocupó durante toda su vida4.
En 1959, Thomas S. Monson fue llamado a presidir la Misión Canadiense. Con sus dos hijos pequeños, Tommy y Ann, los Monson dejaron su nuevo hogar en la zona residencial de Salt Lake City para dirigirse a la sede de la misión, en Toronto. Seis meses después de su llegada, llegó Clark, el tercer hijo de Thomas y Frances. Los Monson revitalizaron la labor misional en la zona, en particular mediante el desarrollo de una mayor colaboración entre los miembros locales de la Iglesia y los misioneros que sirvieron durante el período de casi tres años que la familia pasó allí. La creación de la primera estaca en la región este de Canadá en 1960 precipitó un aumento en los centros de reuniones locales, que los Monson apoyaron y en ocasiones impulsaron5.
Thomas S. Monson entre la congregación de la conferencia general esperando el anuncio de su llamamiento al Cuórum de los Doce Apóstoles, el 4 de octubre de 1963.
En 1963, a la edad de 36 años, Thomas S. Monson fue llamado a servir en el Cuórum de los Doce Apóstoles. Su ministerio apostólico coincidió con un aumento relativamente pronunciado del número de miembros y de la expansión internacional de la Iglesia. El élder Monson viajó extensamente para ayudar a congregaciones en el extranjero, instruir a miembros y misioneros, organizar nuevas unidades, dedicar centros de reuniones, e implementar programas. Entre 1968 y 1990, sus asignaciones respecto al funcionamiento de la Iglesia en Europa incluyeron a los Santos de los Últimos Días que vivían en la República Democrática Alemana, una nación–estado separada de Europa occidental por fronteras fuertemente restringidas a las que a menudo se llamaba la “Cortina de Hierro”. El élder Monson demostró un notable compromiso para con los Santos de los Últimos Días de Alemania del Este durante este período de la Guerra Fría, a menudo sorteando complicadas condiciones geopolíticas para poder ministrar en persona6. Desde 1968 hasta 1985, el élder Monson presidió el Comité de Ayudas para el Estudio de la Biblia, que más tarde pasó a llamarse Comité de Publicación de las Escrituras, y aportó su capacidad profesional en el campo editorial para producir una nueva edición exhaustiva y correlacionada de la Biblia, el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios, y la Perla de Gran Precio7. El resto de su ministerio apostólico después de 1985 se caracterizó por su servicio como consejero en la Primera Presidencia en tres ocasiones: bajo los presidentes Ezra Taft Benson, Howard W. Hunter y Gordon B. Hinckley.
Tras la muerte del presidente Hinckley en 2008, el presidente Monson fue ordenado y apartado como Presidente de la Iglesia8. Al comenzar el siglo XXI, la membresía de la Iglesia continuó extendiéndose por todo el mundo, trayendo nuevas oportunidades y desafíos para seguir el ritmo de los cambios internacionales. El presidente Monson dirigió la Iglesia hacia una mayor expansión global y más cooperación interreligiosa9. En 2008, encabezó la adición del “cuidado de los pobres y necesitados” a la misión de la Iglesia10. En 2012, anunció la iniciativa “Acelerar la obra de salvación”, que integraba aún más la obra misional y las actividades locales, la participación en las redes sociales y los proyectos de servicio. En esa misma época, lideró un importante cambio en las pautas: los hombres podían ser recomendados para el servicio misional a partir de los dieciocho años, en lugar de los diecinueve, y las mujeres podían ser recomendadas para el servicio misional a partir de los diecinueve años, en lugar de los veintiuno. El número de misioneros aumentó drásticamente, pasando de 59 000 a un máximo de 88 000 a los dos años del anuncio. El presidente Monson también hizo hincapié en la construcción de templos y la asistencia a los mismos. Durante su presidencia, anunció cuarenta y cinco nuevos templos, un aumento notable frente a los 124 templos que había en funcionamiento cuando se convirtió en Presidente en 200811.
A los cinco años del comienzo de su presidencia, el presidente Monson cuidó de su esposa, Frances, mientras estaba hospitalizada por un deterioro de la salud debido a la edad. Frances, el “faro de amor, compasión y aliento” de la familia Monson, falleció a los ochenta y cinco años12. A pesar de las limitaciones físicas derivadas de su avanzada edad, el presidente Monson siguió frecuentando las reuniones de la conferencia general y de liderazgo durante los cinco años siguientes. Cuando falleció el 2 de enero de 2018, a la edad de noventa años, el presidente Monson fue ampliamente reconocido como un querido ministro, líder, orador y padre. Quien le sucedió, el presidente Russell M. Nelson, elogió al presidente Monson por dejar un “legado de crecimiento”. Desde su ordenación como apóstol en 1963, el presidente Monson ha presenciado el crecimiento de la Iglesia, que pasó de 2,1 millones de miembros a casi 16 millones, de 5700 misioneros a más de 70 000, y de 12 templos a 159. “Pero con todo esto”, dijo el presidente Nelson, “el presidente Monson constantemente se centró en la persona. Nos lo recordaba con expresiones como ‘Envíen una nota al amigo que han olvidado’, ‘Abracen a un niño’, ‘Digan “Te amo” más seguido’, ‘Siempre den las gracias’ y ‘Nunca permitan que el problema que se tenga que resolver llegue a ser más importante que la persona a la que se tenga que amar’”13.
Para saber más acerca de la vida de Thomas S. Monson, véanse los videos Profetas de la Restauración en history.ChurchofJesusChrist.org o en la aplicación Biblioteca del Evangelio.
Temas relacionados: Construcción de templos, Guerra Fría, Crecimiento de la obra misional, Crecimiento de la Iglesia, Obispo