Historia de la Iglesia
Historia de la Iglesia y mantenimiento de registros


Historia de la Iglesia y mantenimiento de registros

Desde sus comienzos, la Iglesia hizo hincapié en llevar registros y escribir la historia basándose en la profunda creencia, enfatizada en el Libro de Mormón, de que los registros sagrados guían a los fieles y preservan la presencia de Dios en la historia para las generaciones futuras. El compromiso de la Iglesia de llevar registros fue evidente desde su fundación en 1830, cuando una revelación ordenó a los miembros documentar el ministerio profético de José Smith. José mismo había participado en sumo grado en el desarrollo y preservación de registros sagrados, particularmente en la traducción y publicación del Libro de Mormón, y en que se escribieran varias revelaciones que había recibido del Señor.

A medida que la Iglesia crecía, también lo hacía su necesidad de registros. En 1831, John Whitmer fue nombrado Historiador de la Iglesia y se le encomendó la tarea de escribir para José Smith y llevar un registro continuo. En 1832, José inició una importante campaña de mantenimiento de registros que incluía su historia y diario, una colección de revelaciones, un libro de actas y un libro de cartas. Dos años más tarde, dio instrucciones a John Whitmer, quien entonces vivía en Misuri, para que llevara la lista de los Santos de los Últimos Días que vivían allí. En 1835, nombró a Oliver Cowdery “registrador de la Iglesia”, lo que dio lugar a un proceso más sistemático para emitir y administrar licencias ministeriales. Todo esto era más que una necesidad burocrática; José lamentaba que la Iglesia no hubiera llevado mejores registros al principio, al declarar que tales registros habrían sido de “incalculable valor para los santos”1.

En 1838, José Smith renovó sus esfuerzos por escribir una historia de los primeros años de su vida basada en gran parte en sus recuerdos. Dictó esta historia a George Robinson, quien entonces servía como Registrador General de la Iglesia y secretario de la Primera Presidencia. Ese esfuerzo se estancó cuando los habitantes de Misuri expulsaron a los Santos de los Últimos Días del estado y James Mulholland, el subsiguiente secretario de José, falleció en 1839. Una vez en Nauvoo, Illinois, las actividades cívicas y religiosas impulsaron la demanda de más secretarios y tesoreros. Después de que se anunció el Templo de Nauvoo, Willard Richards fue nombrado registrador del templo y escribiente de José Smith, asistido por William Clayton. Richards retomó la historia de José de 1838, pero utilizó mucho más los relatos escritos anteriormente. Fue formalmente llamado como Historiador de la Iglesia en 1842 y como Registrador de la Iglesia un año después, tiempo durante el cual contrató asistentes para ayudar a completar la historia. Su asignación pronto se conoció como la Oficina del Historiador2.

Willard Richards

Willard Richards, Historiador y Registrador de la Iglesia, quien organizó la Oficina del Historiador en la década de 1840.

Cuando José Smith enseñó que los registros de los secretarios de las ordenanzas sagradas también se llevaban en el cielo, la labor de llevar registros rápidamente se vinculó con la adoración en el templo. Los Santos de los Últimos Días pronto vieron ciertos registros no solo como una conexión entre el pasado, el presente y el futuro, sino también como un “eslabón conexivo” entre el cielo y la tierra (Doctrina y Convenios 128). La Oficina del Historiador se convirtió rápidamente en uno de los centros de documentación de la Iglesia, y en sede de muchas reuniones importantes. Hasta bien entrado el siglo XX, la Oficina del Historiador supervisó la creación, recopilación y almacenamiento de registros de la Iglesia que incluían ceremonias del templo, ordenanzas personales, datos de los miembros, minutas locales, actas oficiales y documentos diversos3.

Historiadores y registradores de la Iglesia como George A. Smith y Wilford Woodruff, y miembros del personal como Larinda Weihe y B. H. Roberts recopilaron, conservaron y publicaron fuentes históricas y relatos que se convirtieron en fundamentales entre los miembros de la Iglesia. El historiador adjunto de la Iglesia, Andrew Jenson, viajó por todo el mundo en busca de registros creados por misioneros y miembros locales. Juntos, sus esfuerzos establecieron un archivo robusto que ha crecido constantemente en tamaño y funcionalidad. A medida que aumentaba la demanda de registros, la Oficina del Historiador se trasladó al Edificio de Administración de la Iglesia en 1918, adoptando nuevos métodos de otros archivos durante el proceso. En 1972, el archivo principal se trasladó al Edificio de las Oficinas Generales de la Iglesia, donde se emplearon tecnologías avanzadas de microfilmación, fotocopiado y digitalización para mejorar aún más la conservación de los registros4.

Las historias narrativas escritas por B. H. Roberts, Susa Young Gates, Joseph Fielding Smith y Gordon B. Hinckley dieron forma a la comprensión que la Iglesia tuvo de su historia durante décadas. A medida que avanzaba el siglo XX, un número cada vez mayor de historiadores profesionales hizo de la historia de los Santos de los Últimos Días el objeto de su estudio académico, y archivistas e historiadores colaboraron para descubrir y ampliar el acceso a las fuentes a partir de las cuales comprender la historia de la Iglesia. Los nuevos métodos de estudio de la historia aportaron el uso de más fuentes que dieran cuenta del pasado de la Iglesia, reanalizaron algunos acontecimientos con fuentes nuevas y procedimientos minuciosos, y ampliaron los estudios para incluir la historia de las mujeres, los grupos minoritarios y la comunidad de Santos de los Últimos Días que es cada vez más mundial5.

Biblioteca de Historia de la Iglesia

La Biblioteca de Historia de la Iglesia alberga el archivo principal de la Iglesia en Salt Lake City, Utah.

El ritmo de la innovación en materia de archivos se aceleró a principios del siglo XXI. La Biblioteca de Historia de la Iglesia, construida en 2009, albergó millones de documentos originales, fotografías, grabaciones audiovisuales y otros objetos físicos. El Departamento de Historia de la Iglesia, sucesor de la Oficina del Historiador, siguió ampliando sus esfuerzos por preservar y publicar la historia de la Iglesia. Sus proyectos han incluido un programa de sitios históricos, el proyecto Los documentos de José Smith, una historia narrativa en varios tomos titulada Santos y un proyecto de adquisiciones globales para recopilar fuentes históricas de todo el mundo. En 2012, la Iglesia abrió sus primeros centros de conservación de registros, que funcionaban como archivos descentralizados que recogían localmente piezas históricas. En 2022, ya se habían establecido más de veinticinco centros de conservación de documentos en instalaciones seguras de todo el mundo6.

Temas relacionados: Historia familiar y genealogía, Oficinas Generales de la Iglesia, Susa Young Gates, B. H. Roberts, Joseph Fielding Smith

  1. Joseph Smith’s Historical Enterprise”, JosephSmithPapers.org; “Record of the Twelve, 14 February–28 August 1835”, pág. 1, JosephSmithPapers.org.

  2. Joseph Smith’s Historical Enterprise”; “Introduction to History, 1838–1856 (historia manuscrita de la Iglesia)”, JosephSmithPapers.org.

  3. Véase Robin Scott Jensen, “‘Archives of the Better World’: The Nineteenth–Century Historian’s Office and Mormonism’s Archival Flexibility” (tesis doctoral, Universidad de Utah, 2019).

  4. Véase el Tema Historia familiar y genealogía.

  5. Véase B. H. Roberts, A Comprehensive History of the Church of Jesus Christ of Latter–day Saints: Century, 6 tomos, Salt Lake City: Deseret News Press, 1930; Joseph Fielding Smith, Essentials in Church History, Salt Lake City: Deseret News Press, 1922; Gordon B. Hinckley, Truth Restored: A Short History of The Church of Jesus Christ of Latter–day Saints, Salt Lake City: The Church of Jesus Christ of Latter–day Saints, 1969; véase también el Tema: Susa Young Gates; Ronald W. Walker, David J. Whittaker, y James B. Allen, Mormon History, Urbana: University of Illinois Press, 2001, págs. 31–96; Keith A. Erekson https://history.churchofjesuschrist.org/blog/what-is-a-records-preservation-center, “What We Will Do Now That New Mormon History Is Old: A Roundtable”, Journal of Mormon History, tomo XXXV, nro. 3, verano de 2009, págs. 190–233.

  6. Matthew K. Heiss, “What Is a Records Preservation Center?”, history.ChurchofJesusChrist.org/blog/what-is-a-records-preservation-center.