El Amigo
Una conversación con Emily sobre el bautismo
El Amigo, enero de 2026


“Una conversación con Emily sobre el bautismo”, El Amigo, enero de 2026, págs. 34–35.

Una conversación con Emily sobre el bautismo

Emily es una niña de nueve años de Sinaloa, México. Le hicimos algunas preguntas sobre su bautismo.

Háblanos sobre ti.

Me encanta pintar, dibujar, hornear postres, hacer manualidades, bailar y cantar con mis hermanos. También me gusta ir al rancho de mi abuelo a montar a caballo.

Emily montando un caballo

¿Cómo te preparaste para tu bautismo?

Durante la noche de hogar, mis padres me enseñaron acerca de la fe, el arrepentimiento, el bautismo y el don del Espíritu Santo. También me preparé leyendo las Escrituras, orando y viendo videos acerca de Jesucristo. Me gusta especialmente el video sobre el bautismo del Salvador en el río Jordán; me encanta la parte en la que aparece la paloma blanca, que representa al Espíritu Santo.

Mi papá y yo también practicamos cómo nos pararíamos en la pila bautismal. Tenía miedo de sumergirme en el agua, pero mi papá me enseñó a doblar las rodillas, cubrirme la nariz, cerrar los ojos y caer suavemente en sus brazos. Lo practicamos mucho, y el día de mi bautismo pude hacerlo con mucha facilidad.

¿Qué hizo que tu bautismo fuera especial?

Emily y su papá en la pila bautismal

Fue un día inolvidable para mí. Algunos de los miembros de mi familia dieron discursos, ofrecieron oraciones y fueron testigos. También canté “Cuando me bautice” con la ayuda de la pianista de la Primaria. Después de ser bautizada, sentí a mi Padre Celestial y a Su Hijo, Jesucristo, muy cerca de mí. Lloré de la felicidad.

También fue especial porque tuve la idea de invitar a algunos de mis amigos y familiares que no son miembros de la Iglesia a venir a mi bautismo, y aceptaron ir. Uno de mis amigos que asistió todavía asiste a las actividades de la Iglesia con sus padres.

¿Cómo haces para recordar tus convenios bautismales?

Me esfuerzo por recordar mis convenios al ir a la iglesia, tomar la Santa Cena y recordar al Salvador. Saber que Él dio Su vida por mí me hace sentir agradecida. También oro a diario, leo las Escrituras, sirvo a los demás y me esfuerzo por ser una buena persona.

A mis amigos que están a punto de ser bautizados, ¡espero que puedan acercarse más al Padre Celestial y sentir Su amor perfecto!

Emily y su mamá abrazándose