2023
Amigas de origami
Mayo de 2023


“Amigas de origami”, El Amigo, mayo de 2023, págs. 30–31.

Amigas de origami

¿Cómo podrían Ari y sus amigas ayudar a la señora Franklin?

Esta historia ocurrió en EE. UU.

Tres niñas saludan a una bibliotecaria

“¡Tiempo de descanso!”, dijo la maestra de Ari.

Los compañeros de clase de Ari se alinearon para salir al patio de recreo, pero Ari y sus amigas siempre iban a la biblioteca. Les gustaba pedir prestados libros y hacer manualidades juntas.

Kristin y Ella la estaban esperando junto a la puerta. Ari tomó su libro y varias hojas de papel. Luego encabezó la marcha por el pasillo.

“¡Espero que hayan devuelto El secreto del guardián del dragón!”, dijo Ari. “Desde hace varias semanas he querido pedirlo prestado”.

Cuando llegaron a la biblioteca, las niñas saludaron a la señora Franklin, la bibliotecaria de la escuela, quien siempre las saludaba con una radiante sonrisa; pero hoy su sonrisa no parecía tan radiante.

Ari frunció el ceño al poner su libro sobre una mesa. “¿No les pareció algo triste la señora Franklin?”.

Kristin se encogió de hombros. “Probablemente solo estaba muy ocupada”.

“Tal vez”. Ari se sentó y sacó una hoja de papel. La dobló con cuidado, alisando el pliegue con el pulgar.

“¿Qué vamos a hacer hoy?”, preguntó Ella.

“¿Qué tal unos marcadores de libros?”, dijo Ari. “Son muy fáciles. Les mostraré”.

Ari había estado aprendiendo a hacer origami. Es un tipo de arte de Japón, que se hace doblando papel para formar diferentes figuras. Ari sabía cómo crear todo tipo de formas y enseñó a sus amigas lo que había aprendido.

Ari le mostró a Kristin y a Ella cómo hacer cada doblez. Enseguida, las tres tuvieron un pequeño marcador de libros cuadrado.

Tres niñas haciendo origami

“Va en la esquina, así”. Ari abrió su libro y colocó el marcador de libros en la esquina de una página.

“¡Genial!”, Kristin tomó otro papel, “quiero intentarlo yo sola”.

Mientras trabajaban, hablaban de los libros que habían leído y de los que querían leer a continuación. Ari miró de nuevo a la señora Franklin. Todavía parecía un poco triste.

Al poco tiempo, la señora Franklin se detuvo junto a su mesa.

“¡Hola, chicas!”. Puso un libro sobre la mesa. ¡Era el libro del guardián del dragón! “Esto es para ti, Ari. Sé que has estado esperando para leerlo”.

“¡Gracias!”. Ari lo tomó.

La señora Franklin suspiró. “Alguien me ha robado cosas del auto hoy. Se llevaron todos mis libros y mi música”.

“Eso es terrible”, dijo Kristin.

La señora Franklin sonrió con tristeza. “Bueno, solo son cosas. Las cosas pueden reemplazarse. Me alegro de que nadie haya resultado herido”.

Ari vio a la señora Franklin alejarse.

“Ojalá pudiéramos hacer algo para ayudar”, dijo Ella.

Ari miró el marcador de libros de origami que tenía en sus manos. “¡Quizá nosotras podamos!”.

“¿Hacer qué?”, preguntó Kristin.

Ari sonrió. “Vengan a mi casa después de la escuela. Tengo una idea”.

Al día siguiente, Ari, Kristin y Ella fueron a la biblioteca durante el descanso, como lo hacían siempre. Pero esta vez, no solo llevaron libros, tenían algo especial para la señora Franklin.

“¡Las hicimos para usted!”. Ari le dio una bolsa a la señora Franklin. “Sabemos que no podemos reemplazar todas las cosas que fueron robadas, pero pensamos que estas podrían animarla”.

La señora Franklin miró dentro de la bolsa. Estaba llena de figuras de origami: marcadores de libros, peces, corazones, mariposas. Ella sonrió de oreja a oreja.

“¡Esto es asombroso! Muchísimas gracias”. Sacó una pieza de origami de la bolsa, que estaba doblada para formar un libro pequeñito. “¡Voy a utilizar este mini diario para escribir todos mis pequeños pensamientos felices!”.

Ari le sonrió; ella siempre podía hacer algo bueno por los demás, un doblez de papel a la vez.

PDF de la historia

Ilustraciones por Brian Martin