Hay familias de todos los tamaños y formas, pero todas son una parte importante del plan de Dios para nosotros. Los siguientes son algunos relatos que hallarán en el ejemplar de este mes. Pueden leerlos con sus hijos y hablar de cómo pueden fortalecer a su propia familia.
Un niño pasa tiempo con su hermanito para crear recuerdos felices (página 12).
Una niña, cuyos padres se han divorciado, halla consuelo en el hecho de formar parte de una familia celestial (página 36).
Un niño ayuda a su familia cuando esta se muda a otro país (página 28).