El presidente Dallin H. Oaks realiza su primer devocional como profeta de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Él enseña que la compañía constante del Espíritu Santo proporciona una protección esencial contra las dudas y las distracciones que puedan surgir e invita a todos a cultivar una mayor humildad, a profundizar la fe y a depositar una mayor confianza en el Señor.