La Nauvoo histórica y la cárcel de Carthage son lugares de importancia histórica para La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
“Generaciones aún por nacer contemplarán con peculiar deleite las escenas que hemos vivido, las privaciones que hemos sobrellevado, el celo incansable que hemos manifestado, las casi insuperables dificultades que hemos vencido para poner los cimientos de una obra que dio origen a la gloria y las bendiciones que ellos reconocerán”.
La Nauvoo histórica, situada en el centro oeste de Illinois en los Estados Unidos de América, es un importante sitio histórico de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Durante el invierno de 1838–1839, los Santos de los Últimos Días fueron expulsados de sus hogares en Misuri, y con el tiempo muchos llegaron a la zona a la que se daría el nombre de ciudad de Nauvoo. Mediante revelación, Jesucristo pidió a los habitantes de Nauvoo que se convirtieran en la “piedra angular de Sion”, lo que proporcionaría una base sólida desde la que la Iglesia pudiera crecer. El punto central del paisaje de la ciudad y de la vida de los Santos de los Últimos Días era el Templo de Nauvoo. Bajo el liderazgo profético de José Smith y Brigham Young, esta comunidad de Santos de los Últimos Días se reunía no solo para edificar esta ciudad del templo, sino también para hacer convenios sagrados con Dios y entre ellos a través de las ordenanzas del templo.
Cárcel de Carthage
La cárcel de Carthage, situada a unos 32 kilómetros (20 millas) al sureste de Nauvoo, es el lugar histórico restaurado donde el profeta José Smith y su hermano Hyrum fueron asesinados por un populacho el 27 de junio de 1844. El martirio del Profeta y del Patriarca fue devastador para los Santos de los Últimos Días. Sin embargo, mientras los santos lamentaban esas grandes pérdidas, también seguían el ejemplo de los apóstoles sobrevivientes de continuar la obra de restaurar el Evangelio de Jesucristo en los últimos días.
En los dos años que siguieron al martirio, los santos terminaron la construcción del Templo de Nauvoo y efectuaron ordenanzas sagradas que los unían a Dios y entre sí. Pero sabían que su tiempo en su amada ciudad del templo estaba llegando a su fin. A finales de 1846, miles de santos habían abandonado Nauvoo con la esperanza de poder construir un hogar más pacífico en Sion, en el oeste.
El Templo de Nauvoo
La Nauvoo histórica y la cárcel de Carthage comparten momentos fundamentales del Evangelio restaurado de Jesucristo que siguen influyendo en la Iglesia actual. En Nauvoo, José Smith recibió importantes revelaciones del Señor, incluidas las ordenanzas del templo del bautismo por los muertos, la investidura y los sellamientos de familias eternas; los apóstoles partieron en misiones al extranjero; los comerciantes desarrollaron una economía dinámica que apoyó la construcción del templo; y se fundó la Sociedad de Socorro Femenina para cuidar de los necesitados. En la cárcel de Carthage, José Smith concluyó su ministerio terrenal, dejando un testimonio inquebrantable del Salvador viviente, Jesucristo.
Hoy en día, los visitantes de la Nauvoo histórica y la cárcel de Carthage, ya sea en persona o en línea, pueden descubrir historias de fe, servicio, trabajo, devoción, tragedia, esperanza y paz. Esos lugares e historias pueden inspirar a las personas a fortalecer su propia fe en Jesucristo, hacer y guardar convenios con Dios, compartir el Evangelio de Jesucristo con los demás y edificar las comunidades en las que viven.