El Libro de Mormón y la Biblia son la palabra de Dios
El Libro de Mormón y la Biblia nos enseñan acerca del plan de Dios y testifican de Jesucristo.
El Libro de Mormón es la palabra de Dios
En el Nuevo Testamento, el apóstol Pablo enseñó lo siguiente: “Por boca de dos o de tres testigos se establecerá toda palabra” (Al igual que la Biblia, el Libro de Mormón es un registro divinamente inspirado y compilado por antiguos profetas, y registra la palabra de Dios a Sus hijos en las Américas. Por medio de la lectura conjunta de ambos libros de Escrituras puedes recibir inspiración, ideas y guía esclarecedoras.
La Iglesia de Cristo existió en las Américas
El evento cumbre del Libro de Mormón es la visita de Jesús a Sus seguidores en las Américas después de Su muerte y resurrección. Esta visita cumplió la enseñanza que dio en Jerusalén:
‘‘También tengo otras ovejas que no son de este redil; a aquellas también debo traer, y oirán mi voz’’.
Después de que Jesús enseñara Su doctrina y estableciera Su Iglesia en las Américas, la gente de allí vivió en paz y rectitud durante varias generaciones.
Finalmente, el pueblo cayó en la guerra y la maldad y los nefitas fueron destruidos. Uno de los últimos nefitas sobrevivientes, Mormón, recopiló sus registros en lo que se conocería en los tiempos modernos como el Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo.
Finalmente, el pueblo cayó en la guerra y la maldad y los nefitas fueron destruidos. Uno de los últimos nefitas sobrevivientes, Mormón, recopiló sus registros en lo que se conocería en los tiempos modernos como el Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo.
Un registro antiguo traducido en nuestros días
Dios escogió a José Smith como profeta para restaurar Su Iglesia en nuestros días y preparó el camino para que José encontrara los registros antiguos compilados por Mormón y los tradujera mediante revelación divina. Desde entonces, el Libro de Mormón ha inspirado a millones de personas de todo el mundo a cambiar para mejor y convertirse en seguidores más devotos de Jesucristo. También puede inspirarte a ti.La Biblia es la palabra de Dios
La Santa Biblia es un libro sagrado de Escrituras que Dios nos ha dado a nosotros, Sus hijos, para nuestro beneficio. Sus enseñanzas pueden proporcionarte una fuente de fortaleza, inspiración y guía.En el Antiguo Testamento, tú puedes:
- Aprender más sobre Dios y el propósito de la vida leyendo sobre la Creación de la tierra y la venida de un Salvador revelada a antiguos profetas como Isaías.
- Encontrar poderosos ejemplos de fe, como el de la reina Ester.
- Consolarte con la hermosa poesía de los Salmos y los Proverbios.
- Aprender más sobre tu Salvador, Jesucristo, a medida que aprendes sobre Su ministerio terrenal. Leerás acerca de Su vida, milagros y ejemplo perfecto.
- Encontrar el camino, a través de las enseñanzas de Jesús, hacia una vida más significativa y pacífica y hacia la salvación eterna.
- Aprender, sobre todo, acerca del sacrificio de Jesús por ti y Su Resurrección. Gracias a Él, puedes progresar para alcanzar tu potencial divino como hijo de Dios y prepararte a fin de vivir con Dios y tus seres queridos para siempre.
El Libro de Mormón y la Biblia dan testimonio de Cristo
El Libro de Mormón y la Biblia dan testimonio de Jesucristo y enseñan el plan de Dios para nuestra felicidad. Ninguno sustituye al otro, sino que complementan sus enseñanzas, de forma similar a como los libros del Nuevo Testamento de Mateo, Marcos, Lucas y Juan ofrecen diferentes perspectivas para formar una imagen más completa de la misma doctrina o historia.Al estudiar juntos el Libro de Mormón y la Biblia, puedes obtener una mayor comprensión de Dios y de tu relación con Él. Para empezar, puedes ver lo que ambos libros dicen sobre estos temas:
Jesucristo
Jesucristo
‘‘Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores y experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado y no lo estimamos.
‘‘Ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores, y nosotros le tuvimos por azotado, herido por Dios y afligido.
Mas él herido fue por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por sus heridas fuimos nosotros sanados’’ (Isaías 53:3–5 , Biblia).
‘‘Y él saldrá, sufriendo dolores, aflicciones y tentaciones de todas clases; y esto para que se cumpla la palabra que dice: Tomará sobre sí los dolores y las enfermedades de su pueblo.
‘‘Y tomará sobre sí la muerte, para soltar las ligaduras de la muerte que sujetan a su pueblo; y sus debilidades tomará él sobre sí, para que sus entrañas sean llenas de misericordia, según la carne, a fin de que según la carne sepa cómo socorrer a los de su pueblo, de acuerdo con las debilidades de ellos’’ (Alma 7:11–12 , Libro de Mormón).
‘‘Ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores, y nosotros le tuvimos por azotado, herido por Dios y afligido.
Mas él herido fue por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por sus heridas fuimos nosotros sanados’’ (
‘‘Y él saldrá, sufriendo dolores, aflicciones y tentaciones de todas clases; y esto para que se cumpla la palabra que dice: Tomará sobre sí los dolores y las enfermedades de su pueblo.
‘‘Y tomará sobre sí la muerte, para soltar las ligaduras de la muerte que sujetan a su pueblo; y sus debilidades tomará él sobre sí, para que sus entrañas sean llenas de misericordia, según la carne, a fin de que según la carne sepa cómo socorrer a los de su pueblo, de acuerdo con las debilidades de ellos’’ (
El propósito de la vida
El propósito de la vida
‘‘Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas’’ (Mateo 6:33 , Biblia).
‘‘Porque he aquí, esta vida es cuando el hombre debe prepararse para comparecer ante Dios; sí, el día de esta vida es el día en que el hombre debe ejecutar su obra.
‘‘Os ruego, por tanto, que no demoréis el día de vuestro arrepentimiento hasta el fin; porque después de este día de vida, que se nos da para prepararnos para la eternidad, he aquí que si no mejoramos nuestro tiempo durante esta vida, entonces viene la noche de tinieblas en la cual no se puede hacer obra alguna’’ (Alma 34:32–33 , Libro de Mormón).
‘‘Porque he aquí, esta vida es cuando el hombre debe prepararse para comparecer ante Dios; sí, el día de esta vida es el día en que el hombre debe ejecutar su obra.
‘‘Os ruego, por tanto, que no demoréis el día de vuestro arrepentimiento hasta el fin; porque después de este día de vida, que se nos da para prepararnos para la eternidad, he aquí que si no mejoramos nuestro tiempo durante esta vida, entonces viene la noche de tinieblas en la cual no se puede hacer obra alguna’’ (
La vida después de la muerte
La vida después de la muerte
‘‘Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
Y todo aquel que vive y cree en mí no morirá jamás’’ (Juan 11:25–26 , Biblia).
‘‘Y sucederá que los espíritus de los que son justos serán recibidos en un estado de felicidad que se llama paraíso: un estado de descanso, un estado de paz, donde descansarán de todas sus aflicciones, y de todo cuidado y pena […].
‘‘El alma será restaurada al cuerpo, y el cuerpo al alma; sí, y todo miembro y coyuntura serán restablecidos a su cuerpo; sí, ni un cabello de la cabeza se perderá, sino que todo será restablecido a su propia y perfecta forma […].
‘‘Y entonces los justos resplandecerán en el reino de Dios’’ (Alma 40:12, 23, 25 , Libro de Mormón).
Y todo aquel que vive y cree en mí no morirá jamás’’ (
‘‘Y sucederá que los espíritus de los que son justos serán recibidos en un estado de felicidad que se llama paraíso: un estado de descanso, un estado de paz, donde descansarán de todas sus aflicciones, y de todo cuidado y pena […].
‘‘El alma será restaurada al cuerpo, y el cuerpo al alma; sí, y todo miembro y coyuntura serán restablecidos a su cuerpo; sí, ni un cabello de la cabeza se perderá, sino que todo será restablecido a su propia y perfecta forma […].
‘‘Y entonces los justos resplandecerán en el reino de Dios’’ (
Amar
Amar
‘‘Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos, mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis’’ (Mateo 25:40 , Biblia).
‘‘Y he aquí, os digo estas cosas para que aprendáis sabiduría; para que sepáis que cuando os halláis al servicio de vuestros semejantes, solo estáis al servicio de vuestro Dios’’ (Mosíah 2:17 , Libro de Mormón).
‘‘Y he aquí, os digo estas cosas para que aprendáis sabiduría; para que sepáis que cuando os halláis al servicio de vuestros semejantes, solo estáis al servicio de vuestro Dios’’ (
El Libro de Mormón y tú
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