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Las ordenanzas y los convenios te dan acceso a las bendiciones de Dios
Tu Padre Celestial está deseoso de enseñarte y bendecirte. Una manera en que lo hace es a través de ordenanzas como el bautismo, la confirmación y la Santa Cena. A través de ordenanzas como estas, hacemos un convenio, o sea, una promesa, con Dios. Cumplir los convenios aumenta el poder de Dios en tu vida y te ayuda a prepararte para la vida eterna. Por eso las ordenanzas y los convenios son tan preciados para nosotros: porque fortalecen nuestra conexión con el Padre Celestial y nuestro Salvador, y nos ayudan a ser más semejantes a Ellos.
Verdades eternas
Las ordenanzas te señalan a Jesucristo. Una ordenanza es una ceremonia sagrada con significados simbólicos que enseñan acerca de Jesucristo. La Santa Cena, por ejemplo, no es solo pan y agua. Nos recuerda al Salvador.
Los convenios son una señal del amor, la confianza y las expectativas de Dios. Llevan tu relación con Dios a un nivel más profundo. Hacer convenios demuestra que amas a Dios y que tienes dedicación para con Él. Puedes confiar en Él y Él puede confiar en ti. Con ese compromiso más profundo, obtienes un mayor acceso a Su poder y ayuda a medida que guardes tus convenios.
Haces convenios con Dios cuando eres bautizado y confirmado, y cuando tomas la Santa Cena. Cuando se te bautiza, prometes tomar sobre ti el nombre de Jesucristo, servirle y guardar Sus mandamientos durante toda tu vida. Durante la Santa Cena, también prometes recordarlo siempre. Esas son tus promesas. En tanto estés dispuesto a guardarlas, Dios promete darte el Espíritu Santo como compañero constante.
Invitaciones
Considera la Santa Cena como un don sagrado. Muestra tu compromiso para con Jesucristo preparándote para una experiencia sagrada durante la Santa Cena. Medita sobre lo que puedes hacer para que esta ordenanza sea un momento espiritual destacado de tu semana.
Busca al Salvador en las ordenanzas. Cuando veas o participes en una ordenanza, pregúntate: “¿Qué aprendo de esto sobre Jesucristo?” o “¿De qué manera esto me acerca más a Él?”. Presta atención a lo que el Espíritu te enseña.
Deja que tus convenios guíen tus acciones. Cuando tengas que tomar una decisión, recuerda tu relación por convenio con Dios. Sé leal a Él. Pregúntate: ¿Está esto en armonía con mis convenios? Por ejemplo, ¿amo y ministro a los demás, consuelo a las personas que necesitan consuelo y soy testigo de Cristo en todo lugar y siempre?
Bendiciones prometidas
Puedes tener el poder para vencer la tentación, el pecado y las pruebas de la vida. Hacer y guardar convenios te da acceso al poder de Dios. Con ese poder, puedes enfrentar cualquier cosa con confianza. ¡Jesucristo es tu fortaleza!
Puedes ser limpio y perdonado. Parte de la promesa que Dios te hace por guardar tu convenio bautismal es la remisión de tus pecados. Eso significa que, si te arrepientes y guardas tus promesas con Dios, Él te perdonará y te ayudará a mejorar.
Puedes tener al Espíritu Santo siempre contigo. Otra promesa relacionada con el bautismo y la Santa Cena es la compañía constante de Su Espíritu y la ministración de ángeles. Nunca tienes que enfrentar tus desafíos solo. Dios nunca abandona a Sus hijos del convenio; eso es seguro.
Puedes tener el apoyo del pueblo del convenio de Dios. Perteneces a una comunidad del pueblo del convenio en la Iglesia del Salvador. Se animan y se alientan mutuamente. Lloran juntos y se regocijan juntos. Llevan las cargas los unos de los otros. Tu familia, tu obispo, tus líderes y otros miembros de la Iglesia están aquí para ayudarte y tú puedes ayudarlos a ellos.
Preguntas y respuestas
¿Puedo ser un buen seguidor de Jesucristo sin las ordenanzas y los convenios? Hay muchas personas buenas que siguen sinceramente a Jesucristo, aunque nunca hayan sido bautizadas ni hayan ido al templo. Sin embargo, el Padre Celestial quiere que todos Sus hijos reciban Sus ordenanzas y hagan convenios con Él para que puedan tener mayor acceso a Su ayuda, misericordia y fortaleza. ¡Esa es una de las principales razones por las que Jesucristo restauró Su Iglesia! Todos los hijos de Dios tendrán la oportunidad, en esta vida o en la próxima, de aceptar las ordenanzas y los convenios necesarios para la vida eterna.
No siempre he sido fiel a mis convenios. ¿Hay esperanza para mí? ¡Sí! ¡El Evangelio de Jesucristo es un evangelio de esperanza y nuevos comienzos! Por eso tomamos la Santa Cena cada semana. El Padre Celestial sabía que cometeríamos errores y necesitaríamos un nuevo comienzo. El Salvador dio Su vida para brindarte un modo de regresar. Al ejercer fe en Jesucristo y arrepentirte, puedes recuperar el acceso al poder de Dios.
Véanse 1 Corintios 11:23–26 (tomar la Santa Cena demuestra que creemos en Jesucristo y Su Expiación); Mosíah 18:10, 13 (el convenio del bautismo); Doctrina y Convenios 13 (el Sacerdocio Aarónico incluye las llaves del arrepentimiento, el bautismo, y la ministración de ángeles); 20:37 (requisitos del bautismo); 20:77, 79 (oraciones sacramentales).
Pregunta de la recomendación para el templo
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¿Te esfuerzas por santificar el día de reposo tanto en tu casa como en la iglesia, asistir a las reuniones, prepararte para participar dignamente de la Santa Cena y vivir en armonía con las leyes y los mandamientos del Evangelio?