“Bienvenido a EnglishConnect para misioneros”, Guía de estudio de EnglishConnect para misioneros
“Bienvenido”, Guía de estudio de ECM
Bienvenido a EnglishConnect para misioneros
“Si usted no habla inglés, debe estudiarlo al servir como misionero, ya que será para usted una bendición en su misión y en el resto de su vida. Aprender inglés también bendecirá a su familia” (Predicad Mi Evangelio, pág. 142).
Propósito
Se proporciona EnglishConnect para misioneros para ayudarle a aprender inglés “tanto por el estudio como por la fe” (Doctrina y Convenios 88:118). EnglishConnect puede ayudarle a:
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Incrementar su fe en Jesucristo y en el Padre Celestial.
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Poner en práctica los principios espirituales del aprendizaje de un idioma.
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Desarrollar habilidades con el idioma inglés.
Aprender inglés puede bendecirlo como misionero y aumentar sus oportunidades de servicio, empleo y educación después de la misión, que incluye a BYU–Pathway Worldwide.
Véase “¿Cuáles son los beneficios de aprender inglés?” para aprender más.
Niveles de EnglishConnect
EnglishConnect para misioneros tiene varios niveles para ayudarle a progresar: EnglishConnect para principiantes, EnglishConnect 1, EnglishConnect 2 e EnglishConnect 3. Cada nivel cuenta con recursos para el estudio personal y la práctica con el compañero. Si no ha recibido sus materiales, comuníquese con su líder de misión.
Estudio diario del idioma
Los misioneros tienen en su horario de 30 a 60 minutos para estudiar el idioma (véase Normas misionales para los discípulos de Jesucristo, 2.4.2). Además, usted puede practicar el idioma de la misión e inglés con su compañero a lo largo del día.
Puede utilizar EnglishConnect para misioneros durante el tiempo de estudio del idioma para bendecirlo durante su misión y a lo largo de su vida.
Véase “Experiencia de EnglishConnect para misioneros”.
Aplique los principios del capítulo 7 de Predicad Mi Evangelio para practicar diariamente y procurar el don de lenguas.
“Sea paciente en tanto estudia y practica el idioma con espíritu de oración. Confíe en que el Espíritu lo ayudará mientras usted hace un esfuerzo diligente. Tenga fe en que el don de lenguas puede ayudarlo a usted y a quienes enseña” (Predicad Mi Evangelio, pág. 145).