Recursos
Cómo elegir una institución académica o un programa de capacitación
Elijan roles y representen lo siguiente.
KWAME: Creo que tengo una mejor idea para buscar algunos trabajos.
CONSUELO: ¿Le ayudarán con su meta de autosuficiencia?
KWAME: Creo que sí. Pero no tengo las habilidades necesarias para calificar.
MEKALA: Entiendo. A mí me pasa lo mismo.
ROBERT: Todos necesitamos más formación académica o capacitación.
CONSUELO: Pero, con tantas opciones académicas, ¿cómo sabremos a cuál debemos ir? Los costos varían mucho. Y, ¿cómo sabemos si son de buena calidad?
KWAME: Un hombre de mi barrio va a New Age. Es una institución técnica. A lo mejor iré allí.
MEKALA: Vi muchos carteles que dicen que la universidad estatal es la mejor. Pero nunca me admitirían.
ROBERT: Yo escuché que es mucho más probable conseguir un buen trabajo si se sigue un programa de aprendizaje profesional o pasantía, o algo así.
CONSUELO: ¿Cómo averiguamos?
KWAME: ¿Podremos ir a las instituciones y hablar con empleados o con alumnos que hayan acabado los estudios?
MEKALA: Sería complicado; me pongo muy nerviosa.
ROBERT: Pero posiblemente es lo que necesitamos hacer, hablar con ellos para averiguar si sus alumnos se gradúan y consiguen buenos trabajos. Y no olvidemos el aspecto económico: costos, becas, etc. Tenemos que hablar con ellos, o con gente que haya asistido a esas instituciones académicas.
CONSUELO: Iré con usted, Mekala. Vayamos juntos.
MEKALA: Bueno, ¡eso sería genial!
KWAME: Es algo muy importante: nuestro dinero y nuestro futuro. Quizás también deberíamos orar, o pedir una bendición que nos sirva de guía. En la misión aprendí que el Señor puede guiarnos.
MEKALA: También lo creo. Quizás la fe es una parte importante; fe, esperanza y nuestro esfuerzo. Empiezo a sentir que el Padre Celestial desea bendecirnos.
ROBERT: No nos olvidemos las Listas de instituciones académicas y programas de preferencia. Contiene muchas ideas sobre programas y habilidades para ayudarnos a calificar para los empleos de preferencia. Sería un buen punto de partida, necesitemos o no un préstamo del FPE.
Volver a la página 29