“23 – 29 marzo. ‘Me he acordado de mi convenio’: Éxodo 1–6”, Ven, sígueme — Para el hogar y la Iglesia: Antiguo Testamento 2026 (2026)
“23 – 29 marzo. ‘Me he acordado de mi convenio’”, Ven, sígueme: 2026
Moses and the Burning Bush [Moisés y la zarza ardiente], por Jerry Thompson
23 – 29 marzo: “Me he acordado de mi convenio”
Éxodo 1–6
La invitación a vivir en Egipto salvó a la familia de Jacob. No obstante, tras cientos de años, sus descendientes fueron esclavizados y aterrorizados por un nuevo faraón “que no conocía a José” (Éxodo 1:8). Habría sido natural que los israelitas se preguntaran por qué Dios permitía que les sucediera eso a ellos, Su pueblo del convenio. ¿Se acordaba Él del convenio que había hecho con ellos? ¿Eran ellos todavía Su pueblo? ¿Podía ver Él lo mucho que estaban padeciendo?
Es posible que haya ocasiones en las que te plantees preguntas similares. Tal vez te preguntes: “¿Sabe Dios por lo que estoy pasando?, ¿escucha mis súplicas de ayuda?”. La liberación de Israel de Egipto contesta esas preguntas con claridad: Dios no olvida a Su pueblo. Él recuerda Sus convenios con nosotros y los cumplirá en Su propio tiempo y a Su propia manera. El Señor declara: “Os redimiré con brazo extendido y con grandes juicios” […]. “Yo soy Jehová vuestro Dios, que os sac[a] de debajo de [vuestras] pesadas cargas” (Éxodo 6:6–7).
Para consultar una reseña del libro de Éxodo, véase “Éxodo” en la Guía para el Estudio de las Escrituras.
Ideas para aprender en el hogar y en la Iglesia
Dios puede obrar por medio de mí para cumplir Sus propósitos.
¿Qué te llama la atención de las mujeres descritas en Éxodo 1–2? ¿Cómo ayudaron a cumplir el plan de Dios para Su pueblo? ¿Qué te enseñan sus esfuerzos sobre el servicio en la obra de Dios?
Jesucristo es mi Libertador.
Antes de comenzar a leer Éxodo, podrías pensar en alguna dificultad por la que estés pasando, algo de lo que esperas que el Señor te libere. ¿Qué palabras y frases de Éxodo 1–3 se comparan con el cautiverio espiritual u otras cosas que afrontamos en la actualidad? Observa también la forma en que los hijos de Israel procuraron ser liberados y cómo respondió el Señor (véanse, por ejemplo, Éxodo 2:23–25; 3:7–8). ¿De qué modo ha “descendido para librar[te]” el Señor?
A lo largo del libro de Éxodo, también podrías notar algunas similitudes entre Moisés y Jesucristo (véanse Deuteronomio 18:18–19; 1 Nefi 22:20–21). Por ejemplo, ¿qué similitudes ves entre Éxodo 1:22; 2:1–10 y Mateo 2:13–16? ¿O entre Éxodo 24:18 y Mateo 4:1–2? ¿Qué sientes que el Señor desea que comprendas en cuanto a Él mismo y a Su poder?
Buscar los símbolos que testifican de Jesucristo. “Puede encontrar paralelismos entre la vida del Salvador y la vida de los profetas y de otros hombres y mujeres fieles de las Escrituras […]. [Al hacerlo] se revelan verdades acerca del Salvador en lugares que de otro modo habría pasado por alto” (véase Enseñar a la manera del Salvador, pág. 7; véase también Oseas 12:10).
Faith at Water’s Edge [Fe a orillas del agua], por Anne Marie Oborn
Puedo mostrar reverencia por las cosas y los lugares santos.
¿Recuerdas alguna ocasión en la que algo te llenó de asombro y te maravillaste? ¿Cómo reaccionaste? ¿Cómo describirías las emociones que sentiste?
Con eso presente, lee Éxodo 3:1–6. ¿Qué te impresiona sobre la experiencia inspiradora de Moisés? ¿Qué hizo Moisés para mostrar reverencia por Dios? ¿qué relación ves entre sus acciones y la reverencia por las cosas sagradas?
La lectura de estos versículos podría inspirarte a pensar en las cosas y los lugares santos en tu vida. ¿Por qué son sagrados para ti? ¿En qué se diferencia la forma en que los tratas de cómo tratas las cosas que son comunes? Para guiarte al reflexionar, podrías consultar la sección titulada “Recordar las promesas” del mensaje del élder David A. Bednar “Preciosas y grandísimas promesas” (Liahona, noviembre de 2017, págs. 91–93). También podrías cantar o escuchar un himno que te inspire a maravillarte, tal como “Asombro me da” (Himnos, nro. 118), y meditar sobre qué es lo que te maravilla del Evangelio.
Por supuesto, aun cuando hayamos tenido experiencias espirituales maravillosas, existe el peligro de actuar frecuentemente demasiado a la ligera en cuanto a las cosas sagradas. ¿Cómo evitas que suceda eso? Estos son dos mensajes que abordan este problema. Elige uno y busca declaraciones que te ayuden: Ulisses Soares, “Maravillado por Cristo y Su Evangelio” (Liahona, mayo de 2022, págs. 115–118); Gérald Caussé, “¿Sigue siendo maravilloso para ustedes?” (Liahona, mayo de 2015, págs. 98–100).
Véanse también Doctrina y Convenios 6:10–12; 63:64.
Dios da poder a quienes Él llama a hacer Su obra.
Hoy en día, nosotros vemos a Moisés como un gran profeta y líder; no obstante, él no se veía a sí mismo de esa manera cuando el Señor lo llamó en un principio. A medida que leas Éxodo 3–4, haz una lista de las preocupaciones de Moisés y la forma en que Jehová respondió a cada una de ellas. ¿Qué encuentras en estos capítulos que pueda inspirarte cuando te sientas poco capaz? ¿En qué ocasiones has visto que Dios te ha dado poder a ti o a otras personas para hacer Su obra?
Véase también “The Church Gives Us Opportunities to Assist in God’s Work” en “Church Organization” en Topics and Questions, Biblioteca del Evangelio.
Los propósitos del Señor se cumplirán en Su propio tiempo.
Puede ser desalentador cuando nuestros esfuerzos sinceros por hacer el bien no parecen funcionar, cuando tratamos de hacer la voluntad del Señor, pero no vemos los resultados que esperábamos. Para conocer una experiencia similar que tuvo Moisés, lee Éxodo 5:4–9, 20–23. ¿Cómo ayudó el Señor a Moisés a superar sus sentimientos de desánimo? (Véase Éxodo 6:1–13). ¿De qué modo te ha ayudado el Señor a persistir en hacer Su voluntad?
Véase también Jeffrey R. Holland, “Esperar en el Señor”, Liahona, noviembre de 2020, págs. 115–117.
Para conocer más, consulta los ejemplares de este mes de las revistas Liahona y Para la Fortaleza de la Juventud.
Ayudas para las Escrituras
Ideas para enseñar a los niños
Debido a que este domingo es el quinto domingo del mes, se alienta a los maestros de la Primaria a que utilicen las actividades de aprendizaje del “Apéndice B: Cómo preparar a los niños para toda una vida en la senda de los convenios de Dios”.
Dios puede obrar por medio de mí para cumplir Sus propósitos.
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Moisés desempeñó un papel importante en la liberación de Israel del cautiverio, pero no habría podido lograrlo si su madre, su hermana, la hija de Faraón y otras mujeres fieles no lo hubieran protegido y cuidado. Ayuda a los niños a aprender acerca de esas mujeres en Éxodo 1:15–20; Éxodo 2:2–10 (véase también Números 26:59); y Éxodo 2:16–21. También podrías utilizar la hoja de actividades de esta semana y “El bebé Moisés” (en Relatos del Antiguo Testamento, págs. 61–63) para narrar sus historias. ¿De qué manera aquellas mujeres ayudaron a llevar a cabo el plan de Dios? Hablen el uno con el otro sobre otras personas a las que admiren y que ayuden en la obra de Dios, incluso de maneras pequeñas y sencillas. ¿Cómo podemos seguir su ejemplo?
1:36El bebé Moisés
Puedo tratar los lugares santos con reverencia.
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Después de leer juntos Éxodo 3:1–5, pide a los niños que resuman esos versículos con sus propias palabras (véase también “Moisés el profeta” en Relatos del Antiguo Testamento, págs. 64–66). ¿Cómo mostró reverencia Moisés en la presencia del Señor? ¿Cómo desea el Señor que mostremos reverencia? También podrías pedir a los niños que te ayuden a buscar (o dibujar) imágenes de actividades o lugares sagrados en los que deberíamos ser reverentes. ¿Qué podemos hacer para que nuestro hogar sea un lugar sagrado?
1:27Moisés el profeta
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Entonen juntos una canción que hable sobre la reverencia, tal como “La reverencia es amor” (Canciones para los niños, pág. 12). Al hacerlo, los niños podrían buscar palabras o frases que expliquen lo que significa ser reverente. Si lleváramos a un amigo a la Iglesia por primera vez, ¿cómo le explicaríamos lo que significa ser reverente?
Moses and Aaron Speak to the People [Moisés y Aarón hablan al pueblo], por James J. Tissot
Cuando el Señor me pida que haga algo, Él me ayudará a hacerlo.
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Básense en el relato que se encuentra en Éxodo 3; 4:1–17, y permite que los niños se turnen para hacer de cuenta que son Moisés. Podría ser entretenido incluir objetos o elementos sencillos, como una linterna y una planta para representar la zarza ardiente, por ejemplo. Ayuda a los niños a descubrir cómo se sintió Moisés en cuanto a la labor que el Señor le dio (véanse Éxodo 3:11; 4:1, 10). Tal vez podrían compartir entre ustedes momentos en los que hayan tenido sentimientos similares. ¿Qué consejo podríamos dar a Moisés para ayudarle? Lee sobre la forma en que el Señor alentó a Moisés (véanse Éxodo 3:12; 4:2–9, 11–12). Cuéntales a los niños sobre la manera en que el Salvador te ha ayudado a cumplir con algún llamamiento, a seguir alguna impresión o a hacer otra cosa que te haya resultado difícil.
Para ver más ideas, consulta el ejemplar de este mes de la revista El Amigo.