Ven, sígueme
2 – 8 marzo. “Que Dios prevalezca”: Génesis 24–33.


“2 – 8 marzo. ‘Que Dios prevalezca’”, Ven, sígueme — Para el hogar y la Iglesia: Antiguo Testamento 2026 (2026)

“2 – 8 marzo. ‘Que Dios prevalezca’”, Ven, sígueme: 2026

Esaú vende su primogenitura a Jacob por un plato de guisado

Esau Sells His Birthright [Esaú vende su primogenitura], por Glen S. Hopkinson (detalle)

2 – 8 marzo: “Que Dios prevalezca”

Génesis 24–33

¿Cómo procuramos recibir alguna bendición de Dios? Se podría decir que el relato de Jacob, nieto de Abraham y Sara, es el relato de un hombre que aprendió la respuesta a esa pregunta. En una cultura en la que el primogénito recibía la bendición de la primogenitura, Jacob nació en segundo lugar, tomado del talón de su hermano mellizo, Esaú. El nombre “Jacob” significa “suplantador”, alguien que reemplaza a otra persona. Jacob hizo honor a ese nombre al intentar, más de una vez, suplantar a Esaú como heredero de la bendición de la primogenitura porque Esaú no era digno de ella (véase Génesis 25:30–34; 26:34–35; 27:36). Como resultado hubo discordia en la familia, y Jacob tuvo que huir al desierto para salvar su vida.

Años más tarde, Dios mandó a Jacob que regresara a casa. En el camino, Jacob, con humildad, buscó de nuevo una bendición de Dios. Las Escrituras describen ese momento como una “luch[a]” para Jacob, y él declaró que no se daría por vencido “si no me bendices” (Génesis 32:26). Entonces vino la lección y la bendición. Dios cambió el nombre de Jacob a Israel, que significa, entre otras cosas, “que Dios prevalezca”. Israel aprendió que para recibir las bendiciones más valiosas de Dios, las bendiciones de Sus convenios, no es necesario suplantar a otra persona. Sus bendiciones no se compran, ni se arrebatan, ni se ganan. Él las da liberalmente a todos los que viven a la altura del nombre de Israel, quienes permiten que Dios prevalezca en sus vidas.

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Ideas para aprender en el hogar y en la Iglesia

Génesis 24

El matrimonio por convenio es esencial para el plan eterno de Dios.

Mientras lees Génesis 24, pregúntate por qué Abraham consideraba que el matrimonio de su hijo Isaac era tan importante. ¿Por qué el matrimonio es importante para Dios?

¿Qué cualidades encuentras en Rebeca que contribuirían a tener un matrimonio y una familia fuertes? (Véanse especialmente los versículos 15–28, 57–61).

Véase también Temas y preguntas, “Matrimonio”, Biblioteca del Evangelio.

Génesis 25:29–34

Puedo valorar lo que es eterno por sobre lo que es temporal.

En la cultura de Isaac y Rebeca, el hijo mayor recibía la primogenitura, lo que significaba una herencia más grande, junto con mayores responsabilidades en el cuidado de la familia. Al leer Génesis 25:29–34, medita en la razón por la que Esaú pudo haber estado dispuesto a renunciar a su primogenitura a cambio de comida. ¿Qué lecciones encuentras en este relato que sean útiles para ti? Podría ser útil hacer dos listas: (1) Bendiciones eternas que Dios desea darte y (2) Cosas del mundo que podrían distraerte de ello. Después, podrías leer el pasaje, reemplazando la palabra “primogenitura” por algo de la primera lista, y la palabra “potaje” y “guisado” por algo de la segunda. ¿Qué harás para centrarte en el Salvador y en las bendiciones eternas de Su Evangelio?

Véanse también Mateo 6:19–33; M. Russell Ballard, “Recuerden lo más importante”, Liahona, mayo de 2023, págs. 105–107.

Jacob en Bet–el

Jacob at Bethel [Jacob en Bet–el], por James Smetham

Génesis 28

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Los convenios de la Casa del Señor traen el poder de Dios a mi vida.

Mientras dormía sobre una almohada de piedras, Jacob tuvo un sueño que le cambió la vida. Fue una experiencia tan sagrada que Jacob llamó al lugar Bet–el, es decir, “casa de Dios”, y declaró: “Ciertamente Jehová está en este lugar” (Génesis 28:16).

Al leer Génesis 28, podrías preguntarte qué hizo que esa experiencia fuera tan sagrada para Jacob. ¿Qué situaciones estaba atravesando en ese momento? ¿Cómo se habría estado sintiendo? También podrías buscar palabras y frases en los versículos 10–22 que te recuerden la Casa del Señor. ¿Qué impresiones recibes en cuanto a Dios, Su casa y Sus convenios?

Al final de esta reseña hay una pintura que representa el sueño de Jacob; podrías observarla a medida que leas. Si tuvieras que crear tu propia representación artística de su sueño, ¿qué harías? ¿Qué verdades del relato tratarías de representar?

El himno “Más cerca, Dios, de ti” (Himnos, nro. 50) se basó en la experiencia de Jacob. ¿Qué relación ves entre este himno y Génesis 28:10–22? ¿Cómo nos ayuda el templo a sentirnos más cerca de Dios? Considera buscar respuestas a esta pregunta en el mensaje del presidente Russell M. Nelson titulado “El templo y el cimiento espiritual de ustedes” (Liahona, noviembre de 2021, págs. 93–96). Si lo deseas, también puedes repasar los convenios y las bendiciones de la Casa del Señor en el Manual General, 27.2 (Biblioteca del Evangelio). ¿De qué manera el guardar estos convenios trae el poder de Dios a tu vida?

Sé creativo. Hay muchas maneras de aprender de las Escrituras además de simplemente leerlas. Algunas personas descubren que entienden mejor las Escrituras si hacen dibujos de los relatos. Otros encuentran conocimiento espiritual en la música sagrada relacionada con las Escrituras. No te limites a una sola forma de aprender; mantente dispuesto a probar diversos métodos.

Génesis 29:31–35; 30:1–24

El Señor se acuerda de mí durante mis pruebas.

Al leer Génesis 29:31–3530:1–24, busca palabras que describan la misericordia de Dios para con Raquel y Lea. Medita en la manera en que “ha mirado Jehová [tu] aflicción” y “se [ha] acord[ado] Dios de” ti (Génesis 29:3230:22).

Génesis 32–33

El Salvador puede sanar a mi familia.

Al regresar a Canaán, Jacob “tuvo gran temor y se angustió” al pensar en cómo lo recibiría Esaú, su hermano (Génesis 32:7). Al leer Génesis 32–33, medita en tus propias relaciones familiares, quizás especialmente en aquellas que necesiten sanación. Es posible que este relato te inspire a acercarte a alguien. Algunas preguntas como las siguientes podrían orientarte en tu lectura:

  • ¿Cómo se preparó Jacob para encontrarse con Esaú?

  • ¿Qué te llama la atención de la oración de Jacob que se halla en Génesis 32:9–12?

  • ¿Qué aprendes del ejemplo de Esaú en cuanto al perdón?

  • ¿De qué manera puede ayudarnos el Salvador a sanar las relaciones familiares?

Para conocer más, consulta los ejemplares de este mes de las revistas Liahona y Para la Fortaleza de la Juventud.

Ayudas para las Escrituras

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Ideas para enseñar a los niños

Génesis 24:10–21

Puedo ser bondadoso con los demás.

  • A fin de resaltar el impresionante ejemplo de bondad de Rebeca, podrías mostrar a los niños la imagen que aparece a continuación o la hoja de actividades de esta semana mientras resumes el relato que se encuentra en Génesis 24:10–21. Es posible que a los niños les resulte entretenido representar la historia. Eso podría conducir a una conversación sobre actos de bondad que los niños y tú hayan visto.

  • Consideren entonar juntos una canción que hable de la bondad, tal como “La bondad por mí empieza” (Canciones para los niños, pág. 83). Los niños podrían prestar atención a fin de detectar la palabra “bondad” (o una palabra similar) y ponerse de pie cuando la escuchen. ¿Cómo podemos ser bondadosos como Rebeca?

Retrato de Rebeca

Old Testament Heroes [Héroes del Antiguo Testamento], por Dilleen Marsh (detalle)

Génesis 25:21–34

Las cosas eternas son más importantes que las cosas del mundo.

  • Considera utilizar “Jacob y Esaú” (en Relatos del Antiguo Testamento, págs. 38–41) para ayudar a los niños a entender el relato de Génesis 25:21–34. Tal vez los niños podrían imaginar que Esaú les pide un consejo a ellos en cuanto a si debería cambiar su primogenitura por el guisado. ¿Qué le dirían a Esaú?

    2:5

    Jacob y Esaú

  • ¿Qué cosas tienen importancia eterna para ti y para los niños? Tal vez podrían buscar imágenes u objetos que representen esas cosas. ¿Cómo podemos mostrarle al Señor que esas cosas son importantes para nosotros?

Génesis 28:10–22

Los convenios me ayudan a regresar al Padre Celestial.

  • Al leer juntos Génesis 28:10–22, podrías utilizar una escalera o peldaños (o una imagen como la que se encuentra al final de esta reseña) para hablar de cómo nuestros convenios son semejantes a una escalera. Quizás los niños podrían hacer de cuenta que están subiendo una escalera y en cada escalón, podrían hablar de ocasiones en las que prometemos obedecer a Dios, tal como cuando nos bautizamos, tomamos la Santa Cena o vamos al templo. ¿De qué manera nuestros convenios nos acercan más a Dios?

Génesis 32:6–1133:1–4

El Padre Celestial y Jesucristo me pueden ayudar a amar a mi familia.

  • Para presentar esos versículos, podrías explicar que después de muchos años de resentimientos, Jacob iba a encontrarse de nuevo con Esaú. Lean juntos Génesis 32:6–11. ¿Cómo se sentía Jacob? ¿Qué hizo él para recibir ayuda? Lean juntos Génesis 33:1–4 a fin de descubrir cómo respondió el Señor la oración de Jacob. Si Jacob y Esaú pudieran hablarnos hoy, ¿qué nos dirían para ayudarnos cuando hay contención en nuestra familia?

Para ver más ideas, consulta el ejemplar de este mes de la revista El Amigo.

Jacob soñando con una escalera y ángeles que descienden del cielo

Jacob’s Dream [El sueño de Jacob], por J. Ken Spencer

Hoja de actividades de la Primaria: Puedo ser bondadoso con los demás