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Ayudar a los jóvenes a servir en una misión
Durante sus dos años como obispo, Alejandro Hernández del Barrio Bugambilias, Estaca Los Pinos, de Mexicali, ayudó a nueve jóvenes a completar sus trámites para servir en una misión de tiempo completo.
“Yo no serví una misión”, dijo el hermano Hernández, -quien fue revelado como obispo en enero de 2024- “pero ayudarlos a prepararse y tomar esa decisión es algo que me hizo muy feliz. Cuando yo era un obispo nuevo, no sabía prácticamente nada, pero cuando aprendí más de las herramientas que la Iglesia brinda a los líderes, me resultó más fácil guiar a los jóvenes para tomar esta decisión y a contribuir a su preparación.”
“Una cosa que me ayudó a tener la confianza de hablar con ellos de este tema fue conocerlos… Aprender las cosas que hacen, lo que les gusta y lo que no les gusta; así como las circunstancias y en algunos casos, las dificultades de su familia. Algunos son jóvenes a los que les falta papá o mamá. Por lo regular están pasando por una etapa en la que salen de la adolescencia y entran a la adultez y sin una figura materna o paterna. Para ellos es difícil tomar una decisión.”
El hermano Hernández dijo que también se había esforzado mucho por pasar tiempo con ellos y hacer servicio juntos: “Es importante convivir con ellos en cosas que les gusten, pero el servicio es una de las cosas que más les ayuda”.
Asimismo, señaló que ayudar a los jóvenes a servir en una misión es una responsabilidad del obispo, pero también del presiente de Quórum de élderes y de la presidenta de la Sociedad de Socorro. También destacó la importancia de conocer y ministrar a los padres de los jóvenes.
“Todos los jóvenes a los que ayudé son especiales para mí. Ellos son quienes como misioneros ayudan al recogimiento de Israel, esta es una de las razones por la que deberíamos ayudarlos.”
“Hubo un joven que ya regresó de la misión, lo conozco desde que estaba en la secundaria. Lo conocí en su primer FSY. Se retiró de la Iglesia, me llamaron como obispo, lo busqué y regresó a la Iglesia, sirvió en una misión y la semana pasada se casó con una joven que también sirvió en la misión. El joven me preguntaba cómo me sentía al verlo, yo le dije que estaba muy orgulloso de verlo comenzando una familia. Eso es lo que nosotros queremos, que los jóvenes se preparen, vayan al templo, sirvan en una misión, regresen y empiecen a formar sus familias.”