Voces de los Santos de los Últimos Días
Decidí dejar de asistir a la iglesia. Una semana más tarde, mi madre me miró a los ojos y me dijo algo que siempre he procurado recordar.
No sabía si nuestros hijitos sobrevivirían o morirían, pero sabía que si recurría al Señor, Él me ayudaría a sobrellevar mi carga.
El alma se me llenó de dolor y tristeza. Le dije a mi colega de trabajo que ése era el precio que debía pagar por mis errores.
Ilustraciones por Daniel Lewis.