“Una conversación con Melvis sobre la Santa Cena”, El Amigo, abril de 2025, págs. 40–41.
Una conversación con Melvis sobre la Santa Cena
Melvis vive en Kuala Lumpur, Malasia. Le hicimos algunas preguntas sobre lo que hace para que la Santa Cena sea significativa.
Háblanos de ti.
Tengo nueve años y soy de Nigeria. Hablo dos idiomas: igbo e inglés. Mis pasatiempos favoritos son el fútbol y los juegos. En mi familia somos cuatro personas: mis padres, mi hermana y yo.
Lo que más me gusta de vivir en Malasia es la comida y la cultura. Mi comida favorita es el nasi goreng (arroz frito). En mi escuela también celebramos el Año Nuevo Lunar y otras festividades de diferentes culturas.
¿Por qué es importante para ti tomar la Santa Cena?
Al tomar la Santa Cena, estoy renovando los convenios y las promesas que le hice al Padre Celestial. Sé que tomar la Santa Cena y guardar mis convenios me trae bendiciones, como tener Su Espíritu conmigo, que me guía y me consuela para afrontar los desafíos.
¿Qué haces para prepararte para Santa Cena cada semana?
Trato de seguir a Jesús y vivir de una manera semejante a la de Cristo durante la semana. En la reunión sacramental me gusta cantar los himnos. Durante la Santa Cena, hago una oración en silencio en el corazón y trato de ser reverente.
Hago todo lo posible por escuchar los discursos después de la Santa Cena. Me gusta tomar notas mientras escucho. Luego, después de la iglesia, hablo con mi mamá y mi hermana sobre lo que aprendí.
¿Qué haces para seguir y recordar a Jesucristo a lo largo de la semana?
Siempre hago oraciones matutinas con mi familia todos los días. En la escuela, permito que mis compañeros usen mi computadora portátil durante la clase cuando olvidan la suya en casa. También comparto mi comida con los compañeros de clase que no tienen.
¿Qué les dirías a los demás acerca de mantenerse centrados durante la Santa Cena?
Les diría que liberen sus mentes de sus preocupaciones y de todo lo demás; que solo reflexionen sobre las bendiciones y el amor de Dios en su vida.
Ilustraciones por Miguel Ángel Sánchez