¡Sin empujoncitos!
Cait y Lily son amigas. Les gusta el columpio y bajar por el tobogán.
A Lily le gusta empujar con el dedo a Cait, pero a Cait no le gusta.
¡Empujoncito, empujoncito!
¿Te divertiste jugando con Lily?
A Lily le gusta empujarme con el dedo, pero a mí no me gusta.
Si no te gusta, deberías decírselo.
Pero ¿qué pasa si Lily se pone triste?
Si tú no te estás divirtiendo, está bien decirle que deje de hacerlo.
El Padre Celestial quiere que cuidemos y protejamos nuestro cuerpo.
Si alguien te toca y no te gusta, puedes decirle que no.
Tal vez podría inventar algo nuevo para jugar con Lily.
¡Estupenda idea!
¡Los mejores juegos son aquellos en los que todos se divierten!
Ilustraciones por Sebastien Braun