2021
Listo para el templo
Octubre de 2021


Listo para el templo

“¿Cómo puedo obtener una recomendación?”, preguntó Ajan.

“Mirad que hagáis todas las cosas dignamente” (Mormón 9:29).

family meeting together at home in Jamaica

Ajan sonrió cuando oyó que llamaban a la puerta. La madda (la madre) había invitado al hermano ministrante de la familia para ayudarles con una noche de hogar especial.

Él abrió la puerta. “¡Wah gwaan, hermano Williams!”. (“¿Qué tal?”).

“¡Everyting is irie!”, dijo el hermano Williams. (“¡Pues muy bien!”). El hermano Williams le entregó a Ajan una bolsa con mangos de su árbol y

se sentó en el sofá. La madda le pidió a Dana, la hermanita de Ajan, que hiciera una oración.

Después de terminar, el hermano Williams dijo: “Este año, Ajan cumplirá 12 años. ¿Alguien sabe por qué este es un año especial para él?”.

Tejaun, el hermanito de Ajan, se movió con emoción. “¡Porque podrá recibir el sacerdocio y repartir la Santa Cena!”.

“¡Así es”, dijo el hermano Williams, “pero también hay otro motivo”.

Abrió su billetera y sacó una pequeña hoja de papel. “Esto es una recomendación para el templo”.

Se la entregó a Ajan.

“¡Genial!”. Ajan pasó los dedos sobre el templo dorado de la tarjeta. “¿Qué hace con ella?”.

“Se la muestro a la persona que está sentada ante el escritorio en la entrada del templo. Les demuestra que soy digno de entrar”.

“¡Quiero verla!”. Dana la tomó de Ajan y la estudió detenidamente.

“¿Cómo creen que se sentirían si tuvieran su propia recomendación?”, preguntó el hermano Williams.

“¡Me sentiría especial!”, dijo Ajan al levantar la vista de la tarjeta. “Pero no sé si puedo ir al templo. Cuesta mucho comprar un boleto de avión para ir allí”.

“Tampoco puedo ir al templo muy a menudo”, dijo el hermano Williams, “pero mi recomendación me recuerda que siempre debo estar preparado para entrar”.

Ajan pensó por un minuto. “Quiero estar listo también”, dijo. “¿Cómo puedo obtener una recomendación?”.

“Tienes que reunirte con el obispo”, dijo el hermano Williams. “Él te hará algunas preguntas para ver si estás listo”.

“¿Es como una prueba?”, preguntó Ajan, un poco nervioso.

“Es más bien una conversación”, dijo el hermano Williams. “El obispo es tu amigo y desea ayudarte a estar listo”.

Ajan asintió; a él le caía bien el obispo.

“¿Te gustaría ver las preguntas?”. El hermano Williams le entregó a Ajan una hoja de papel con algunas preguntas. Dana y Tejaun se acurrucaron a su alrededor para verlas también.

“Número uno”, leyó Ajan. “‘¿Tiene fe en Dios el Eterno Padre, en Su Hijo Jesucristo y en el Espíritu Santo, y tiene un testimonio de Ellos?’”.

Él se alegró; “esa era fácil”. “¡Sí!”.

Siguió leyendo las preguntas, una por una. La madda y el hermano Williams explicaron lo que significaban algunas cosas.

Luego Ajan leyó otra pregunta: “‘¿Entiende y obedece la Palabra de Sabiduría?’”. Él frunció el ceño. “Una vez D’andre me dio un poco de ponche de ron cuando estaba en su casa”, dijo, “pero no quiero volver a beberlo nunca. ¿Significa eso que no puedo tener una recomendación para el templo?”.

“Guardar la Palabra de Sabiduría quiere decir que no podemos beber alcohol, y el ponche de ron tiene alcohol”, dijo el hermano Williams, “pero siempre puedes arrepentirte y ser digno de ir al templo”.

“¡Gracias a Jesús!”, dijo Tejaun.

“¡Exacto!”, dijo el hermano Williams. “Entonces tu recomendación para el templo te recordará que debes seguir obedeciendo la Palabra de Sabiduría y estar siempre listo para ir al templo”.

Ajan sonrió y se sintió mucho mejor.

“Tal vez pueda ir al templo pronto”, dijo Ajan, “y cuando lo haga, ¡estaré listo!”.

Ilustración por Shawna J. C. Tenney.