2021
Responder con honradez
Julio de 2021


Responder con honradez

La autora vive en Utah, EE. UU.

¿Qué es más importante: un premio o la verdad?

“Sino para que vosotros hagáis lo que es bueno” (2 Corintios 13:7).

girl holding up letter

“Christy, esto es para ti”, dijo su maestra, la Sra. Devin. Le dio un sobre a Christy.

“Gracias”, dijo Christy. Abrió el sobre y leyó la nota que había dentro.

¡Felicidades! Eres una de los seis alumnos elegidos por tus compañeros para recibir el premio Ciudadano Sobresaliente en el quinto grado. Responde a las siguientes preguntas y envíalas a la secretaría de la escuela al final del día para que nuestros jueces las revisen.

Christy apretó el sobre con entusiasmo. ¡Apenas podía esperar para mostrárselo a sus amigas!

“¡Adivina qué!”, le dijo a Gabriella en el almuerzo, “a lo mejor me dan un premio”.

“¡Qué bien!”, dijo Gabriella.

“Solo tengo que responder primero a todas estas preguntas”, dijo Christy, “pero siento que me estoy quedando sin cosas interesantes sobre las que escribir. Esta dice: ‘¿Cómo has marcado la diferencia en tu comunidad?’ Me cuesta pensar en qué decir”.

“Quizás podrías escribir algo que pienses que sería bueno hacer”, dijo Gabriella. “No es gran cosa; solo desean saber qué clase de persona eres”.

Christy no se sentía bien al tener que inventar algo, pero tal vez podría escribir algo que planeara hacer en el futuro. Golpeó la página con el lápiz mientras pensaba.

Entonces recordó un cartel que había visto en la biblioteca pública: “Se buscan tutores para personas que están aprendiendo a leer”. Le gustaba ayudar a sus hermanos menores a leer, así que podría ser divertido ayudar a otros niños también. Todavía no se había apuntado para ayudar, pero quería hacerlo. Escribió esto: “Me he ofrecido de voluntaria en la biblioteca para ayudar a los niños a aprender a leer”.

Christy miró lo que había escrito. Sintió un pequeño nudo en la garganta y trató de tragar, pero la sensación de incomodidad pareció empeorar cuando fue a la secretaría y entregó sus respuestas.

Mientras Christy regresaba a casa de la escuela, caminaba pesadamente. A la hora de la cena, no tenía ganas de comer.

“¿Estás bien, cariño?”, le preguntó la mamá.

Christy dejó escapar un suspiro. “La verdad es que no”.

“¿Quieres que hablemos de ello?”, le preguntó el papá.

Christy explicó lo que había hecho. “No me he sentido bien desde entonces”. Cruzó los brazos y se deslizó hacia abajo en la silla.

“Me alegro que nos lo hayas dicho”. La mamá de Christy le apretó la mano. “Ese es el primer paso para hacer las cosas bien”.

“Y yo sé cuál es el siguiente paso”, dijo Christy con una sonrisa. Solo pensar en lo que iba a hacer la ayudó a sentirse un poco mejor.

Esa noche, mientras oraba, le dijo al Padre Celestial que lamentaba no haber sido honrada. Sabía que Él la ayudaría a arrepentirse y a arreglar las cosas.

A la mañana siguiente, Christy caminó a la secretaría de la escuela; abrió la puerta y entró…

Ilustraciones por Morgan Bissant.