La Senda de la esperanza es el mismo camino que muchos Santos de los Últimos Días siguieron cuando abandonaron Nauvoo e iniciaron el viaje hacia el oeste. La senda evidencia la fe de las personas comunes que siguieron fielmente al Cuórum de los Doce Apóstoles hacia una nueva vida en el valle del Gran Lago Salado (actual Utah en los Estados Unidos).
El 4 de febrero de 1846, los primeros carromatos salieron de Nauvoo y viajaron por la calle Parley hasta la orilla del río Misisipi, donde un transbordador podía cruzarlos al territorio de Iowa. Los Santos continuaron partiendo de Nauvoo por ese mismo camino hasta septiembre de ese año.
Más de 14 000 Santos de los Últimos Días salieron de Nauvoo durante esos ocho meses. Se dirigían hacia lo desconocido y tenían que confiar en la guía de sus líderes. En sus diarios, muchos registraron sus experiencias al dejar Nauvoo, y otros continuaron reflexionando sobre su partida años después. En un sermón pronunciado en Salt Lake City, Utah, el 21 de julio de 1867, el apóstol George Q. Cannon declaró: “Fue necesario que las personas tuvieran una gran fe para aventurarse en una tierra inexplorada y desértica para nuevamente intentar construir hogares, y llevar a cabo las labores que Dios, nuestro Padre Celestial, nos había encomendado”.
Lea sobre el inicio de la partida de Nauvoo en el
capítulo 46 de
Santos, tomo I.
Qué puede esperar
La Senda de la esperanza es una experiencia autoguiada de la
Ruta de los pioneros. Lo invitamos a recorrer la senda y leer los carteles informativos. Si sigue la Senda de la esperanza, acabará en el río Misisipi, como también en el Monumento a los pioneros y Éxodo a la grandeza.
Durante los meses de verano, actores darán vida a las voces de los pioneros del pasado en una representación nocturna junto a la Senda de la esperanza.