La noche del 21 de septiembre de 1823, José Smith se encontró por primera vez con el ángel que se presentó como Moroni. Esa noche, José también tuvo una visión de una caja de piedra en un cerro cercano, donde se conservaba el antiguo registro del pueblo de Moroni. Posteriormente, José describió el cerro como “de tamaño considerable, la más elevada de todas las colinas de la comarca”.
Conocido hoy como el cerro Cumorah, este montículo de origen glacial es el cerro más grande de la región. Durante veinte años o más antes de la llegada de José, los granjeros locales habían trabajado en aquella tierra, donde habían talado árboles para crear tierras de pastoreo y habían plantado huertos en la base. Después de que José Smith completara sus visitas anuales al cerro entre 1823 y 1827 y recibiera las planchas, el cerro continuó utilizándose con fines agrícolas. Casi un siglo después de los acontecimientos sagrados de la década de 1820, cuando los fotógrafos capturaron por primera vez imágenes del cerro, la cima estaba casi desforestada por completo. Cuando la Iglesia compró la propiedad en 1928, los bosques nativos se habían reducido a unas pequeñas parcelas a un lado.
En la década de 1930, Willard y Rebecca Bean, que cuidaban de las propiedades de la Iglesia en la zona, plantaron 65 000 árboles de hoja perenne que habían recibido del Departamento de Conservación del estado de Nueva York. Con la ayuda de su familia, los miembros y misioneros locales y varios obreros contratados, plantaron los árboles de hoja perenne y tres mil plántulas que trasplantaron desde las afueras de la Arboleda Sagrada.
Conforme esos árboles fueron creciendo, formaron un telón de fondo natural para un gran espectáculo al aire libre que comenzó a realizarse en 1935. Entre 1935 y 2019, se construyó un gran escenario en la ladera occidental de la colina y se agregaron muchos edificios necesarios para respaldar la producción, que se fue expandiendo. También se instaló una gran zona de asientos en la base del escenario, que se mantuvo libre de árboles.
Con la clausura del espectáculo al aire libre en 2020, surgió una segunda oportunidad para restaurar el paisaje. Se retiraron más de veinte edificios, escenarios y otras estructuras relacionadas con el espectáculo al aire libre. En su lugar, se construyeron nuevos senderos para caminar a través de prados de pastos nativos recién plantados, donde los árboles están comenzando a echar raíces. Los visitantes que caminen por los senderos en la actualidad y en el futuro pueden descubrir un entorno tranquilo y boscoso.
Qué puede esperar
Hay muchos senderos diferentes que conducen desde el centro de visitantes hasta el cerro Cumorah. Hay senderos más cortos, de una longitud aproximada de 160 metros (0,1 millas) de ida y vuelta, que son más empinados y tienen algunos escalones. También hay senderos más largos que atraviesan el bosque, con una longitud aproximada de 300 metros (0,2 millas) de ida y vuelta. Los visitantes pueden solicitar que los lleven colina arriba en un carrito de golf.
Recorrido con vistas en 360°
Estacionamiento
- Hay lugares de estacionamiento accesible en los lados norte y oeste de la carretera estatal 21
Terreno y suelo
Exterior
- Calle: asfalto (buen estado); terreno plano
- Vereda: hormigón (en excelente estado); terreno inclinado
- Senda: granito compactado, de tierra (en estado aceptable); terreno inclinado
Asientos
- Hay bancos disponibles a lo largo de los senderos.