A partir de 1836, los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días comenzaron a mudarse de sus hogares temporales en el cercano condado de Clay al recién creado condado de Caldwell. Algunos encontraron trabajo y terrenos disponibles cerca de la propiedad de Jacob Hawn, quien había llegado a la zona unos años antes y había establecido un molino junto a un recodo del arroyo Shoal Creek. Aunque no era miembro de la Iglesia, Jacob Hawn mantuvo una relación amistosa con sus vecinos Santos de los Últimos Días y con los trabajadores de los molinos. En 1838, Hawn’s Mill era el centro de una pequeña pero próspera comunidad.
El 30 de octubre de 1838, una turba armada de justicieros de un condado vecino atacó a los Santos de los Últimos Días en Hawn’s Mill, y mató a 14 hombres y 3 niños, e hirió a otras 14 personas. Los muertos fueron enterrados apresuradamente o puestos en una fosa común en el fondo de un pozo seco cuando los Santos de los Últimos Días fueron obligados a abandonar el área y, finalmente, el estado de Misuri, ese invierno. Jacob Hawn también abandonó Misuri y con el tiempo se mudó a Oregón.
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Santos, tomo I, capítulo 30.Qué esperar
La casa y el molino de Jacob Hawn ya no existen. No hay caminos ni senderos desde el estacionamiento, pero los bosques y campos cerca del recodo del arroyo son un lugar que permanece tranquilo y pacífico, un sitio de contemplación y recuerdo de aquellos que perdieron la vida y están enterrados aquí. Durante las temporadas de lluvias intensas, las inundaciones pueden hacer que las carreteras se vuelvan intransitables.