Introducción a los sitios históricos de Ohio
El Kirtland histórico fue la sede de la Iglesia entre 1831 y 1838. Allí, José Smith recibió muchas revelaciones, lo que condujo a un crecimiento significativo de la Iglesia y a la construcción del Templo de Kirtland.
“Y ahora, después de los muchos testimonios que se han dado de él, este es el testimonio, el último de todos, que nosotros damos de él: ¡Que vive! Porque lo vimos, sí, a la diestra de Dios; y oímos la voz testificar que él es el Unigénito del Padre; que por él, por medio de él y de él los mundos son y fueron creados, y sus habitantes son engendrados hijos e hijas para Dios”.
La casa y la tienda de los Whitney en Kirtland, Ohio.
Kirtland histórico
El Kirtland histórico se encuentra en el noreste de Ohio, aproximadamente a 32 km (20 millas) al este de Cleveland.
En diciembre de 1830, José Smith, que entonces vivía en lacasa de los Whitmer en Fayette, Nueva York , recibió una revelación en la que se mandaba a los santos “congreg[arse] en Ohio” (Doctrina y Convenios 37:3 ).
En una segunda revelación, el Señor explicó que Él deseaba reunir “un pueblo justo” y prometió a los santos que en Ohio “os daré mi ley, y allí seréis investidos con poder de lo alto” (Doctrina y Convenios 38:31–32 ).
En febrero de 1831, José Smith y su esposa Emma, embarazada de varios meses, hicieron el viaje de casi 450 km (280 millas) por caminos congelados desde Fayette hasta Kirtland. En Kirtland, José encontró un pequeño pero creciente grupo de conversos entusiastas. Poco después, otros santos de las ramas de Manchester; Fayette; y Colesville, Nueva York, también se congregarían en la zona de Kirtland.
En diciembre de 1830, José Smith, que entonces vivía en la
En una segunda revelación, el Señor explicó que Él deseaba reunir “un pueblo justo” y prometió a los santos que en Ohio “os daré mi ley, y allí seréis investidos con poder de lo alto” (
En febrero de 1831, José Smith y su esposa Emma, embarazada de varios meses, hicieron el viaje de casi 450 km (280 millas) por caminos congelados desde Fayette hasta Kirtland. En Kirtland, José encontró un pequeño pero creciente grupo de conversos entusiastas. Poco después, otros santos de las ramas de Manchester; Fayette; y Colesville, Nueva York, también se congregarían en la zona de Kirtland.
La casa de los Johnson en Hiram, Ohio.
La casa de John y Elsa Johnson
Entre septiembre de 1831 y septiembre de 1832, José y Emma Smith vivieron en la casa de John y Elsa Johnson, conversos adinerados que poseían una granja grande y próspera en Hiram, Ohio, a unos 64 km (40 millas) al sur de Kirtland.
Mientras vivía en esta casa, José Smith continuó trabajando en su revisión inspirada de la Biblia, un catalizador para un número significativo de revelaciones. En noviembre de 1831, durante una conferencia de los élderes de la Iglesia, se tomó la decisión de publicar una recopilación de las revelaciones de José Smith, que con el tiempo se conocería comoDoctrina y Convenios .
Más tarde, mientras traducían el Evangelio de Juan, José Smith y Sidney Rigdon recibieron una revelación conocida en ese tiempo simplemente como “La visión ”, que restauró el conocimiento de los tres grados de gloria alcanzables en la resurrección (véase Doctrina y Convenios 76 ).
Mientras vivía en esta casa, José Smith continuó trabajando en su revisión inspirada de la Biblia, un catalizador para un número significativo de revelaciones. En noviembre de 1831, durante una conferencia de los élderes de la Iglesia, se tomó la decisión de publicar una recopilación de las revelaciones de José Smith, que con el tiempo se conocería como
Más tarde, mientras traducían el Evangelio de Juan, José Smith y Sidney Rigdon recibieron una revelación conocida en ese tiempo simplemente como “
El Templo de Kirtland visto desde la casa de José y Emma Smith.
Durante los siete años en que la Iglesia tuvo su sede en el noreste de Ohio, experimentó un crecimiento, una innovación y un cambio significativos.
A medida que José Smith crecía en su función como líder de la Iglesia, las revelaciones que recibió dieron forma a la restauración del Evangelio, al mismo tiempo que la refinaron y expandieron.
Las revelaciones recibidas durante ese período restauraron conocimientos y prácticas que siguen siendo aspectos distintivos de las creencias y prácticas de los Santos de los Últimos Días. Introdujeron nuevos oficios del sacerdocio, crearon muchas de las estructuras administrativas actuales de la Iglesia y establecieron los inicios de las ordenanzas del templo.
En Kirtland, los santos edificaron una comunidad próspera centrada en la construcción de la “Casa del Señor”: el templo en la cima de la colina.
Hoy en día, quienes visitan el Kirtland histórico y la casa de John y Elsa Johnson pueden explorar, tanto en persona como digitalmente, los lugares donde José Smith y otros santos vivieron, donde aprendieron verdades a medida que fueron restauradas al profeta del Señor, y la forma en que respondieron con fe, diligencia y perseverancia.
En esos lugares, podemos ver cómo se recibe la revelación y cómo el seguir la guía de los profetas puede bendecir nuestra vida. Estos lugares y relatos pueden inspirar a las personas a fortalecer su propia fe en Jesucristo, a hacer y guardar convenios con Dios, a compartir el Evangelio de Jesucristo con los demás y a fortalecer las comunidades donde viven.
A medida que José Smith crecía en su función como líder de la Iglesia, las revelaciones que recibió dieron forma a la restauración del Evangelio, al mismo tiempo que la refinaron y expandieron.
Las revelaciones recibidas durante ese período restauraron conocimientos y prácticas que siguen siendo aspectos distintivos de las creencias y prácticas de los Santos de los Últimos Días. Introdujeron nuevos oficios del sacerdocio, crearon muchas de las estructuras administrativas actuales de la Iglesia y establecieron los inicios de las ordenanzas del templo.
En Kirtland, los santos edificaron una comunidad próspera centrada en la construcción de la “Casa del Señor”: el templo en la cima de la colina.
Hoy en día, quienes visitan el Kirtland histórico y la casa de John y Elsa Johnson pueden explorar, tanto en persona como digitalmente, los lugares donde José Smith y otros santos vivieron, donde aprendieron verdades a medida que fueron restauradas al profeta del Señor, y la forma en que respondieron con fe, diligencia y perseverancia.
En esos lugares, podemos ver cómo se recibe la revelación y cómo el seguir la guía de los profetas puede bendecir nuestra vida. Estos lugares y relatos pueden inspirar a las personas a fortalecer su propia fe en Jesucristo, a hacer y guardar convenios con Dios, a compartir el Evangelio de Jesucristo con los demás y a fortalecer las comunidades donde viven.