Los siguientes recursos proporcionan ideas para planificar la reunión sacramental del Domingo de Ramos y para celebrar la Pascua de Resurrección. Se anima a las estacas que ya tienen programadas sus conferencias de estaca para el Domingo de Ramos a que utilicen y adapten estos recursos según sea necesario.
A medida que los consejos de barrio y estaca planifiquen cómo hacer que esta Pascua de Resurrección esté más centrada en Cristo, podría ser útil analizar algunas preguntas como las siguientes:
Para el Domingo de Ramos se podrían considerar algunas de las siguientes ideas:
Además, las flores modestas y económicas en el salón sacramental pueden ayudar a crear un ambiente alegre y reverente (véase Manual General: Servir en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, 35.5.7.6).
Las siguientes ideas podrían ayudar a que se invite a amigos y vecinos a celebrar el Domingo de Ramos:
Si la conferencia de estaca se lleva a cabo en Domingo de Ramos, se anima a los líderes locales a colocar carteles en las puertas de los centros de reuniones que dirijan a los visitantes a la conferencia, si se celebra en un lugar diferente. También puede ser útil incluir información sobre cómo participar virtualmente.
El presidente Jeffrey R. Holland enseñó: “La Crucifixión, la Expiación y la Resurrección de Jesucristo marcan el comienzo de una vida cristiana, no el final de ella” (“El primer y grande mandamiento”, Liahona, noviembre de 2012). Las siguientes ideas pueden ayudar a los miembros y amigos de la Iglesia a extender la experiencia de la Pascua de Resurrección:
Por medio de la Resurrección, Jesucristo venció la muerte, el dolor, el sufrimiento y el pecado. Él nos invita a nosotros, Sus discípulos, a continuar la obra que Él comenzó. A medida que nos esforzamos en nuestra vida diaria por levantar a los cansados, sanar a los quebrantados y “consolar a los que necesitan de consuelo” (Mosíah 18:9), ayudamos a compartir la esperanza y la paz que se hicieron posibles aquella gloriosa mañana de Pascua de Resurrección, cuando el Salvador se levantó de la tumba. Que este sea un tiempo de renovación espiritual para cada uno de nosotros, a medida que procuramos seguirlo más fielmente y ayudamos a edificar Su reino.