Oración dedicatoria

Templo de Antofagasta, Chile, 15 de junio de 2025

Nuestro amado Padre Celestial, en el santo nombre de Tu Hijo, Jesucristo, nosotros, Tus santos, nos reunimos hoy para dedicar el Templo de Antofagasta a Ti y a Tu Hijo Amado. Nuestro corazón está lleno de gratitud por esta, Tu Santa Casa, y por este día histórico de su dedicación en esta hermosa parte de Tu viña.

Expresamos gratitud por la restauración del Evangelio en esta dispensación, por el profeta José Smith, que está a la cabeza, y que continúa a través de nuestro profeta moderno, nuestro querido presidente Russell M. Nelson. Lo amamos, honramos y sostenemos, y oramos por su salud y vitalidad continuas.

Estamos agradecidos por Ti, oh, Dios, Padre Eterno, el Autor del gran plan de felicidad que nos permite recibir las bendiciones del templo. Te damos gracias por Tu Hijo Amado, Jesucristo, nuestro Abogado ante Ti y nuestro Salvador y Redentor. Estamos en deuda contigo y con Él por Su Expiación infinita, que proporciona un camino hacia la vida eterna en Tu presencia y con nuestras familias. Expresamos nuestra gratitud por los pagadores de diezmos de la Iglesia, que hacen posible la construcción y el mantenimiento de templos en todo el mundo.

Ahora, nuestro Padre Celestial, en el sagrado nombre de Tu Hijo, Jesucristo, por la autoridad del santo Sacerdocio de Melquisedec, en el oficio del santo apostolado y actuando bajo la dirección del presidente Russell M. Nelson, dedicamos a Ti el Templo de Antofagasta de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Dedicamos y consagramos la Casa del Señor a Dios el Padre y a Su Hijo, Jesucristo, para sus sagrados propósitos. Dedicamos toda esta sagrada estructura y los terrenos sobre los que se asienta para que funcionen de acuerdo con su designio como Casa del Señor, con santidad al Señor. Que todas estas instalaciones sean protegidas de los estragos de la naturaleza, del tiempo y de toda mano que pudiera hacerles mal.

Bendecimos a la nación de Chile y a sus ciudadanos. Bendecimos a los líderes de esta región y de esta nación, para que Tu Espíritu esté con ellos, para que sus corazones y mentes sean atraídos hacia Ti, permitiendo que florezcan los principios de la libertad y la dignidad humana.

Te pedimos que bendigas al presidente y a la directora de las obreras del templo, a los consejeros del presidente y a las ayudantes de la directora de las obreras. Bendice a quienes desempeñarán estas funciones sagradas en el futuro. Bendice a todos los demás obreros del templo en sus funciones sagradas, ayudando a recoger a Israel en ambos lados del velo. Bendice a todos y cada uno de los participantes que adorarán y servirán aquí con bendiciones espirituales y temporales, con gozo y conocimiento de lo alto.

Rogamos que la cercanía de este templo sea una bendición para los miembros de este distrito del templo, y que bendigas a cada miembro y a cada familia con el deseo y las circunstancias para adorar aquí a menudo. Rogamos que los corazones de la nueva generación se conmuevan con el anhelo de caminar por la senda de los convenios hacia esta, Tu Santa Casa, para que el poder de la divinidad les sea manifestado.

Te amamos y deseamos que aceptes este Templo de Antofagasta, Chile, ya dedicado como la Casa del Señor. Terminamos con devoción a Ti, en el sagrado nombre de Jesucristo. Amén.