Relatos de santos
Hwang Keun Ok — Corea del Sur


“Hwang Keun Ok — Corea del Sur”, Relatos de Santos, 2024

Hwang Keun Ok — Corea del Sur

Una mujer de Corea del Sur comparte el don de la música y el Evangelio restaurado con niñas huérfanas.

Daddy Big Boots and las Songjuk Girls [Papá de botas grandes: Stan Bronson y las niñas Song Jook Won]

Retrato de Hwang Keun Ok mirando fuera de cámara

Hwang Keun Ok, 1970. (Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City).

En 1967, Hwang Keun Ok estaba cuidando a unas ochenta niñas en el Orfanato de Songjuk en Seúl, Corea del Sur. Cuando el orfanato femenino la contrató como superintendente en 1964, ella no mencionó a sus patrocinadores protestantes que era Santo de los Últimos Días. La Iglesia no era bien vista en Corea del Sur. De hecho, cuando Keun Ok fue bautizada en 1962, la escuela cristiana donde ella estaba enseñando la despidió.

Ahora, había alrededor de tres mil trescientos santos de Corea del Sur. Kim Ho Jik, el primer Santo de los Últimos Días coreano, se había unido a la Iglesia en 1951 mientras estudiaba en los Estados Unidos. Antes de su muerte en 1959, Ho Jik había regresado a Corea del Sur, se había convertido en profesor y administrador de universidad y había presentado el Evangelio restaurado a algunos de sus alumnos. Estos alumnos, junto con los militares estadounidenses, ayudaron a que la Iglesia creciera en el país. En 1967, se publicó la traducción del Libro de Mormón al coreano.

A pesar de no hablar a sus patrocinadores sobre su membresía en la Iglesia, Keun Ok no se avergonzaba de ser Santo de los Últimos Días. Prestaba servicio como presidenta de la Sociedad de Socorro de su rama y enseñaba una clase de la Escuela Dominical para jóvenes. También aceptaba visitas de miembros de la Iglesia que querían ayudar en el orfanato. Un día, un militar estadounidense llamado Stanley Bronson llamó a Keun Ok por teléfono. Era un Santo de los Últimos Días asignado al servicio militar en Seúl y quería visitar el orfanato y cantar algunas canciones para animar a las niñas.

Stan llegó unos días más tarde. Medía casi dos metros y pasaba en altura a todos. Las niñas estaban entusiasmadas por oírlo cantar. Había grabado un álbum de canciones de folk antes de ser reclutado en el ejército y esperaba grabar otro álbum mientras estaba en Corea del Sur.

—Antes de que toque la guitarra —le dijo Keun Ok a Stan después de que todas se reunieron—, las niñas le han preparado algo.

A menudo hacía que las niñas cantaran para los visitantes y ellas tenían mucha práctica. Conforme cantaban algunas canciones para Stan, este quedó boquiabierto. Sus voces se mezclaban en perfecta armonía.

Stan comenzó a visitar regularmente el orfanato para cantar con las niñas. Al poco tiempo, sugirió que grabaran un álbum juntos y que las ventas del disco fueran en beneficio del orfanato.

A Keun Ok le encantó la idea. Había prometido desde joven dedicarse a mejorar el mundo. Era una refugiada de Corea del Norte y había perdido a su padre a una edad temprana, por lo que sabía lo difícil que era para las niñas tener éxito en Corea sin un fuerte apoyo familiar y comunitario. Muchas personas del país despreciaban a las niñas huérfanas y no esperaban que lograran mucho. Para obtener su educación, Keun Ok había luchado contra la pobreza y la pérdida de un padre y un hogar. Esperaba que cantar con Stan ayudara a las niñas que tenía bajo su cuidado a darse cuenta de su valor y a ayudar a otros coreanos a verlo también.

Stan encontró un estudio de grabación y, durante los meses siguientes, Keun Ok los ayudó a él y a las niñas a ensayar y grabar canciones. Cuando el ejército dio a Stan una licencia de treinta días, regresó a casa en los Estados Unidos y convirtió las grabaciones en discos de vinilo. Luego, regresó a Corea y organizó su participación con las niñas en un popular programa especial de televisión estadounidense que se filmaba allí.

El álbum, Daddy Big Boots: Stan Bronson and The Song Jook Won Girls [Papá de botas grandes: Stan Bronson y las niñas Song Jook Won], llegó a Seúl en los primeros meses de 1968. Keun Ok quería hacer que el lanzamiento del álbum fuera un acontecimiento importante en Corea, así que invitó al presidente de Corea del Sur, al embajador de los Estados Unidos y al comandante de las fuerzas de las Naciones Unidas a asistir a una fiesta de lanzamiento en una escuela secundaria femenina local. Aunque solo el embajador pudo asistir, los otros dignatarios enviaron representantes en su lugar y el lanzamiento fue un éxito.

Al poco tiempo, las cantantes del Orfanato de Songjuk tenían una gran demanda del público.

Para ver las notas y las citas de las fuentes, vea el texto completo en la Biblioteca del Evangelio.

Escoger la fe

Después de publicar su álbum con Stan Bronson, las cantantes del orfanato de Songjuk no tardaron en presentarse regularmente en bases militares y en programas de televisión estadounidenses y coreanos. A todo el mundo, incluido el presidente de Corea del Sur y el embajador de Estados Unidos, parecía encantarles el coro de niñas.

Hwang Keun Ok disfrutaba de trabajar con Stan y las cantantes. El grupo causaba un efecto positivo en las niñas. Por un lado, para participar, debían completar sus tareas a tiempo, pero, sobre todo, Keun Ok estaba feliz de ver que las niñas sentían que eran valiosas cantando. A medida que aumentaba la fama del grupo, ella y Stan seguían alentando a las cantantes y guiándolas con delicadeza en cada ensayo, presentación y grabación.

Stan Bronson, sentado y vestido de uniforme, toca una guitarra mientras un grupo de niñas observa.

Stan Bronson toca la guitarra para las niñas del Orfanato Songjuk, en Seúl, Corea del Sur (Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City).

Querían ayudar a las niñas del orfanato ahora y en el futuro. Estando de licencia el año anterior, Stan había hablado con algunas personas de su ciudad natal sobre comprarle a cada niña un abrigo o una muñeca nuevos para Navidad. Luego le pidió a un amigo de habla coreana que se vistiera como Papá Noel para entregar los regalos. Más tarde, él y Keun Ok consideraron pedir a algunas personas en Estados Unidos que proporcionaran apoyo financiero mensual a las niñas.

Una vez que Stan fue dado de baja del ejército, creó una organización sin fines de lucro en Utah. También habló en devocionales, dio conciertos y vendió álbumes para crear conciencia sobre las niñas y sus necesidades económicas. Sin embargo, antes de poder operar en Corea del Sur, la organización necesitaba una licencia del Gobierno. El Gobierno surcoreano había restringido a las organizaciones extranjeras la realización de labores sociales en el país. Afortunadamente, Keun Ok pudo utilizar la popularidad del grupo de canto y sus conexiones en el Gobierno para conseguir una licencia para la organización de Stan.

Mientras creaba la organización sin fines de lucro, Stan leyó un libro inspirador titulado Tender Apples (Manzanas tiernas) sobre una mujer Santo de los Últimos Días que ayudaba a niños en situación de riesgo. A él y a Keun Ok les gustó el nombre, por lo que se comunicó con la autora, quien aceptó que llamaran a su organización Fundación Tender Apples. Keun Ok convirtió una habitación de su casa de dos pisos en Seúl en la oficina coreana de la organización sin fines de lucro y Stan trabajaba allí cuando estaba en Corea. Al poco tiempo, el grupo de canto también adoptó el nombre de Tender Apples.

Un día, algunas de las niñas se rieron mientras le llevaban un diccionario a Stan. Después de cantar en las reuniones de los Santos de los Últimos Días en una base militar estadounidense, se dieron cuenta de que Stan era miembro de la Iglesia, pero, como la mayoría de los coreanos, ellas aún no sabían mucho sobre la Iglesia o lo que enseñaba. Cuando buscaron “mormón” en el diccionario, la definición de la palabra era “pueblo de comportamiento extraño”.

—Bueno —les dijo Stan a las niñas—, ¿creen que soy extraño?

—Oh, no —respondieron ellas.

—¿Creen que la señorita Hwang es extraña?

Las niñas soltaron un grito ahogado. Ninguna de ellas sabía que la directora también era “mormona”.

Stan le contó a Keun Ok lo que había sucedido. Ella sabía que solo era cuestión de tiempo hasta que los patrocinadores protestantes del orfanato se enteraran de que ella era miembro de la Iglesia y se preparó para su reacción.

No tuvo que esperar mucho. Una vez que los patrocinadores se enteraron de que Keun Ok era Santo de los Últimos Días y de que algunas de las niñas del orfanato se habían interesado en la Iglesia, le dieron a elegir: abandonar la Iglesia o renunciar a su puesto. Para Keun Ok, la decisión fue fácil.

Recogió sus cosas y se fue del orfanato. Varias de las niñas mayores, que habían llegado a querer a Keun Ok, pronto la siguieron, llevando consigo sus pocas pertenencias. Cuando aparecieron en su puerta, supo que tendría que encontrar alguna manera de cuidarlas.

Para ver las notas y las citas de las fuentes, vea el texto completo en la Biblioteca del Evangelio.

Difundir el Evangelio con una canción a la vez

En 1974, cinco años después de renunciar como superintendente del orfanato de Songjuk, Hwang Keun Ok abrió una nueva casa hogar para niñas en Seúl, Corea del Sur. Ahora cuidaba de diecisiete niñas, varias de las cuales eran Santos de los Últimos Días, y ayudaba a otras a encontrar familias adoptivas a través de la Fundación Tender Apples. La fundación también apoyaba a otros grupos de menores, incluido un orfanato para niños. Keun Ok también abrió un centro preescolar para educar a los niños más pequeños de Corea que lo necesitaban.

Aunque el grupo de canto era más pequeño que en el orfanato, Tender Apples seguía presentándose en televisión y dando conciertos. Las niñas llevaban vidas ajetreadas y Keun Ok se aseguraba de que se sintieran como en casa con ella. Todos los lunes por la noche, las reunía para hacer una noche de hogar.

Cuando no estaba cuidando de las niñas, Keun Ok ministraba a las mujeres de su distrito como presidenta de la Sociedad de Socorro. Su llamamiento la puso en contacto con Eugene Till, el recién llamado presidente de la Misión Corea. Al presidente Till le preocupaba que muchos coreanos todavía no supieran nada acerca de la Iglesia, a pesar de que en Seúl había una estaca y un Instituto de Religión en auge. De hecho, se había enterado de que menos del 10 % de los coreanos reconocía el nombre completo de la Iglesia y quienes conocían la Iglesia no solían tener una buena opinión de ella. Además, el Gobierno estaba limitando la cantidad de misioneros estadounidenses autorizados a ingresar al país.

Sin embargo, si el presidente Till demostraba a los funcionarios coreanos que la Iglesia se centraba en las familias, el Gobierno podría estar dispuesto a flexibilizar su restricción a la obra misional.

Un día, él le pidió ayuda a Keun Ok. Algunos élderes de la misión estaban incorporando la música a su enseñanza. El líder del grupo, el élder Randy Davenport, escribió la mayoría de las canciones originales del grupo y el élder Mack Wilberg se hizo cargo de los arreglos musicales. Se hicieron llamar New Horizon.

El presidente Till, quien reconocía el potencial del grupo, le preguntó a Keun Ok si Tender Apples se presentaría junto con New Horizon en un concierto de Navidad. Keun Ok vio la importancia de que Tender Apples compartiera el Evangelio restaurado y, después de consultar con Stan Bronson, cofundador del grupo, aceptó la propuesta.

El concierto de Navidad fue un gran éxito y todos estuvieron de acuerdo en que New Horizon y Tender Apples eran una buena combinación. Comenzaron a recorrer el país juntos y encontraron un amplio público en programas de televisión y radio. Tender Apples era especialmente popular en las bases militares, donde a muchos miembros del público les recordaba a sus propios hijos en Estados Unidos. Los élderes de New Horizon, por otro lado, eran populares entre el público coreano, a quien le encantaba ver a artistas estadounidenses hablando y cantando en coreano. Los grupos llegaron a grabar álbumes juntos.

Una multitud de cientos de personas rodea un escenario tradicional chino donde hay jóvenes con guitarras, un teclado y dos payasos. En un cartel detrás de ellos se lee “New Horizon” y “Tender Apples”.

Actuación de Tender Apples y New Horizon en Seúl, Corea del Sur, aproximadamente en 1975 (Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City).

Keun Ok una vez tuvo que ocultar su fe. Ahora, Tender Apples y New Horizon incluían el nombre de la Iglesia en cada presentación y entrevista. En los conciertos había misioneros de tiempo completo para contarle a la gente más acerca de la Iglesia. Los misioneros que llamaban a las puertas eran recibidos con más frecuencia y los investigadores (personas que estaban conociendo la Iglesia) decían reconocer el nombre de la Iglesia por un concierto o un álbum. En algunos zonas, los misioneros organizaban conciertos en lugares públicos para aumentar la cantidad de personas dispuestas a escucharlos.

Ya que Tender Apples y New Horizon se hicieron más populares, el presidente Till realizó una encuesta y descubrió que la cantidad de residentes en Seúl y sus alrededores que había oído hablar de la Iglesia ya eran ocho de cada diez. Más importante aún, la impresión que la mayoría de ellos tenía de la Iglesia era muy positiva.

Aunque provenían de orígenes y culturas muy diferentes, New Horizon y Tender Apples habían ayudado a difundir el Evangelio juntos, de canción en canción.

Para ver las notas y las citas de las fuentes, vea el texto completo en la Biblioteca del Evangelio.