Nuestro cuerpo ha sido creado a la imagen de nuestro Padre Celestial y es una parte importante de Su Plan de Salvación. Apreciar nuestro cuerpo puede resultar difícil cuando hacemos frente a desafíos relacionados con nuestra salud. Los problemas crónicos de salud, los desafíos de carácter médico y los problemas de imagen corporal pueden interferir con nuestra capacidad de sentir el Espíritu. Al hacer frente a estas circunstancias difíciles, los siguientes recursos pueden ser de utilidad.