El canal Erie desempeñó un papel clave en la transformación del futuro económico del oeste de Nueva York. El sistema de canales de 584 km [363 millas] tardó ocho años en terminarse y conectó Buffalo, en la orilla oriental del lago Erie, con Albany y el río Hudson. Sobre todo, esta nueva hidrovía proporcionó un método más fácil para transportar mercancías y personas hacia y desde el puerto de la ciudad de Nueva York y los poblados en las fronteras en desarrollo de Nueva York, Pensilvania y Ohio.
El canal Erie ayudó a convertir la ya creciente ciudad de Palmyra, Nueva York, en una industriosa y bien comunicada ciudad con canales. La creciente comunidad industrial de Palmyra incluía una empresa de muebles, dos curtiembres, una fábrica de ladrillos, un aserradero, una fábrica de potasa y exitosas instalaciones de destilación. Después de la apertura del canal en 1825, la conexión entre Palmyra y el resto de la región condujo al desarrollo de prósperas actividades de imprenta en la región, lo que hizo de la incipiente imprenta de E. B. Grandin el lugar ideal para la impresión y distribución del Libro de Mormón.
Hoy en día, el canal cuenta con un sendero para caminar y andar en bicicleta, que pasa por el Parque del Condado del Acueducto Pal–Mac, a aproximadamente un kilómetro de la
Imprenta de Grandin. También hay estacionamiento público disponible y el camino ofrece una bonita vista de la parte posterior de los edificios históricos de Palmyra.