Nacido en Vermont en 1798, Alvin Smith fue el primer hijo nacido vivo de Joseph Smith, padre, y Lucy Mack Smith, y también fue el hermano mayor de José Smith. Alvin desempeñó un papel importante en el traslado de la familia de Vermont a Palmyra, Nueva York, y era un firme creyente en las manifestaciones celestiales que José Smith recibió. Alvin alentó a José a permanecer fiel para que pudiera obtener el Libro de Mormón. En noviembre de 1823, Alvin falleció a la edad de 25 años. Se lo recordaba como un hombre bondadoso y noble.
La muerte de Alvin tuvo un profundo efecto en José Smith, quien amaba muchísimo a su hermano mayor. En enero de 1836, mientras se reunía con los élderes en la tercera planta del Templo de Kirtland, José Smith vio a Alvin en una visión en el Reino Celestial. “Me maravillé de que hubiese recibido una herencia en ese reino, en vista de que había salido de esta vida antes que el Señor hubiera extendido su mano para juntar a Israel por segunda vez, y no había sido bautizado para la remisión de los pecados”, escribió José Smith (
Doctrina y Convenios 136:6). En esta revelación, el Señor enseñó que “todos los que han muerto sin el conocimiento de este evangelio, quienes lo habrían recibido si se les hubiese permitido permanecer, serán herederos del reino celestial de Dios” (
Doctrina y Convenios 137:7). Si bien esa revelación brindó consuelo a José de que Alvin se salvaría, no estaba claro exactamente cómo se lograría eso. José Smith continuó meditando y orando para obtener más información, lo que culminó en la revelación de que todas las ordenanzas del sacerdocio podían ponerse a disposición de los vivos, y vicariamente de los muertos en los santos templos.
Lea acerca de la visión que José Smith tuvo de Alvin en
Santos, tomo I, capítulo 21.
Qué puede esperar
La tumba de Alvin Smith no es un sitio histórico oficial de la Iglesia, pero todos son bienvenidos a visitar respetuosamente la tumba en este cementerio local.